Las elecciones presidenciales de Brasil dejaron un escenario de fuerte polarización entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, quienes se enfrentarán nuevamente en un balotaje el próximo domingo 25 de octubre. En la primera vuelta, Bolsonaro obtuvo el 47,07% de los votos, mientras que Lula alcanzó el 45,12%, una diferencia de menos de dos puntos que plantea un escenario de final abierto.
En su columna semanal en Aconcagua Radio, el analista internacional Augusto Grilli Fox analizó el resultado y calificó el resultado como de “absoluta polarización”.
Lula quedó debajo de Bolsonaro en la primera vuelta.
Foto: Xinhua
Una elección marcada por la polarización
Según explicó, el desempeño de Lula generó inicialmente sorpresa dentro de su espacio y ahora el candidato tendrá tres semanas para intentar modificar el escenario de cara a la segunda vuelta.
Lula quedó segundo por poco más de 1,8 puntos, una diferencia que representa más de dos millones de votos. Para el analista, uno de los factores que deberá observarse es la participación electoral, ya que hubo una cantidad importante de brasileños que no concurrieron a votar.
Alrededor de 30 millones de personas no fueron a votar. En ese sentido, el analista consideró que Lula buscará seducir a sectores que votaron por algún otro candidato o que directamente decidieron no participar.
El voto que puede inclinar la balanza
Grilli Fox planteó que en el ballotage podría aumentar la participación a partir de lo que definió como “el factor horror”. Es decir, electores que no se sentían representados por ninguno de los candidatos y que ahora podrían movilizarse para evitar que gane el postulante que rechazan.
“Pueden haber actores que entendían que estaban enojados con Lula, que no quieren que gane Bolsonaro, pero que decían ‘tampoco quiero votar porque no me encuentro conforme’”, explicó.
Brasil define presidente el próximo 25 de octubre.
También advirtió sobre la existencia de un denominado “voto vergüenza” hacia Bolsonaro, que no necesariamente se manifiesta públicamente en las encuestas o en las conversaciones, pero que finalmente aparece en las urnas.
Del otro lado, Bolsonaro buscará principalmente captar los votos de Augusto Cury, candidato que obtuvo alrededor del 2,9%, unos tres millones de sufragios, y que podría aportar una base vinculada a la centroderecha.
Una elección que podría definirse por pocos votos
Para Grilli Fox, la diferencia registrada en la primera vuelta permite anticipar una segunda elección muy ajustada. “Al estar tan reducida la diferencia, uno estima que el ganador de este proceso electoral va a ser por un margen reducido, por un margen corto”, sostuvo.
El analista señaló que Lula no estuvo lejos de las proyecciones previas, ya que distintos escenarios lo ubicaban entre el 45% y el 47%. El crecimiento más marcado fue el de Bolsonaro, por lo que ahora resta determinar si ese resultado representa su techo electoral o si todavía puede ampliar su base.