Uso de inteligencia artificial en cardiología: ¿qué tan cerca está Mendoza de adoptarla?
La IA ya ofrece herramientas para mejorar los diagnósticos médicos, pero su incorporación plantea desafíos relacionados con la fiabilidad y el vínculo entre médicos y pacientes.
Uso de inteligencia artificial en cardiología: ¿qué tan cerca está Mendoza de adoptarla?
La inteligencia artificial (IA) ya tiene un lugar en la medicina y abre nuevas posibilidades para el diagnóstico, el seguimiento de pacientes y las intervenciones de alta complejidad. Sin embargo, su incorporación todavía plantea desafíos en Mendoza y el resto del país, especialmente en cardiología, donde la supervisión profesional sigue siendo fundamental.
¿La IA puede reemplazar a los cardiólogos? Qué pasa con su uso en Mendoza.
Foto: Archivo
La inteligencia artificial en la práctica cardíaca: qué tan incorporada está en Mendoza
En diálogo con Sitio Andino, Matías Arrupe, médico cardiólogo (Mat. 8839) y miembro directivo de la Sociedad de Cardiología de Mendoza (SCMZA), analizó el nivel actual de integración de estas herramientas, respecto a sus alcances y los desafíos que representan para los profesionales de la salud.
Si pensamos que ya lo tenemos incorporado en nuestra provincia, tendría que decir que todavía no. Si pensamos que ya lo tenemos incorporado en nuestra provincia, tendría que decir que todavía no.
Según explicó, cada vez es más frecuente que las personas consulten herramientas de IA antes de acudir a un profesional: " Diría que en el 80% o 90% de las consultas el paciente ya buscó en la inteligencia artificial qué es lo que tiene y qué debe hacer. Pero termina llegando al médico para definir si esto es así", señaló.
En el campo de la cardiología, el especialista indicó que la adopción de estas tecnologías en Mendoza todavía es limitada. Actualmente existen plataformas capaces de colaborar en la interpretación de electrocardiogramas y ecografías cardíacas, e incluso de generar informes con distintos niveles de intervención médica.
No obstante, aclaró que estas herramientas aún no forman parte de la práctica habitual en la provincia: "Si pensamos que ya lo tenemos incorporado en nuestra provincia, tendría que decir que todavía no. De hecho, en el mundo la adopción todavía es baja. Solamente grandes instituciones y con un gran aporte económico pueden hoy utilizar estas herramientas de manera habitual", expresa.
La IA propone soluciones en salud, pero la decisión final es del médico.
Foto: creada con IA
El criterio médico y la supervisión humana: claves para utilizar la IA
Uno de los principales interrogantes sobre la incorporación de inteligencia artificial en medicina está relacionado con la seguridad de los diagnósticos. En una actividad en la que un error puede tener consecuencias graves, Arrupe sostuvo que las herramientas actuales todavía no están preparadas para utilizarse sin supervisión profesional.
El cardiólogo reconoció que cada vez más médicos recurren a la IA como apoyo para evaluar casos clínicos y ampliar sus conocimientos. Sin embargo, remarcó que sus respuestas deben contrastarse con información científica confiable.
Es necesario que todavía actuemos en equipo, tanto paciente como médico. Es necesario que todavía actuemos en equipo, tanto paciente como médico.
En ese sentido, destacó la importancia de solicitar las fuentes bibliográficas que respaldan los datos proporcionados por estas plataformas. También advirtió que la inteligencia artificial puede generar información incorrecta o presentar conclusiones sin sustento científico: "La inteligencia artificial muchas veces divaga o genera algunos pensamientos propios que no tienen un respaldo científico real", señaló.
Para Arrupe, una buena consulta a estas herramientas debe incluir la solicitud de evidencia científica. Luego, corresponde al profesional evaluar la confiabilidad de las fuentes, comprobar si los datos son suficientes y determinar si existe información actualizada que pueda modificar las recomendaciones o las guías de abordaje de una enfermedad.
