Entre lo nuevo y lo tradicional, las fiestas en Mendoza que tienen a los jóvenes como protagonistas mantienen características propias que han evolucionado a lo largo de los años. Festejar con amigos y familiares forma parte de estas tradiciones, que se renuevan con las modas y las costumbres que incorporan las nuevas generaciones.
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La "tirada", las diferencias entre regiones y nuevas tradiciones: así se celebran los cumpleaños y la cena de egresados en Mendoza
Con diferencias incluso dentro de la provincia, las celebraciones han sufrido cambios a lo largo de los años. Cómo festejan los jóvenes mendocinos.
Desde la elección de los días de celebración hasta las nuevas "tiradas" de medianoche, las fiestas de egresados y los cumpleaños de 15 y 18 años muestran una amplia variedad de diferencias culturales dentro de la provincia. Estas particularidades van más allá de la música, la comida o la vestimenta e incluyen rituales y formas de organizar cada festejo.
Fiesta de cumpleaños de 15 y 18 años en Mendoza: de qué se tratan las "tiradas"
Entre las diferencias culturales que caracterizan estas celebraciones, uno de los aspectos más particulares es la organización de los cumpleaños de 15 años, tradicionalmente asociados a las mujeres, y de 18 años, celebrados por los varones. En Mendoza, los festejos pueden comenzar horas antes del día del cumpleaños, con una celebración previa conocida como la "tirada", o incluso arrancar 15 días antes, como parte de la tradición de "el 15 para los 15 años". Esta costumbre incluye la entrega de regalos, cartas y sorpresas, de las cuales la cumpleañera debe abrir solo una por día.
Años atrás, esta costumbre también era conocida como "enchastre" y generaba quejas de algunos vecinos por la suciedad que quedaba en las calles. Sin embargo, las diferencias entre departamentos también se manifiestan en la forma de celebrar. Aunque las tiradas se realizan en distintos puntos de Mendoza, en San Rafael suelen llamarse "escraches". Estos eventos no solo incluyen arrojar cosas sobre el cumpleañero o la cumpleañera, sino también exponerlos a situaciones vergonzosas frente a amigos y familiares, como revelar quién les gusta en secreto, contar anécdotas divertidas o recordar su primer beso.
Más allá de estas particularidades, las tiradas ya forman parte de los festejos previos al cumpleaños en buena parte de la provincia. Su organización requiere planificación y representa un gasto adicional al del salón, la vestimenta y el menú. Esta costumbre también abrió una oportunidad comercial que algunas empresas locales supieron aprovechar.
Según pudo averiguar Sitio Andino, el cronograma de actividades suele comenzar alrededor de las 21, con la llegada de los invitados, música, luces y un glitter bar. Más tarde, cerca de las 22, se organizan bailes y sesiones de fotos y maquillaje para las cumpleañeras.
Al llegar la medianoche, se produce uno de los momentos centrales de la celebración. El cumpleañero o la cumpleañera recibe un baño de pintura, harina y huevos. En el caso de algunos varones, también se mantiene la tradición de raparles la cabeza.
Una vez finalizado este ritual, el festejo retoma su dinámica habitual, con más música y baile, el canto del "Feliz cumpleaños" y la torta con velas para el protagonista de la noche.
Como se trata de una celebración que puede representar un gasto importante, los paquetes para organizar tiradas en Mendoza cuestan entre un millón y medio y cinco millones de pesos, según los servicios incluidos y la modalidad de contratación. Algunas propuestas contemplan salones privados, música, iluminación, torta y otras actividades vinculadas con el festejo.
La diferencia de horarios para los festejos: entre la disponibilidad y la seguridad
Fuera del Gran Mendoza, donde la noche suele ser el horario más elegido, las tiradas adoptan otros formatos y se realizan en distintos momentos del día. Un relevamiento entre salones de eventos permitió conocer que, en San Rafael, los escraches para quienes cumplen 18 años suelen celebrarse al mediodía o durante la tarde. Aunque también se utilizan materiales para cubrir al cumpleañero, las actividades se desarrollan con horarios más flexibles.
En otros lugares, como el Valle de Uco, las tiradas presentan características diferentes. Según consultas de Sitio Andino a salones de eventos de San Carlos, estos establecimientos no suelen albergar celebraciones de este tipo debido a los riesgos asociados al consumo de alcohol entre menores de edad y a los controles municipales. Por ese motivo, los festejos suelen realizarse en lugares más apartados o en el hogar del cumpleañero o la cumpleañera.
