Ante un escenario climático que podría traer tormentas intensas y abundantes precipitaciones, Santa Rosa comenzó a reforzar las tareas preventivas para enfrentar los posibles efectos de El Niño en Mendoza.
El municipio realiza un relevamiento de acequias, desagües y alcantarillas y prepara cuadrillas en todas las delegaciones. Los sectores de difícil acceso para la maquinaria están entre los puntos que requieren especial atención.
Ante un escenario climático que podría traer tormentas intensas y abundantes precipitaciones, Santa Rosa comenzó a reforzar las tareas preventivas para enfrentar los posibles efectos de El Niño en Mendoza.
La estrategia del municipio frente al "Súper Niño" está concentrada en cinco acciones principales: relevar el sistema de drenaje y los sectores históricamente afectados, coordinar con organismos provinciales, reforzar la limpieza, organizar a las distintas áreas que deberán responder ante una emergencia y concientizar a los vecinos.
Una de las prioridades está puesta en aquellos lugares que ya registraron anegamientos en episodios anteriores y que presentan una dificultad adicional: algunos son sectores donde el acceso con maquinaria resulta complejo.
Por eso, además de las tareas de mantenimiento, el equipo de Flor Detéfanis trabaja en la planificación anticipada de las cuadrillas y en la coordinación del personal de servicios de todas las delegaciones.
El primer paso de la estrategia preventiva es conocer en qué condiciones se encuentra actualmente la infraestructura encargada de permitir el escurrimiento del agua.
El municipio realiza un relevamiento de acequias, desagües, alcantarillas y canales de escurrimiento, además de identificar los lugares que históricamente han presentado inconvenientes durante lluvias importantes.
La tarea permitirá establecer prioridades y determinar dónde deben concentrarse los trabajos de mantenimiento antes de que se produzcan tormentas de mayor intensidad.
El objetivo es anticipar posibles obstrucciones o dificultades en los sistemas de drenaje que puedan favorecer la acumulación de agua.
Dentro del relevamiento, Santa Rosa presta especial atención a los sectores que históricamente han sido afectados por anegamientos.
En algunos casos existe además una complicación operativa: se trata de lugares de difícil acceso para las maquinarias, lo que obliga a planificar previamente cómo intervenir y mantenerlos en condiciones.
Estos antecedentes son utilizados para orientar las tareas preventivas y definir cuáles son los lugares donde resulta prioritario actuar.
La lógica es intervenir antes de una contingencia y no esperar a que una tormenta vuelva a generar inconvenientes en puntos donde ya existen antecedentes.
El tercer frente de trabajo está directamente relacionado con la limpieza y el mantenimiento de los sistemas de drenaje.
Acequias, alcantarillas, desagües y canales de escurrimiento cumplen un papel fundamental durante una precipitación intensa, ya que permiten conducir el agua y disminuir su acumulación en calles y sectores poblados.
Por eso, las tareas preventivas buscan mantener despejadas estas vías de evacuación.
Los trabajos se desarrollan de manera articulada con el personal de servicios de las distintas delegaciones del departamento, de modo que la prevención no quede concentrada en un único sector de Santa Rosa.
La organización de los equipos municipales constituye otro de los ejes del operativo.
Santa Rosa viene desarrollando un esquema de prevención y planificación de las cuadrillas ante el posible escenario climático, articulando el trabajo con el personal de servicios de todas las delegaciones.
La intención es que los equipos tengan identificadas previamente las prioridades y los puntos que podrían requerir una intervención rápida ante lluvias importantes.
A su vez, el municipio busca coordinar el trabajo entre las áreas que tendrán participación directa frente a una eventual emergencia.
En ese esquema intervienen Servicios Públicos, Defensa Civil y los Bomberos Voluntarios de Santa Rosa.
El objetivo es evitar respuestas aisladas y establecer una dinámica conjunta que permita utilizar de manera más eficiente los recursos disponibles.
La estrategia local también contempla una articulación permanente con Defensa Civil de la Provincia y los organismos vinculados con contingencias.
Este contacto permitirá compartir información sobre la evolución de las condiciones meteorológicas y establecer prioridades de intervención en caso de que exista una alerta o se produzca un evento de importancia.
La coordinación resulta especialmente relevante para que el municipio pueda adaptar sus recursos y despliegue territorial en función de los pronósticos y advertencias que se emitan.
De esta manera, la preparación local se integra al esquema provincial de respuesta ante contingencias climáticas.
El quinto eje de la preparación estará dirigido a la comunidad. Santa Rosa prevé desarrollar una campaña de bien público sobre el cuidado y mantenimiento de los espacios comunes, con el objetivo de sumar a los vecinos a las tareas preventivas.
El estado de los espacios públicos y, especialmente, de los lugares vinculados con el escurrimiento del agua puede resultar determinante durante una tormenta.
Por eso, la concientización busca acompañar el trabajo que realizan las cuadrillas municipales y reducir situaciones que puedan complicar el funcionamiento de acequias y desagües.
La estrategia de Santa Rosa frente al Súper Niño se concentra, principalmente, en utilizar la experiencia de episodios anteriores para anticiparse a los problemas.
El relevamiento de los sectores históricamente anegados permitirá orientar los trabajos, mientras que la limpieza de acequias, desagües, alcantarillas y canales busca mejorar las condiciones de escurrimiento antes de las tormentas.
A esto se suma la preparación de las cuadrillas de las distintas delegaciones y la coordinación entre Servicios Públicos, Defensa Civil y Bomberos Voluntarios.
El desafío particular estará en aquellos lugares donde ya se registraron anegamientos y donde, además, el ingreso de maquinaria presenta dificultades.
En esos puntos, la planificación previa cobra mayor importancia: la intención es llegar a un eventual período de lluvias intensas con las tareas preventivas realizadas y con los equipos preparados para actuar si las condiciones climáticas lo requieren.

