La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) anunció un paro el viernes 6 de noviembre que afectará a más de 27 aeropuertos del país. La huelga podrían generar demoras y cancelaciones de vuelos en la previa de la llegada del papa León XIV a la Argentina, con miles de personas movilizándose, entre ellos mendocinos.
El sindicato denunció al Gobierno nacional por "incumplimientos en seguridad aeroportuaria" y comunicó un "paro a la japonesa" en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y en Aeroparque Jorge Newbery. Se trata de una forma de reclamo en la que los trabajadores multiplican sus tareas para saturar el sistema. Durante la jornada, "sólo se garantizarán vuelos sanitarios, humanitarios, traslado de órganos y oficiales", indicaron.
Atención para los que viajan a ver al papa León XIV
El paro se dará en medio de la visita del León XIV, que se extenderá hasta el miércoles 11 de noviembre e incluirá actividades religiosas e institucionales en Buenos Aires y Córdoba. Los vuelos desde Mendoza hacia la capital del país podrían verse afectados por la medida de fuerza con demoras o cancelaciones.
"Cada vuelo suspendido o demorado será responsabilidad del Gobierno. Estamos comunicando la medida de fuerza con la antelación que exige la ley. En varias provincias ya los aeropuertos no funcionan. Van a dejar aislado a todo el interior del país. Tiene que quedar claro que el reclamo no es contra los pasajeros. Por el contrario, es contra el Gobierno para que puedan viajar seguros”, afirmó el gremio.
Aeropuerto de Ezeiza.
El origen del reclamo que provoca la huelga
Según explicó ATE en la denuncia enviada a la Secretaría de Trabajo que dirige Julio Cordero, las medidas de fuerza se darán “en resguardo de la vida física del personal, de las tripulaciones y de los usuarios del sistema aerocomercial y el cumplimiento de las obligaciones internacionales, a las cuales el Estado Argentino adhiere, deslindando cualquier responsabilidad operativa, civil o penal por las demoras, cancelaciones o el cierre operacional que dicha abstención obligada pudiera ocasionar en las estaciones aéreas del país”.
El sindicato señaló que el deterioro tanto en aeropuertos nacionales como internacionales incurre en una grave violación sistemática a la obligatoriedad de proveer condiciones de higiene, seguridad técnica y ambiente de trabajo dignos. ATE denunció la falta de agentes extintores y equipos de protección personal, y deficiencias en ambulancias e insumos sanitarios para atender emergencias en la gran mayoría de los aeropuertos.
“A pesar de que el impuesto a la tasa aérea abonado por cada pasajero en la República Argentina genera una recaudación estimada de $220.000 millones anuales, menos del 10% de dichos fondos retorna para el fortalecimiento operativo del organismo, como así tampoco para salarios del personal del organismo, contradiciendo recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional y la Autoridad Federal de Aviación de los Estados Unidos de Norteamérica”, señala el documento enviado a Trabajo.