En la zona Este también se observan diferencias. Según informaron algunos salones de fiestas de Santa Rosa, estos espacios sí reciben eventos de tiradas para cumpleaños de 15 y 18 años, lo que permite alquilarlos durante las horas previas al festejo principal. En la mayoría de los casos, las celebraciones mantienen la tradición de realizarse a la medianoche. Además, no siempre incluyen música de DJ, sino que también pueden adoptar el formato de peñas temáticas.
En cuanto a la disponibilidad de fechas para alquilar salones fuera del Gran Mendoza, la demanda suele ser menor y existe una mayor variedad de opciones. Algunas familias encuentran más alternativas para organizar los festejos durante los fines de semana, los días hábiles y los feriados. Si bien el horario de inicio queda a criterio de cada cliente, por lo general se prefiere la noche.
La elección de los horarios también responde a propuestas que aprovechan los paisajes de la provincia y se alejan del típico festejo con música moderna, pantallas y luces. En zonas como Luján de Cuyo, Maipú y San Carlos, algunas familias optan por celebraciones durante la tarde, al estilo sunset, o por peñas folclóricas para disfrutar de los viñedos y las vistas de la cordillera de los Andes.
El último año de secundaria en Mendoza: más allá de celebrar UPD
El último año de la secundaria está marcado por una serie de rituales que comienzan con el inicio de clases y se extienden hasta la despedida de los estudiantes. Entre las celebraciones más conocidas se encuentran el Último Primer Día (UPD), los banderazos, las semanas estudiantiles, las fiestas temáticas y la tradicional cena de egresados.
El UPD, uno de los rituales estudiantiles que, según el texto, surgió en Mendoza y San Juan en 2015, inaugura el calendario de celebraciones del último año escolar. Los alumnos se reúnen durante toda la noche previa al primer día de clases para festejar juntos en una finca o un quincho alquilado, donde suele haber música de DJ y bebidas alcohólicas.
En algunos casos, los estudiantes alquilan medios de transporte para trasladarse en grupo hasta la escuela durante la mañana. Llegan con cánticos, banderas y prendas intervenidas para la ocasión. Otros se concentran en espacios abiertos y zonas verdes conocidas, como plazas o parques. Esta costumbre también ha inspirado iniciativas adaptadas a otros niveles educativos, incluso en algunos jardines de infantes.
Esta modalidad de festejo se repite en distintos puntos de la provincia, aunque varían la magnitud de los eventos y los espacios elegidos. Según confirmaron directivos de algunas escuelas del Gran Mendoza, las celebraciones suelen contar con mayores controles policiales para prevenir encuentros clandestinos y el consumo de alcohol. Asimismo, algunos establecimientos recibieron a los alumnos con desayunos organizados en colaboración con los municipios. En particular, Guaymallén concentra una importante población estudiantil, por lo que son habituales las convocatorias masivas a través de las redes sociales entre alumnos de diferentes escuelas.
En departamentos como San Martín, Rivadavia y Junín, las reuniones suelen estar más dispersas. Algunos eventos se realizan en clubes de barrio, mientras que ciertos establecimientos educativos habilitan espacios para celebrar el primer día de clases mediante encuentros más controlados y limitados. Una situación similar se observa en la zona Este, donde, según las instituciones escolares consultadas, los episodios de descontrol no suelen ser un problema recurrente en la organización de los UPD. Las distancias entre ciudades y la presencia de supervisión parental favorecen la realización de celebraciones más pequeñas, menos visibles en espacios públicos.
En el sur de la provincia, las celebraciones nocturnas previas al inicio del último año escolar también suelen realizarse en lugares apartados. Sin embargo, San Rafael busca cambiar el enfoque frente a los posibles excesos durante el UPD. Según las fuentes consultadas, la estrategia no apunta únicamente a reforzar la seguridad policial, sino también a promover la participación de las escuelas mediante acciones de cercanía, como la entrega de desayunos y el apoyo a los carnavales estudiantiles.
En el Valle de Uco también tienen un papel importante la intervención de las familias y los controles municipales y policiales. Esto favorece la realización de encuentros colectivos que incluyen reuniones más modestas y celebraciones concentradas en las villas cabeceras. Además, algunas escuelas reciben a los alumnos después de los festejos y les entregan obsequios especiales, como remeras conmemorativas del último año.
