El Niño en Mendoza: el ORSEP aseguró que las presas están en condiciones normales y no hay alertas
El responsable regional del ORSEP, Gustavo Rodríguez, aseguró que las presas de Mendoza operan con normalidad y detalló los controles preventivos ante el fenómeno de El Niño.
En medio de la preocupación por el fenómeno de El Niño y la posibilidad de una temporada con precipitaciones intensas, el Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP) llevó tranquilidad sobre el estado de los embalses de Mendoza. Su responsable regional Cuyo, el ingeniero Gustavo Rodríguez, aseguró que las estructuras funcionan dentro de los parámetros establecidos y que actualmente no existen motivos de alerta.
El especialista brindó detalles sobre las condiciones de las presas, los controles permanentes que se realizan sobre su infraestructura y los protocolos previstos ante posibles contingencias climáticas. Además, se refirió a los condicionamientos operativos que presenta Valle Grande frente a una eventual necesidad de evacuación de agua.
“Las presas están en una situación absolutamente normal. Los niveles de embalse están dentro de las franjas de operación. No hay ningún motivo de alerta en este momento que nos diga lo contrario”, afirmó Rodríguez.
El Niño en Mendoza: cómo se encuentran las presas y embalses
Ante las previsiones climáticas y las inquietudes por el posible impacto de El Niño en Mendoza, Rodríguez explicó que el organismo mantiene una fiscalización continua de las presas y de los dispositivos destinados a garantizar su funcionamiento seguro. El monitoreo contempla tanto el estado de las estructuras como la capacidad de respuesta de los sistemas utilizados para regular y evacuar el agua.
Estas tareas se desarrollan en coordinación con diferentes instituciones vinculadas a la administración del recurso hídrico, entre ellas el Departamento General de Irrigación, responsable de las erogaciones aguas abajo de los embalses El Tigre y Valle Grande.
El funcionario remarcó que los niveles actuales se encuentran dentro de las franjas normales de operación y sostuvo que no hay indicadores que permitan establecer una situación de alerta.
Qué controles realiza el ORSEP para garantizar la seguridad de las presas
El responsable regional Cuyo detalló que la seguridad de las presas depende de un sistema de seguimiento permanente que incluye instrumentos de medición, inspecciones técnicas y pruebas de funcionamiento.
La frecuencia de las mediciones varía según la importancia de cada instrumento para la seguridad de la estructura. Algunos dispositivos se controlan diariamente, mientras que otros son revisados cada quince días, una vez por mes o incluso cada seis meses.
A estas tareas se suman ensayos sobre válvulas y compuertas, tanto en seco como con circulación de agua, para comprobar que los mecanismos respondan adecuadamente ante distintas situaciones.
También se verifica la disponibilidad del suministro eléctrico y el funcionamiento de los grupos electrógenos, fundamentales para mantener operativos determinados sistemas durante una contingencia.
Embalse Valle Grande y los desafíos ante una eventual evacuación de agua
Uno de los aspectos mencionados por Rodríguez fue la situación del Embalse Valle Grande, una de las presas que integran el sistema hídrico del sur mendocino. El especialista advirtió que esta infraestructura presenta determinados condicionamientos operativos ante una eventual necesidad de evacuación de agua.
La situación cobra relevancia frente a escenarios de precipitaciones intensas, cuando la regulación de los embalses y el funcionamiento de sus sistemas de descarga adquieren especial importancia.
No obstante, el funcionario aclaró que las presas se encuentran actualmente dentro de sus parámetros normales de operación, por lo que las consideraciones sobre posibles contingencias forman parte de las tareas preventivas.
Rodríguez también se refirió a la antigüedad de las estructuras y a la incidencia que puede tener el paso del tiempo sobre sus condiciones de funcionamiento.En ese sentido, destacó que El Nihuil es la presa más antigua entre las fiscalizadas por el ORSEP en Argentina.
Según explicó, la infraestructura cumplirá 80 años desde su inauguración en 2027, una trayectoria que pone de relieve la importancia de los controles y las tareas de seguimiento técnico. El organismo contempla la antigüedad de las instalaciones dentro de sus evaluaciones, junto con otros factores relacionados con el funcionamiento y la seguridad de cada presa.
Qué sucede si se detecta un problema en una presa
Rodríguez explicó que el ORSEP dispone de análisis de riesgo elaborados a partir de diferentes hipótesis de falla, que permiten evaluar posibles inconvenientes y establecer prioridades de intervención. Estos estudios contemplan tanto la probabilidad de que ocurra una falla como sus posibles consecuencias.
Aunque el especialista señaló que la posibilidad de una falla en una presa es muy baja, advirtió que las consecuencias de una eventual ruptura podrían ser graves. Por ese motivo, los protocolos establecen la necesidad de verificar inmediatamente cualquier situación que genere dudas, determinar las medidas correctivas correspondientes y activar los procedimientos previstos cuando resulte necesario.
El organismo también participa en reuniones y capacitaciones junto con las instituciones responsables de actuar ante emergencias, entre ellas Defensa Civil y los organismos encargados de la gestión del agua. El objetivo es mantener actualizados los mecanismos de coordinación y preparación para proteger a las poblaciones ubicadas aguas abajo de los embalses ante posibles contingencias.
De esta manera, el ORSEP ratificó que no existe actualmente una situación de alerta en las presas fiscalizadas de Mendoza, aunque remarcó la importancia de mantener los controles y la prevención frente a escenarios climáticos adversos.