Milagros Alastra alcanzó la cima con Las Leonas y detrás de su consagración existe una historia construida durante años en el hockey mendocino.José González, exentrenador de la primera división de la Universidad Nacional de Cuyo y uno de los técnicos que acompañó su formación, recordó cómo conoció a la jugadora mendocina cuando apenas tenía 13 años.
En diálogo con Aconcagua Radio, González repasó aquellos primeros entrenamientos y reveló que rápidamente percibió algo especial en Alastra. “Desde el primer momento que la empecé a entrenar me di cuenta de que había algo en ella”, aseguró el entrenador, quien puso especial énfasis en la mentalidad y el liderazgo que mostraba desde muy chica.
José González y el día que descubrió algo diferente en Milagros Alastra
El vínculo entre ambos comenzó a fines de 2020, cuando las actividades deportivas comenzaron a recuperar terreno después de las restricciones por la pandemia. Alastra se incorporó a la academia de González, dedicada a entrenamientos personalizados y trabajos con grupos reducidos, y rápidamente llamó la atención del entrenador.
“Está muy de moda la terminología del aura. Yo ya me di cuenta de que había algo en Mili que proyectaba que ella quería otra cosa, trascender. No sé si en ese momento llegar a ser Leona, pero uno se daba cuenta de cómo vivía y cómo transmitía”, recordó González sobre aquellos primeros encuentros.
La característica de Milagros Alastra que marcaba la diferencia
“La diferencia, por lo menos en todo el tiempo que me tocó estar con ella, yo la vi desde la parte mental. Siempre estuvo enfocada en lo que quería hacer y dónde quería llegar”, agregó. Con apenas 13 años, mientras atravesaba una etapa habitual de cualquier adolescente, su prioridad seguía siendo entrenarse, competir y avanzar dentro de los seleccionados mendocinos.
De los entrenamientos individuales a dirigirla en la Universidad de Cuyo
La relación inicialmente estuvo limitada al trabajo personalizado, pero en 2022 González se incorporó como entrenador de la primera división de la Universidad Nacional de Cuyo, donde pudo comenzar a dirigir formalmente a Alastra y seguir mucho más de cerca su evolución dentro del campo.
“Tuve la posibilidad de sumarme al plantel de primera de la Universidad de Cuyo y pude contar con Mili ya como entrenador”, contó. A partir de entonces complementaron los entrenamientos personales con el trabajo colectivo y comenzaron una etapa que permitió al técnico acompañar diferentes aspectos de su crecimiento deportivo.
La experiencia con Las Leoncitas que González le transmitió a Alastra
González contaba además con una experiencia especialmente valiosa para acompañar el crecimiento de una joven con aspiraciones internacionales: había dirigido al seleccionado argentino Sub 17 en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Singapur. Ese recorrido le permitió transmitirle situaciones que había vivido con jugadoras de edades similares.
“Mientras ella iba evolucionando a sus 15, 16 y 17 años, yo podía seguir contándole todo lo que había vivido como entrenador con jugadoras que tenían prácticamente su edad”, explicó. Para González, el aprendizaje fundamental pasaba por la cabeza: “Uno puede tener muchas condiciones técnicas y físicas, pero la parte mental influye muchísimo. Para mí es fundamental el manejo de las frustraciones”.
El orgullo del hockey mendocino por Milagros Alastra
El entrenador también aprovechó su charla con Aconcagua Radio para poner en valor a toda la disciplina. “Todas estas jugadoras que acaban de salir campeonas mundiales son amateur, como cualquier jugadora de hockey que encontramos en la esquina”, remarcó González, destacando el esfuerzo que existe detrás de las protagonistas que llegaron a lo más alto del hockey internacional.