En términos generales, estas celebraciones generan preocupación entre las autoridades de la Dirección General de Escuelas (DGE) por los riesgos asociados al consumo de alcohol, la asistencia a fiestas clandestinas y la protección de los adolescentes. Para abordar estas situaciones sin eliminar la tradición del UPD, durante 2025 y 2026 se puso en marcha el operativo "UPD 360: antes, durante y después", una estrategia que abarcó a las escuelas secundarias públicas y privadas de Mendoza.
Organizar la cena de egresados: ¿un momento que dejó de ser familiar?
Otro de los momentos centrales del último año escolar es la cena de egresados, que por lo general se organiza en salones de fiestas y reúne no solo a los estudiantes, sino también a sus familiares, docentes y directivos.
Algunos salones ofrecen servicios integrales que incluyen música, comida, iluminación y decoración. Sin embargo, la elección de la fecha depende de varios factores, como la disponibilidad del lugar, el presupuesto de cada promoción, la cantidad de escuelas que organizan eventos durante la misma época y las posibilidades de asistencia de las familias.
En el Gran Mendoza, la demanda de espacios para eventos durante octubre, noviembre y diciembre puede dificultar la reserva de fechas para los viernes y sábados. Estas jornadas también son muy solicitadas para bodas, cumpleaños de 15 y otras celebraciones. Por ese motivo, algunas promociones optan por organizar sus cenas durante la semana, por ejemplo, los martes y jueves, cuando encuentran mayor disponibilidad o mejores condiciones económicas. En estos casos, las clases se suspendan al día siguiente para que los estudiantes puedan recuperar las horas de sueño perdidas.
Aunque la elección de fechas es un tema resolutivo, la realidad es que gran parte del evento deja de ser la típica celebración al que solo es para el estudiante egresado y su familia, en tanto que la venta de entradas para otras personas ajenas al evento suele ser una constante que termina por trasformar, después de las 12 de la noche, en un boliche al que llegan más adolescentes.
En el interior de la provincia, la demanda de salones puede ser menor y suele haber más fechas disponibles para los egresados. En San Rafael, algunas familias encuentran más alternativas para organizar sus festejos y coordinar los traslados desde otras localidades, especialmente los viernes y durante los fines de semana. En el Valle de Uco, en tanto, los horarios nocturnos también figuran entre los más elegidos.
Por otro lado, en la zona Este, la elección de las fechas es más variada. Los alumnos pueden elegir tanto el día como el horario, y las celebraciones suelen comenzar entre las 20 y las 22.
Desfiles, fábricas de estatuas y kioscos estudiantiles: lo que da vida a la unión juvenil en Mendoza
Más allá de las fiestas privadas, las actividades estudiantiles que se desarrollan en torno al Día del Estudiante, el 21 de septiembre, y las iniciativas solidarias aportan un carácter comunitario a las celebraciones. En estos encuentros suelen participar estudiantes, familias, vecinos e instituciones municipales.
Un ejemplo son los tradicionales kioscos estudiantiles y los muñecos gigantes de Maipú, que reúnen a distintas promociones en la plaza 12 de Febrero. En 2026, una de las actividades previstas por el Día del Estudiante debió reprogramarse debido al viento Zonda.
Durante estas jornadas, los estudiantes instalan puestos gastronómicos y preparan muñecos gigantes inspirados en personajes o temáticas específicas. Las creaciones pueden participar en concursos y ser evaluadas por jurados, con instancias de votación del público según las reglas de cada edición.
Además de funcionar como espacios de encuentro, los kioscos permiten recaudar fondos para afrontar los gastos de la cena de egresados, el viaje de fin de curso y otras actividades de la promoción.
En San Rafael, las farándulas estudiantiles también forman parte de las celebraciones tradicionales. Los carros, los disfraces y las propuestas de cada promoción suelen convocar a vecinos y familias en las calles céntricas.
En el Valle de Uco, las semanas estudiantiles ocupan un lugar importante en el calendario del último año de secundaria. Las actividades pueden incluir competencias deportivas, propuestas culturales y celebraciones colectivas que culminan con las tradicionales farándulas estudiantiles. Entre ellas se destaca la Estudiantina, que convoca a artistas locales y, en algunas ocasiones, nacionales.
Uno de los principales atractivos son los carros alegóricos, que las promociones preparan durante semanas o meses. Se trata de estructuras decoradas con personajes, escenas humorísticas o temáticas elegidas por los estudiantes, que desfilan ante el público durante los festejos.
