Patricia Fadel: la trayectoria de la histórica dirigente política reconocida en Mendoza
La "Turca" fue distinguida por la Legislatura provincial y el Senado nacional. Su recorrido político abarca cuatro décadas de militancia, gestión y diversos roles.
De carácter fuerte y convicciones firmes. Autodefinida "peleadora", pero constructora de consensos. Protagonista de memorables cruces parlamentarios con otros pesos pesados de la política, como Elisa Carrió, Patricia Bullrich, Graciela Camaño o, más cerca en la geografía, Juan Carlos Jaliff. Hija biológica del dos veces intendente y reconocido comerciante de Tunuyán, Abdo Fadel; e hija política de Juan Carlos "El Chueco" Mazzón, Patricia Fadel fue reconocida este miércoles por la Legislatura de Mendoza y el Senado nacional, en un emotivo acto que reunió a dirigentes de distintos sectores políticos.
Patricia Fadel fue reconocida este miércoles en la Legislatura.
Foto: Medios Andinos
Con casi cuatro décadas dedicadas a la actividad política, la "Turca" construyó una trayectoria que, con sus inevitables claroscuros, fue distinguida por sus propios pares. Una militante peronista de raza, forjada en los albores de la recuperación democrática, con una innegable vocación pública y una férrea defensa de la política como herramienta de transformación social.
Concejal de su querido Tunuyán (que tantas veces sonó para gobernar), diputada y senadora provincial, diputada nacional, directora del Banco Nación y funcionaria en organismos federales, la trayectoria política, institucional, comunitaria y productiva de Fadel fue declarada de interés legislativo.
La trayectoria de Patricia Fadel fue reconocida por la Legislatura y el Senado nacional.
Foto: Archivo
Patricia Fadel: sus primeros pasos, la "expulsión" prematura del PJ y su vínculo con Mazzón
La historia en la función pública de Fadel comenzó en 1987, cuando fue elegida concejal de Tunuyán, aunque había iniciado unos años antes, a partir de la militancia política en el departamento que la vio nacer el 28 de diciembre de 1957. Antes de asumir el cargo, una pelea con el entonces intendente Jorge Raúl "Pichiría" Silvano determinó su expulsión del bloque del PJ, por lo que debió armar una bancada propia con otra colega apartada.
Desde entonces marcó una determinación que la destacó de la media, y que llamó la atención de un histórico del Justicialismo: el Chueco Mazzón. Él le dio su primera oportunidad de ejercer una función en la órbita nacional, cuando la convocó a hacerse cargo de la delegación local de la Dirección Nacional de Migraciones (1992 a 1995).
Patricia Fadel y el "Chueco" Mazzón, un vínculo más allá de la política.
Su formación junto a uno de los principales estrategas del justicialismo provincial y nacional moldeó su carrera y pulió una personalidad naturalmente avasallante. Integró el denominado sector Azul del PJ, espacio liderado por Mazzón que condujo el partido durante años y que luego mantuvo una intensa disputa interna con "La Corriente", encabezada por Carlos Ciurca y otro "turco", Alejandro Abraham, entre otros.
Desde ese espacio dio el salto a la Legislatura provincial como diputada en 1995, cuando el peronismo mendocino se dividió entre quienes siguieron la aventura nacional de José Octavio Bordón (y su partido PAIS) y aquellos que se mantuvieron dentro del PJ, detrás de la figura de Carlos Menem. En ese último grupo se inscribió el sector de Mazzón y Fadel. Durante esa etapa, presidió la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales y la Comisión Especial de Límites Interdepartamentales, además de integrar el Jury de Enjuiciamiento y el Consejo Asesor de Seguridad Pública.
Patricia Fadel y Martín Aveiro, uno de sus "pichones" en Tunuyán.
Foto: Archivo Sitio Andino
En 2001 regresó a la Cámara de Diputados como coordinadora y, poco después, asumió como senadora provincial; cargo que volvería a ocupar años más tarde, con mayor experiencia en el lomo.
El vínculo con el "Chueco" nunca se debilitó, por eso fue una de las más afectadas por la muerte del histórico operador peronista en agosto de 2015. Un duro golpe para Fadel, quien forjó una estrecha relación política y personal con el dirigente. "Desde que se murió, el peronismo no volvió a ganar", describió en una reciente entrevista con Café 617. Una definición tan cruda como real. Es que, más allá de algunos triunfos departamentales, el PJ post Mazzón no paró de sumar derrotas en Mendoza.
Una tendencia que ni siquiera ella, mano derecha del "Chueco", pudo revertir cuando ocupó cargos institucionales dentro del partido. Fue vicepresidenta segunda entre 2018 y 2020, y luego formó parte de la Junta Electoral. En las PASO de 2019 respaldó la candidatura de Alejandro Bermejo para la gobernación, quien caería ajustadamente en esa disputa interna ante Anabel Fernández Sagasti. Pese a ello, trabajó por la unidad en las elecciones generales y su labor fue reconocida tiempo más tarde por el kirchnerismo, que le ofreció un cargo durante la presidencia de Alberto Fernández.
