Roberto Marchán, de 78 años, condenado a 16 años de prisión por abuso sexual agravado contra su propia nieta en General Alvear, podría acceder al beneficio de la prisión domiciliaria. La Justicia analizará el pedido de su defensa durante una audiencia prevista para el miércoles 2 de septiembre.
Polémica: abusó a su nieta en General Alvear, lo condenaron y ahora pidió domiciliaria
Un hombre que en abril de este año fue condenado tras confesar un abuso sexual a su nieta en General Alvear, pidió la domiciliaria.
Marchán permanece en detención desde hace poco más de cuatro meses en la Colonia Penal de El Cerrito, en San Rafael. En abril fue condenado mediante un juicio abreviado, luego de admitir los hechos por los que fue acusado, entre ellos el abuso sexual agravado por el vínculo y por haber estado a cargo de la guarda de menores.
El pedido de prisión domiciliaria generó polémica y rechazo por parte de la querella, que anticipó su oposición al planteo. La defensa fundamentó la solicitud en la edad del condenado y en presuntos problemas de salud, aunque existen cuestionamientos sobre la gravedad de esas afecciones.
La polémica por el pedido de prisión domiciliaria
Según la información a la que accedió Noticiero Andino, los problemas de salud mencionados por la defensa serían propios de la edad de Marchán, pero no revestirían gravedad y podrían ser atendidos dentro del establecimiento penitenciario donde actualmente cumple su condena.
Esta no es la primera vez que se analiza la posibilidad de otorgarle el beneficio. En una instancia anterior, la Justicia había rechazado el pedido debido a la ubicación de la vivienda de Marchán, situada sobre calle Roque Sáenz Peña, frente a un importante núcleo de establecimientos educativos y en una zona de circulación permanente de menores.
La querella, representada por la doctora Claudia Fajardo, se opondría nuevamente al planteo durante la audiencia del próximo miércoles. En esa instancia, la Justicia deberá evaluar los argumentos de ambas partes y determinar si corresponde que el condenado continúe cumpliendo la pena en prisión o bajo la modalidad domiciliaria.
Otro punto que genera preocupación está relacionado con la persona que quedaría a cargo de su custodia en caso de otorgarse el beneficio. Se trata de su esposa, quien durante la investigación había sido señalada como presunta cómplice. Sin embargo, esas acusaciones no pudieron ser acreditadas judicialmente en su contra.