Automóvil Club Mendoza: la historia que explica por qué Mendoza respira automovilismo
Nacido en 1931 como semillero de talentos locales, el histórico club de la provincia trabaja para devolverle la máxima categoría al automovilismo regional.
Automóvil Club Mendoza: la historia que explica por qué Mendoza respira automovilismo
Hay noches que cambian para siempre la historia de una ciudad, y hay carreras que transforman a una provincia en leyenda. Mendoza vivió ambas en febrero de 1956, cuando los mejores pilotos del planeta corrieron en el Parque General San Martín y Juan Manuel Fangio ganó una competencia internacional de automovilismo que todavía se recuerda como uno de los momentos más extraordinarios del automovilismo mendocino.
Pero esa historia no inició con Fangio. Empezó mucho antes, con un grupo de apasionados que decidió fundar el Automóvil Club Mendoza, institución clave para entender el desarrollo del deporte motor en la provincia.
Casi un siglo después, esa misma institución busca recuperar aquel brillo, según contó a Sitio AndinoRoberto Pravata, ex piloto profesional que corrió en Europa, llegó a codearse con el mundo de la Fórmula 1 y hoy está a cargo de la Secretaría del club.
El club merece crecer por el amor al deporte El club merece crecer por el amor al deporte
Roberto "Robbie" Pravata, ex piloto profesional.
El origen del Automóvil Club Mendoza: el sueño de 1931
El 30 de agosto de 1931, un puñado de aficionados a los motores se reunió con una idea ambiciosa: crear una entidad que organizara competencias y promoviera el crecimiento del automovilismo en Mendoza. Andrés Pattone fue el primer presidente y uno de los impulsores fundamentales de aquella iniciativa.
Desde su fundación, el club atravesó distintas etapas claves para el deporte regional:
Competencias iniciales: Carreras históricas en El Borbollón.
Circuitos urbanos: Desafíos en el Parque General San Martín.
Infraestructura: Desarrollo de los primeros autódromos mendocinos.
Casi un siglo después, el Automóvil Club Mendoza sigue siendo un símbolo del deporte motor provincial, con sede en Luzuriaga 676 (entre Paso de Los Andes y Huarpes). Junto con el Automóvil Club Argentino (ACA), es una de las dos entidades de su tipo con más años de trayectoria ininterrumpida en todo el país.
Automóvil Club Mendoza, con sede en Luzuriaga 676 (entre Paso de Los Andes y Huarpes)
Fangio en Mendoza: la carrera que hizo historia en el Parque General San Martín
En febrero de 1956, Mendoza recibió una competencia de Fórmula Libre con figuras internacionales que competían habitualmente en la Fórmula 1. La noticia sacudió a toda la provincia: Juan Manuel Fangio, ya consagrado como múltiple campeón del mundo gracias a sus coronaciones con Alfa Romeo (1951), Mercedes Benz (1954 y 1955), Ferrari (1956) y Maserati (1957), correría en el circuito del Parque.
El "Chueco" Fangio manejó una Lancia-Ferrari D50, marcó el mejor tiempo de clasificación y dominó la carrera de principio a fin. Detrás suyo terminaron Stirling Moss y Jean Behra, dos de las máximas estrellas del automovilismo mundial de la época.
Juan Manuel Fangio, a bordo de su Lancia-Ferrari D50. El mismo modelo que usó en la carrera que protagonizó en Mendoza.
El legado del Automóvil Club Mendoza y la escuela de pilotos
La carrera de 1956 dejó una huella profunda en la provincia. A partir de ese fervor popular se fortalecieron competencias y categorías fundamentales:
El Gran Premio Vendimia es algo muy importante para los corredores. Estamos en la edición 76°, y es la carrera que todos quieren ganar El Gran Premio Vendimia es algo muy importante para los corredores. Estamos en la edición 76°, y es la carrera que todos quieren ganar
Juan María Traverso, corriendo el Gran Premio Vendimia.
Una leyenda viva y el reclamo urgente
Quienes hoy recorren el Parque General San Martín difícilmente imaginen que por esas calles alguna vez rugieron motores de Fórmula 1 conducidos por Fangio y por las máximas leyendas del automovilismo mundial. Sin embargo, esa historia ocurrió de verdad, y personas como Roberto Pravata mantienen la ilusión de escribir más capítulos en la historia dorada de la provincia:
Mendoza necesita un autódromo para traer competiciones internacionales. Estamos haciendo el esfuerzo Mendoza necesita un autódromo para traer competiciones internacionales. Estamos haciendo el esfuerzo
Cada vez que un piloto mendocino se sube a un auto de carreras, el eco de aquella tarde de 1956 vuelve a escucharse entre los árboles del Parque, recordando que estas tierras le robó una carrera al mundo y la convirtió para siempre en parte de su identidad.
Recuperar esa mística no es solo un homenaje al pasado, sino una inversión en el futuro del deporte motor en la provincia. Mendoza ya demostró en 1956 que puede ser epicentro del automovilismo mundial; hoy, con la historia a su favor y la pasión intacta, solo falta dar el paso decisivo para que los motores vuelvan a rugir con la misma fuerza que inmortalizó a Fangio.