El "Pulga" Alejandro Bermejo, Jorge Tanús y Patricia Fadel, tres históricos del sector Azul del PJ mendocino.
Foto: Archivo Sitio Andino
Los años en el Congreso y el protagonismo nacional
Tras su primera experiencia en Migraciones en la década del 90, Fadel retornó a la escena federal en 2003, cuando fue electa diputada nacional, logrando la reelección en 2007. Durante esos ocho años en el Congreso obtuvo un protagonismo político que la llevó a ocupar la secretaría parlamentaria y la vicepresidencia segunda del cuerpo entre 2009 y 2011; edificando una estrecha relación con el santafecino Agustín Rossi, que se mantiene hasta el día de hoy.
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Su paso por el Parlamento —además de las iniciativas propias que impulsó— quedó asociado a debates de fuerte impacto político, principalmente durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. Allí se anotan, entre otras normas, la Ley de Medios y la famosa Resolución 125 de retenciones móviles al campo que tuvo a otro mendocino como protagonista: Julio Cobos.
Un momento de máxima exposición ocurrió durante el debate del Presupuesto 2011, cuando la diputada Cynthia Hotton ("Más Valores") la acusó de haberla intimidado para ausentarse de la sesión en la que se trataría la pauta de gastos e ingresos. Fadel rechazó la denuncia y negó la existencia de presiones a su colega. En una reunión de comisión en la que se trató el tema, la tunuyanina aseguró que se trató de una movida electoral de la oposición y recordó el rol de un parlamentario: "Es habitual trabajar para conversar, convencer o persuadir para lograr apoyos en ciertos proyectos. Es lo normal y no hay ningún delito en ello", declaró. La causa en tribunales no prosperó y pronto el tema quedó olvidado.
Patricia Fadel ocupó una banca en el Congreso durante ocho años, lapso durante el cual encabezó encendidos debates.
Foto: Archivo
Sin embargo, una postura suya en otro debate relevante de la época la relegó en el armado de listas de 2011. Fue su militancia contra la Ley de Matrimonio Igualitario, sancionada en 2010 e impulsada por el gobierno de Cristina Fernández, la que le restó consideración dentro del kirchnerismo. En su lugar, La Cámpora propuso a una por entonces ignota Fernández Sagasti, de 28 años.
Tras finalizar su ciclo en el Congreso, fue designada directora del Banco Nación, cargo que ocupó entre 2012 y 2015. En ese rol, desde La Corriente la apuntaron —en el último año de la gestión de Francisco Pérez— por una negativa de la entidad a financiar a la Provincia para el pago de sueldos del personal estatal, que generó una crisis en último gobierno peronista.
En 2020 volvió a asumir una responsabilidad nacional al incorporarse al Consejo de Administración del Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional, un organismo dedicado al financiamiento de obras públicas en las provincias.
Los recordados debates en su último paso por la Legislatura
A nivel local, uno de los aspectos más recordados de su carrera política fueron los intensos debates parlamentarios que protagonizó con el dirigente radical Juan Carlos Jaliff, en su último paso por el Senado (2015/2019). Los cruces entre ambos, presidentes de sus respectivos bloques, se convirtieron en una marca registrada de la política mendocina, bautizados popularmente como "novela turca", por la ascendencia étnica de los dos. Sin embargo, el enfrentamiento político nunca impidió el respeto personal e institucional que aún sostienen.
Patricia Fadel y su último paso por la Legislatura (2015/2019), donde —como a lo largo de su carrera— no pasó desapercibida.
Foto: Cristian Lozano
Patricia Fadel: "De la política no voy a alejarme nunca; es mi pasión"
Quizás ninguna frase resuma mejor la trayectoria de Patricia Fadel que la pronunciada en 2019, cuando se acercaba el final de su mandato como senadora provincial. "De la política no voy a alejarme, es mi pasión", aseguró entonces. Seis años después, esa definición sigue vigente.
En una entrevista concedida a Aconcagua Radio en 2025, explicó que había decidido dar un paso hacia un rol menos protagónico, aunque sin abandonar la actividad política. "Hoy me dedico a aconsejar, a hablar con los dirigentes, a juntarme con los concejales y a trabajar con las mujeres de toda la provincia", sostuvo.
También defendió la necesidad de impulsar el recambio generacional dentro del justicialismo. "Hay gente joven a la que hay que darle espacio. Para eso, los más viejos, como yo, tenemos que dar un paso para atrás para ayudarlos a crecer", afirmó.
El reconocimiento que recibió este miércoles en la Legislatura buscó destacar precisamente ese recorrido: una vida atravesada por la política, la militancia, la gestión pública, la producción y el compromiso con su comunidad.