La Provincia de Mendoza reinsertó en ambientes naturales del Sur provincial ejemplares de piche, piche llorón y tortuga terrestre argentina que habían sido recuperados durante operativos contra el traslado ilegal de fauna silvestre.
Los animales fueron recuperados en operativos en rutas provinciales y atravesaron controles sanitarios antes de ser liberados en ambientes naturales del Sur.
La Provincia de Mendoza reinsertó en ambientes naturales del Sur provincial ejemplares de piche, piche llorón y tortuga terrestre argentina que habían sido recuperados durante operativos contra el traslado ilegal de fauna silvestre.
Los animales fueron detectados durante procedimientos realizados en rutas de Mendoza por el Departamento de Fauna Silvestre y la Policía Rural. Luego, los ejemplares fueron sometidos a evaluaciones sanitarias para determinar si estaban en condiciones de regresar a la naturaleza.
La Dirección de Biodiversidad y Ecoparque del Ministerio de Energía y Ambiente estuvo a cargo de la evaluación y posterior reinserción de los animales. Además de comprobar su estado sanitario, los especialistas analizaron la procedencia de cada ejemplar para definir el sitio adecuado para su liberación. El objetivo es evitar que los animales sean trasladados a zonas que no corresponden a su distribución natural.
“Para definir los sitios de liberación, los especialistas también analizaron la información disponible sobre la procedencia de los animales. Este dato es fundamental para seleccionar ambientes compatibles con su distribución natural”, explicó el director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet.
Una vez completada la evaluación y recuperación, los ejemplares fueron liberados en distintos ambientes naturales del Sur de Mendoza.
El piche (Zaedyus pichiy) se encuentra categorizado como Casi Amenazado a nivel global y Vulnerable en Argentina. Entre sus principales amenazas aparece la caza, una problemática que afecta especialmente a la especie en Mendoza.
El piche llorón (Chaetophractus vellerosus) está considerado de Preocupación Menor, aunque también enfrenta distintas presiones derivadas de la actividad humana, entre ellas la caza ilegal, la captura para tenencia y la modificación de su hábitat.
En el caso de la tortuga terrestre argentina (Chelonoidis chilensis), categorizada como Vulnerable, una de las principales amenazas es la extracción de ejemplares de su ambiente natural para mantenerlos como mascotas.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que la extracción sostenida de animales silvestres puede afectar a las poblaciones y comprometer la conservación de las especies.
Además del impacto ambiental, desde el Departamento de Fauna Silvestre advirtieron que la captura, manipulación y consumo de animales silvestres puede representar riesgos para la salud.
El veterinario Juan Pablo Coniglione explicó que los animales pueden portar agentes infecciosos y parasitarios. En el caso de los piches provenientes de la caza furtiva, señaló que su consumo puede exponer a las personas a enfermedades porque esa carne no atraviesa los controles sanitarios correspondientes.
Entre los riesgos mencionados se encuentra la triquinosis, una enfermedad parasitaria que puede transmitirse mediante el consumo de carne infectada cruda o insuficientemente cocida.
Además, investigaciones realizadas sobre piches de Mendoza detectaron la presencia de Trypanosoma cruzi, el agente causante de la enfermedad de Chagas.
En cuanto a las tortugas, las autoridades recordaron que los reptiles pueden portar Salmonella aun cuando aparenten estar sanos, por lo que su tenencia como mascotas también puede representar un riesgo sanitario.
Desde la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque remarcaron que la comunidad puede colaborar denunciando situaciones de caza furtiva, captura, tenencia, comercialización o transporte ilegal de animales silvestres.
Los canales oficiales habilitados son:
Desde el Gobierno provincial recordaron que la tenencia, captura y comercialización ilegal de fauna silvestre constituyen infracciones a la legislación vigente.
“El rescate, la rehabilitación y la reinserción permiten completar un proceso que contribuye directamente a la conservación de las poblaciones silvestres”, destacó Haudet.