También hizo hincapié en que los pacientes no deberían tomar las respuestas de la IA como diagnósticos definitivos ni utilizarlas para decidir por su cuenta qué tratamiento seguir. La tecnología puede aportar información, pero no reemplaza la evaluación clínica ni el conocimiento del profesional: "Es necesario que todavía actuemos en equipo, tanto paciente como médico", agregó.
Robótica y medicina: una realidad presente en las cirugías en Mendoza
Además de la inteligencia artificial aplicada al diagnóstico, la robótica también comienza a tener presencia en algunas prácticas médicas de la provincia. Arrupe indicó que en Mendoza ya existe instrumental robótico destinado a determinados procedimientos y consideró que su incorporación puede representar un avance importante para la cirugía: "Es un salto cuantitativo y cualitativo utilizar un robot para generar cierto tipo de cirugías", expresó.
Esta evolución también exige una adaptación de los profesionales. Los cirujanos, que tradicionalmente realizan los procedimientos con sus propias manos, deben desarrollar nuevas habilidades para trabajar con sistemas robóticos.
En ese sentido, señaló que en nuestra provincia ya hay especialistas capacitados y otros que comenzaron a adquirir experiencia en el manejo de estos equipos. Entre los beneficios potenciales de su incorporación mencionó la reducción de los tiempos de cirugía y de internación, además de una posible disminución de las complicaciones quirúrgicas y clínicas.
"Mantenernos al margen de esta evolución sería un error", afirmó. Para el cardiólogo, los profesionales deben comenzar a familiarizarse con estas herramientas y aprender a utilizarlas para aprovechar sus posibilidades, siempre que tengan acceso a ellas.
¿La inteligencia artificial puede reemplazar al médico? La importancia del vínculo humano
Frente al temor de algunos pacientes a ser atendidos por una máquina, Arrupe fue contundente al señalar que la inteligencia artificial todavía no puede reemplazar el conocimiento ni el vínculo humano que se construye durante una consulta médica.
El especialista consideró que, aunque estas tecnologías puedan avanzar en su capacidad de comunicación, todavía no logran reproducir plenamente la relación que se establece entre un profesional y una persona que necesita atención: "La potencialidad está en el médico, que con su experiencia se ayuda con la inteligencia artificial y además tiene ese plus de la atención y del vínculo con el paciente, al que cada vez le vamos a dar más relevancia. Eso nos va a diferenciar de la IA".
Sin embargo, reconoció que la inteligencia artificial ya comienza a intervenir en especialidades como la radiología y la dermatología, donde existen herramientas capaces de colaborar en la detección de determinadas patologías a partir de imágenes.
Solo para potenciar: la adopción plena de la IA en medicina tiene un largo camino.
Foto: Freepix
Como ejemplo, recordó que cuando comenzaron a incorporarse sistemas de inteligencia artificial para identificar tumores en tomografías y radiografías, surgió el temor de que los especialistas en diagnóstico por imágenes perdieran sus puestos de trabajo. Sin embargo, el aumento de la velocidad para analizar estudios y elaborar informes también permitió ampliar la cantidad de prácticas solicitadas, lo que terminó generando más trabajo para estos profesionales.
A partir de esa experiencia, Arrupe consideró que no corresponde pensar en la IA únicamente como una amenaza para el ejercicio de la medicina: "Entre las dos herramientas, la inteligencia artificial y la experiencia del médico, podemos llegar a un mejor abordaje", resumió.
Para el cardiólogo, uno de los aportes más importantes de esta tecnología podría ser liberar tiempo de tareas operativas y permitir que los médicos recuperen espacio para escuchar y generar un vínculo de confianza con sus pacientes. En un contexto en el que las consultas son cada vez más breves y la medicina enfrenta múltiples dificultades, esa posibilidad representa uno de los principales beneficios de su incorporación.