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Alergias en niños: a qué hay que estar atentos y cómo influyen el polen, el polvo y el viento Zonda

Estornudos, tos y picazón pueden ser señales de alergia en los chicos. Con Zonda y polvo en suspensión, especialistas recomiendan extremar cuidados.

Por Celeste Funes Miguez

Durante la primavera, los síntomas respiratorios pueden hacerse más frecuentes en los niños. Estornudos, congestión y picazón en los ojos o la garganta son algunas de las manifestaciones que pueden aparecer en quienes tienen alergias. En esta línea, resulta importante observar la evolución de los síntomas y diferenciar una alergia de otras enfermedades frecuentes durante la infancia.

De acuerdo con el especialista Miguel Lisanti, la respuesta alérgica se produce cuando el organismo genera una reacción “exagerada” frente a determinados estímulos. Entre los factores que analiza la medicina se encuentran los cambios ambientales, la exposición a distintos contaminantes y las modificaciones en los hábitos de vida. Lisanti, en diálogo con Sitio Andino, también vinculó el fenómeno con lo que denominó un “exceso de higiene”, que reduciría la exposición cotidiana a microorganismos y modificaría la interacción del sistema inmunitario con el ambiente.

En este punto, el especialista planteó que productos como jabones, detergentes, lavandina y alcohol en gel, utilizados de manera excesiva, pueden alterar el contacto habitual con las bacterias (incluso las “buenas”, como los probióticos).

Polen, polvo y contaminación: qué pasa durante el viento Zonda

Para las familias de Mendoza, existe además un factor ambiental que merece especial atención: el viento Zonda. Durante estos episodios aumenta la presencia de polvo y partículas en suspensión, lo que puede irritar las vías respiratorias y resultar especialmente molesto para niños con alergias o asma.

Las alergias infantiles pueden intensificarse con el polen, el polvo y el viento Zonda.

Lisanti explicó que ese polvillo puede contener tierra, ácaros, pólenes y otras sustancias contaminantes que se depositan sobre los granos de polen y pueden potenciar su capacidad de generar síntomas. Entre las manifestaciones que pueden aparecer mencionó los broncoespasmos, las crisis asmáticas frente a determinados desencadenantes, una importante cantidad de mocos, secreción nasal, estornudos, picazón ocular y de garganta y tos.

Por ello, el especialista recomendó extremar los cuidados durante los días con Zonda y, en la medida de lo posible, reducir la exposición al aire libre. También aconsejó que quienes deban exponerse durante esas jornadas “tomen al menos una ducha” para remover el polvo absorbido por la piel y utilizar productos humectantes, como la crema urea.

Alergia en niños: recomendaciones para padres durante días de viento y alta presencia de polen

Cuándo consultar y cuáles son las señales de alarma

No todos los estornudos o cuadros de congestión significan que un niño tiene una alergia. Una señal para consultar con el pediatra o alergista es que los síntomas sean recurrentes, aparezcan en determinadas épocas del año o se acompañen de tos persistente, síntomas nocturnos, dificultad para respirar o silbidos en el pecho.

Con Zonda y polvo en suspensión, los especialistas recomiendan extremar cuidados.

Los padres también deben prestar especial atención cuando un niño presenta síntomas después de una exposición a un desencadenante. Llevar un registro de cuándo aparecen las molestias, dónde estaba el niño y qué estaba haciendo puede aportar información útil durante la consulta médica.

Para las familias mendocinas, conocer los desencadenantes y anticiparse a jornadas con Zonda, polvo o alta concentración de polen puede ayudar a reducir la exposición y controlar mejor los síntomas. La clave, ante manifestaciones persistentes o respiratorias, es realizar una consulta médica para determinar la causa.

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