Un juicio abreviado realizado este jueves en el Polo Judicial Penal terminó con la condena de dos internos del Complejo Penitenciario N.º III Almafuerte, quienes admitieron haber participado en una brutal agresión contra otros dos presos, padre e hijo, durante una pelea ocurrida en abril de este año.
Adrián Britos Miranda y Enzo Jonathan Cruz Soto fueron condenados por la jueza Mariana Gardey a tres años de prisión efectiva como coautores de los delitos de lesiones graves dolosas en concurso real con lesiones leves dolosas. Ambos reconocieron su responsabilidad en el hecho y aceptaron la realización del juicio abreviado.
Al momento de dictar sentencia, la magistrada unificó las nuevas penas con las condenas que los acusados ya cumplían en prisión. De esta manera, Britos Miranda recibió una pena única de 6 años y 10 meses, mientras que Cruz Soto fue condenado a 10 años de prisión y declarado reincidente.
Cómo fue la brutal agresión en Almafuerte que derivó en el juicio
El ataque ocurrió el 19 de abril de 2026, alrededor de las 15.30, en el Módulo 1 del Complejo Penitenciario N.º III Almafuerte, específicamente en el sector de cocina donde los internos encargados de repartir las viandas realizaban sus tareas.
Las víctimas fueron Bautista Sepúlveda y su hijo, Alexis Facundo Sepúlveda Becerra. Según la investigación, Britos Miranda y Cruz Soto solicitaron una bolsa para contar tortas y utilizaron esa situación para ingresar al sector donde se encontraban los fajineros.
Una vez dentro, Cruz Soto le dio una patada en la cabeza a Alexis. Britos Miranda se sumó al ataque y comenzó a golpearlo. Ante la agresión, Bautista intervino para defender a su hijo.
Fue entonces cuando Britos Miranda tomó una plancha que se encontraba en el lugar y golpeó reiteradamente al hombre. Cruz Soto también continuó con la agresión y ambos atacaron a Bautista.
Como consecuencia de la golpiza, Sepúlveda sufrió graves lesiones: politraumatismos, traumatismo de cráneo con pérdida de conocimiento, hematomas, excoriaciones faciales y traumatismos de tórax y abdomen. Además, sufrió un hemoperitoneo y debió ser sometido a una laparotomía exploradora.
El informe del Cuerpo Médico Forense estableció que las lesiones demandaron más de un mes de curación e inutilidad laboral y que existió peligro para su vida. Su hijo, en tanto, sufrió la fractura de una pieza dentaria.