Sus palabras se reflejan en casos sobresalientes de personas con distintas discapacidades que lograron hacer cumbre, como andinistas sin piernas, con prótesis ortopédicas o personas ciegas: “Honestamente, para subir el Cerro Aconcagua no hay impedimento para nadie si se dispone ”, agregó Mosso.
Con suerte, a una persona muy dedicada le podría llevar prepararse para ir al Aconcagua un año. Con suerte, a una persona muy dedicada le podría llevar prepararse para ir al Aconcagua un año.
Sin embargo, más allá de las posibilidades, hay dos aspectos que no son negociables: la preparación física y la mental. En palabras del experto, esto se resume en la necesidad de contar con “un estado físico, una preparación de base aeróbica y un trabajo que lleva tiempo, que es la agonística. Por así decirlo, es la capacidad de soportar el sufrimiento ”.
Esto significa que, aunque el cuerpo esté preparado para resistir las condiciones de la alta montaña, el escalador también debe estar preparado para afrontar un agotamiento constante. “La mente mueve el cuerpo y hace que la resistencia sea aún mayor ”, explicó el profesor del CUDA.
Para dimensionar esta exigencia, Mosso puso como ejemplo la jornada previa a hacer cumbre en el Aconcagua, una actividad que puede extenderse entre 10 y 14 horas. Durante ese período, el escalador debe estar preparado para soportar un clima impredecible, con temperaturas de hasta 20 grados bajo cero y vientos de 40 km/h.
“Llega un momento en que el cuerpo por sí solo no funciona y lo que empieza a predominar es el esfuerzo mental ”, sostuvo.
La dedicación es clave: cuánto lleva prepararse para el ascenso y la cumbre
Como docente de la Universidad Nacional de Cuyo, Mosso explicó que mantiene un trabajo permanente con el grupo de personas interesadas en el andinismo. Con el objetivo de prepararlos para el Aconcagua, plantea salidas hacia zonas ubicadas a 4.000 y 5.000 metros de altura, además de ascensos al Cerro El Plata, de aproximadamente 6.000 metros.
El objetivo es adaptar progresivamente el cuerpo al ambiente cordillerano y conocer cómo responde cada persona ante las diferentes alturas: “Es adaptar el cuerpo de la persona para que se reconozca las diferentes alturas y yo poder saber cómo se va a desempeñar en diferentes alturas y qué recaudos tengo que tener en cuenta ”, explicó el experto.
Dedicación y preparación anticipada: las claves para el andinismo hacia Aconcagua.
Foto: Gobierno de Mendoza
En este modelo de trabajo del Centro Universitario de Andinismo de la UNCuyo, quienes ingresan comienzan con ejercicios de preparación en el Parque Deportivo de Montaña de Ciudad. Luego, durante los primeros jueves de cada mes, realizan ascensos al Cerro Arco trotando o caminando a gran velocidad.
“Con suerte, a una persona muy dedicada le podría llevar prepararse para ir al Aconcagua un año ”, sostuvo Mosso.
También destacó la importancia de llegar con una buena masa muscular y recomendó complementar el entrenamiento con ejercicios de fuerza: “Siempre aconsejo, aparte del entrenamiento, el entrenamiento de fuerza porque es fundamental para el montañismo, ya que pasado cierto tiempo en la altura se consumen las grasas y la masa muscular ”.
El Aconcagua no regala nada porque te exige todo el tiempo. El Aconcagua no regala nada porque te exige todo el tiempo.
La alimentación es otro de los puntos fundamentales antes y durante el ascenso. Mientras que durante la etapa de preparación se puede mantener una alimentación normal, en la montaña las necesidades cambian y cobran mayor importancia los hidratos de carbono, las proteínas, la hidratación y determinados suplementos.
“Los alimentos son normales hasta la base, y en la altura es un poco más reducido en grasas por la falta de oxígeno. Necesitan un poco más de oxígeno y líquido para ser asimiladas en el cuerpo. Lo que se hace es incorporar un poco más de hidratos de carbono ”, explicó.
Entre las opciones recomendadas se encuentran las comidas termoestabilizadas listas para consumir durante la montaña, el camping o las travesías. Según Mosso, estas pueden utilizarse hasta el campamento Nido de Cóndores para obtener una carga elevada de proteínas antes de la jornada de cumbre.
Una vez alcanzado el punto máximo del Aconcagua, la alimentación especial continúa. “El día después de la cumbre solamente son hidratos de carbono y mucho líquido ”, señaló.
