La Ciudad de Mendoza invita a una nueva edición de la Noche de dibujo en el marco de la exposición "Sustrato" de Guido Yannito, en el MMAMM.
Hasta noviembre se podrán ver grandes muestras en el MMAMM.
Se viene una nueva edición de la Noche de dibujo en el Museo Municipal de Arte Moderno (MMAMM). Se trata de una propuesta en la que se piensa la línea como elemento de un dibujo expandido y se abre el espacio al museo como terreno a múltiples posibilidades: desde redescubrir sus salas en otro horario hasta compartir una experiencia creativa comunitaria.
En esta ocasión, se abordará la línea y el color presentes en la obra de Guido Yannitto, “Sustrato”. Será una forma de acercarse al proceso de trabajo del artista que explora a través de distintas materialidades.
La idea es que los asistentes puedan experimentar el arte a través del dibujo. La actividad es para todo público. El MMAMM está ubicado en Plaza Independencia.
“Sustrato”
Se trata de una presentación individual de Guido Yannitto, con la curaduría de Belén Moro. Esta exposición muestra obras de distintos momentos de su trabajo. El espacio de la sala se presenta como una instalación o ambiente, donde cada pieza se mueve sutilmente a pesar de su aparente quietud.
“Sustrato” se articula a partir de una obra de Guido que pertenece al acervo del museo, una instalación de barro de 2005. La idea curatorial es la de regresar a este punto de origen e hilar algunos sustratos del sinuoso y entretenido camino que ha transitado el artista desde entonces.
Las otras obras son, en muchos casos, procesos de trabajo iniciados en residencias o viajes recurrentes por territorios con los que Guido siempre se involucra afectivamente. Muchas de las series inician en un lugar y continúan en otros y así las piezas transitan, se transforman. Además de la exploración que hace el artista con la materia, la forma, el color y la luz, están las historias que cada obra nos cuenta.
“Besar la cicatriz”
Esta muestra es un ensayo fotográfico que comienza en Mendoza en 2012 registrando el mundo del boxeo, casi al mismo tiempo en que Soledad Manrique Goldsack se inicia en este deporte. Este proyecto cuenta con un equipo curatorial integrado por Marian Sánchez, Inti Pujol y Paula Pino. Se presenta en formatos complementarios que expanden la idea de muestra de fotos.
Su fotografía habla desde el deporte, desde lo que puede un cuerpo como potencia de un deporte que se volvió un templo de salud mental, espiritual y física. Hay gestualidades que son propias del boxeo, que tienden a repetirse y que son retratados en sus fotografías. Como dice Manrique: “La manera de aprender en el boxeo es la repetición; repitiendo un movimiento se incorpora como respuesta automática del cuerpo”.
En la sala, 18 banderas y otros objetos presentan las miradas y los actos de mirar la cultura boxística, a la vez que buscan recomponer la corporalidad propia de este universo. Las fotografías seleccionadas, tras un complejo proceso de edición, proponen imágenes a escala natural de distintos sujetos y experiencias de este deporte tan particular.