El Gobierno de Mendoza difundió una serie de recomendaciones para cuidar la salud mental frente a la continuidad de las precipitaciones y la escasa radiación solar que afectan a la provincia. Las medidas incluyen pautas de autocuidado en el hogar y la disponibilidad de dispositivos de orientación, contención y asistencia para quienes atraviesen situaciones de angustia o crisis emocional.
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Mendoza reforzó las pautas de prevención y asistencia ante el impacto de las lluvias
La Provincia de Mendoza advirtió sobre los posibles efectos del encierro prolongado en el estado de ánimo y recomendó sostener rutinas, hacer actividad física y mantener el contacto social.
La iniciativa es impulsada por la Dirección de Salud Mental y Consumos Problemáticos del Ministerio de Salud y Deportes, que advirtió sobre el posible impacto de las condiciones climáticas prolongadas en el estado de ánimo, los niveles de ansiedad y la calidad del sueño.
Según explicaron desde el área, la disminución de la luz natural y la permanencia prolongada en espacios cerrados pueden alterar las rutinas cotidianas y favorecer la aparición de síntomas como somnolencia, irritabilidad, desgano, insomnio y apatía.
Al respecto, el director de Salud Mental, Manuel Vilapriño, remarcó la importancia de sostener las acciones de prevención y asistencia ante este tipo de contingencias.
“La salud mental es una prioridad transversal en la gestión. Frente a contingencias climáticas atípicas o situaciones de encierro prolongado, nuestro objetivo es estar cerca de la comunidad con acciones concretas de prevención y asistencia, fortaleciendo el primer nivel de atención y la red de guardias para contener de manera oportuna a quien lo necesite”, señaló el funcionario.
Una red de asistencia ante emergencia y crisis emocionales
La Provincia cuenta con la Red Provincial de Gestión de Riesgos en Salud Mental, coordinada por la Dirección de Salud Mental y Consumos Problemáticos. El dispositivo está integrado por profesionales y agentes sanitarios capacitados en Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) y contención emocional ante situaciones de crisis, emergencias y desastres.
Los equipos reciben formación continua para brindar respuestas inmediatas en el territorio, acompañar a las personas afectadas y contribuir a la estabilización emocional de las comunidades frente a situaciones adversas.
En caso de evacuaciones o daños en viviendas, la red también articula acciones con Defensa Civil, Desarrollo Social y los municipios para ofrecer asistencia psicosocial a las familias damnificadas.
Dónde pedir ayuda en Mendoza
El sistema provincial dispone de distintos canales para quienes necesiten orientación o atención en salud mental:
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Línea 148, opción 0: servicio gratuito de orientación, contención y acompañamiento en salud mental, disponible las 24 horas y accesible desde cualquier punto de Mendoza.
Centros de salud: los equipos interdisciplinarios de Atención Primaria de la Salud (APS), integrados por profesionales como psicólogos y trabajadores sociales, brindan orientación y acompañamiento a las familias.
Guardias hospitalarias: los hospitales de referencia, entre ellos El Sauce, Central, Lagomaggiore y Schestakow, cuentan con servicios de guardia para atender urgencias emocionales y crisis agudas, según la organización asistencial informada por la Provincia.
Abordaje territorial: ante emergencias que impliquen evacuaciones o afectaciones habitacionales, los equipos especializados coordinan la contención inicial con organismos provinciales y municipales.
Las recomendaciones para cuidar el bienestar emocional en casa
Desde el Ministerio de Salud y Deportes también compartieron una serie de pautas para reducir el impacto del encierro y de la falta de luz natural durante períodos de lluvias persistentes.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
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Mantener rutinas estructuradas: respetar horarios regulares para levantarse, comer y acostarse ayuda a conservar hábitos estables.
Mejorar la iluminación interior: mantener los ambientes bien iluminados durante el día puede ayudar a compensar la menor disponibilidad de luz natural.
Realizar actividad física: hacer ejercicios suaves, estiramientos o actividades recreativas en familia contribuye a reducir el estrés.
Ventilar los ambientes: aprovechar los momentos sin lluvia directa para renovar el aire y disminuir la humedad dentro de la vivienda.
Evitar la sobreexposición a las noticias: consultar alertas y pronósticos cuando sea necesario, sin permanecer pendiente de la información de manera constante, puede ayudar a prevenir la ansiedad.
Sostener el contacto social: mantener conversaciones telefónicas o virtuales con familiares y amigos, especialmente con adultos mayores que viven solos, favorece el acompañamiento emocional.
Desde la cartera sanitaria destacaron que cuidar la salud mental también implica reconocer cuándo se necesita ayuda y recurrir a los dispositivos de atención disponibles. La prevención, el acompañamiento y el sostenimiento de las rutinas son herramientas importantes para atravesar períodos de condiciones climáticas adversas.