No todos los cuerpos resisten de la misma manera: los efectos de la altura
Al igual que ocurre con el clima, es difícil anticipar cómo responderá cada persona ante la altura y si estará en condiciones de completar el ascenso al Aconcagua. Según Mosso, esto se debe a que “cada individuo es diferente y qué descuidos podría tener ”.
Una persona muy dedicada le podría llevar prepararse para ir al Aconcagua un año.
Las escenas de rescates con helicópteros e intervenciones de Gendarmería Nacional que suelen registrarse en la montaña están vinculadas, en muchos casos, con el mal agudo de montaña. Se trata de un cuadro de salud que puede comenzar con un dolor de cabeza que no cede con medicamentos y agravarse con náuseas y vómitos: “Esto puede desencadenar un edema de pulmón o un edema cerebral. Son los casos más graves ”, afirmó el experto.
Según Mosso, estos cuadros pueden ser tratados gracias al servicio médico disponible en Aconcagua, al que consideró como uno de los mejores del mundo y que cuenta con profesionales con experiencia en montañas como los Himalayas.
El escalador tampoco realiza el recorrido completamente solo. Los guías cumplen un papel fundamental para determinar cuándo una persona necesita una evacuación urgente, siempre con la decisión final del médico: “Si estoy en la altura, me comunico con los médicos y el médico me sabrá decir si proporcionar dexametasona, un ibuprofeno u oxígeno y así poder evacuar lo antes posible ”, explicó Mosso.
Disfrutar del Cerro Aconcagua y sus alrededores: los paseos para recorrer solo o en familia
Para quienes no buscan realizar el ascenso completo, existen otras alternativas que requieren cierto nivel de exigencia física y funcionan como atractivos turísticos para quienes disfrutan del trekking.
Una de ellas es el recorrido corto, que comienza en el campamento base Confluencia, ubicado entre los 3.300 y 3.400 metros, y llega hasta Plaza Francia, a unos 4.200 metros. Desde allí, los visitantes pueden observar los paisajes de la pared sur del Cerro Aconcagua.
El etrenamiento de fuerza es fundamental para el montañismo. El etrenamiento de fuerza es fundamental para el montañismo.
También existe una alternativa más extensa, que parte desde Plaza Francia y continúa hasta Plaza de Mulas para luego ascender al Cerro Bonete, ubicado a unos 5.200 metros de altura.
Practicar subiendo otras montañas es el ejercio básico, según Mosso.
Foto: CUDA UNCuyo
Otra opción es dirigirse hacia Punta de Vacas, donde se desarrolla un recorrido de tres días para visitar los campamentos de Pampa de Leña, Casa de Piedra y, finalmente, Plaza Argentina, que funciona como campamento base de la ruta 360 o del Glaciar de los Polacos.
“El Aconcagua no regala nada porque te exige todo el tiempo ”, expresó Mosso al describir su experiencia personal en la montaña.
Aunque la exigencia física de estos recorridos puede ser menor que la de un ascenso completo, la altura sigue siendo un factor determinante. Por eso, incluso las personas mayores y los niños deben tener en cuenta sus propias condiciones físicas antes de realizar estas actividades.
Mendoza cuenta con puntos de preparación: dónde y cómo iniciarse en el andinismo
Aunque la temporada de ascensos se encuentra demorada por las licitaciones y la gran cantidad de nieve acumulada desde el primer campamento, Confluencia, este contexto también brinda tiempo a quienes desean comenzar a prepararse para intentar subir al Aconcagua.
En Mendoza, principalmente en Ciudad, existen empresas privadas y especialistas que ofrecen asesoramiento para los entrenamientos, los trámites administrativos y la logística necesaria para afrontar el ascenso.
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Foto: CUDA UNCuyo
La UNCuyo también cuenta con una alternativa accesible para quienes dan sus primeros pasos en el andinismo. El Centro Universitario de Andinismo (CUDA) recibe a cualquier persona interesada en esta actividad, tanto para incorporar conceptos básicos como para perfeccionar su técnica.
Pablo Vitale Mosso y Mario Funes son los profesores a cargo de la actividad, que se desarrolla los martes y jueves de 14 a 16.
Para participar, las inscripciones se realizan a través de la página oficial de la Secretaría de Bienestar Universitario de la UNCuyo. Luego, quienes se inscriban deberán presentar una ficha médica que certifique su aptitud física.