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Escenario poselectoral

Para el Plan Fénix no hay razones para una "catátrofe", pero otros ya piden legalizar el blue y subir el dólar tarjeta

Antonio Müller consideró que "no están dadas las condiciones" para tener una visión catastrófica. Y Andrés Asiain pidio endurecer el cepo al dólar.
Por Sección Economía

El economista del Plan Fénix Antonio Müller consideró que "no están dadas las condiciones" para tener una visión catastrófica de la situación económica, afirmó que el nivel de competitividad es "bueno" y  rechazó la necesidad de una devaluación para mejorarla.

Müller sostuvo que "la mayoría de los observadores no compartimos esta visión catastrófica y, a título personal, no comparto tampoco la posibilidad de un quiebre económico que derive en una situación crítica".

"Con la actual situación económica sería muy difícil que se produzca, porque no se ven razones para que pase algo así como los que pronostican una fuerte devaluación con recesión y baja del empleo", señaló, al rechazar predicciones de posibles crisis macroeconómicas y bombas de tiempo en la economía, formulada por economistas opositores al gobierno.

Müller, doctor en Economía e integrante del Plan Fénix, expresó a título personal que "no soy aficionado a las predicciones, pero veo que las reservas del Banco Central son importantes, como se esta manejando el sector externo que  en términos corrientes las cifras son equilibradas y que no hay razones importantes como para tomar una medida contractiva para parar una crisis".

En declaraciones a Noticias Argentinas, sostuvo que "las perspectivas económicas indican que con un manejo macroeconómico equilibrado, es posible que haya un crecimiento más lento, pero de la posibilidad de una gran crisis estamos muy lejos".

Consideró que "el tema deuda puede interferir en la medida que no haya posibilidades de renovar vencimientos de capital, aunque el nivel de deuda pública y externa es muy bajo y lo lógico seria que se podrán renovar sin un gran costo".

Dijo que si se produce un "arreglo razonable" con los fondos buitres, "tampoco habrá necesidad tomar deuda a tasas altas para evitar un colapso de divisas, pero eso no seria una crisis inminente ni compleja para enfrentar".

Consideró que "el manejo económico local se apuesta más a sostener el nivel de actividad, en una situación más complicada que la de 2 años atrás y la situación energética es delicada y eso no tiene solución a corto plazo".

Dijo que "si hay una crisis, sería como el intento de la profecía autocumplida y básicamente por una cuestión de expectativa como ya ha ocurrido en el pasado, pero no tendría nada que ver con la economía real".

Explicó que "no es necesario una devaluación para mejorar la competitividad, porque si uno se fija en el saldo comercial, fuera de lo energía,  es mas alto al del 2010, hay dificultades para exportar, en parte por los controles que no son muy drásticos ni han generado una situación grave", en el comercio exterior.

Añadió que el nivel de competitividad de la economía "no esta mal, porque aunque no tenemos el tipo de cambio que hubo años atrás, pero se sigue exportando, aun con las restricciones de mercado debidas a la situación internacional".

Müller dijo que no ve razones para una devaluación y señaló que "de hecho se acelero el ritmo el Banco Central para acompañar la situación de Brasil".

Más cepo
El gobierno nacional debería quitarle el velo de ilegalidad al mercado cambiario secundario y aumentar el recargo a las compras con tarjetas de crédito en el exterior, para evitar que los argentinos "gasten dólares haciendo turismo" en el extranjero, recomendó el economista heterodoxo Andrés Asiain.

Profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA e integrante de la Cátedra Nacional de Economía "Arturo Jauretche", Asiain se mostró partidario de subir el llamado "dólar tarjeta" en momentos en los que la administración nacional precisa divisas para "sostener la actividad y el empleo", y evitar que el crecimiento del país se vea limitado.

En una entrevista con Noticias Argentinas, el docente de la Universidad de Buenos Aires consideró que "no debería ser ilegal el mercado paralelo", al tiempo que destacó la necesidad de que la Argentina avance hacia una etapa "superior" del crecimiento económico: "La del desarrollo", impulsando "cambios estructurales" en su andamiaje productivo.

Asiain se expresó en estos términos en momentos en los que algunos trascendidos señalan que el Gobierno estaría estudiando la posibilidad de desdoblar el mercado de cambios e incrementar, después de las elecciones legislativas del mes que viene, el recargo del 20 por ciento aplicado a las compras con tarjetas de crédito en el exterior.

"No debería ser ilegal el mercado paralelo, debería haber en todo caso un mercado libre donde se compren y vendan dólares a precio no oficial, o sea que el Banco Central no suministre los dólares ahí, no te va a dar los dólares a cinco (pesos) y pico, pero el que quiera comprarlos a ocho o a nueve, que los compre y que no tenga que estar cometiendo un acto ilegal", opinó.

"Que el Estado pueda intervenir (en el mercado secundario) para frenar corridas o burbujas alcistas o bajistas, pero que no tenga que ser ilegal, que sea un dólar financiero", continuó, y agregó: "El Gobierno debería tener ciertos mecanismos de intervención para administrar un dólar financiero y de especulación".

Al mismo tiempo, se manifestó a favor de aumentar el "dólar tarjeta para el turismo en el exterior" y afirmó: "A la economía argentina no le aporta que los argentinos gasten dólares en el exterior haciendo turismo".

"Si estamos en un momento crítico de administración del mercado de cambios para sostener la actividad y el empleo, que por lo menos salga un poco más caro hacer turismo afuera, ya que muchas veces sale más barato ir al exterior y pagar con tarjeta que hacer turismo en el país", planteó.

"Valdría la pena elevar el dólar tarjeta", insistió, antes de asegurar que los argentinos muestran una histórica "dependencia del dólar" como refugio de valor porque "faltan alternativas de ahorro" en el país, más allá de los siempre frescos recuerdos de las depreciaciones del peso ocurridas en las últimas décadas.

Cambios estructurales.
Para Asiain, "lograr frenar la fuga de capitales y generar instrumentos de ahorro locales es una política central para que Argentina tenga posibilidades de lograr el desarrollo económico y mejorar" en forma sostenible "el nivel de vida de su población", al tiempo que aseguró que es momento de avanzar a una nueva instancia de crecimiento.

Aventuró que "se va a mantener" en los próximos meses la recuperación que vienen mostrando los niveles de actividad económica en el país, al igual que la expansión del Producto Bruto Interno (PBI).

Pero advirtió que se han encendido luces de "alerta para tener en cuenta" en el horizonte cercano y se explayó al respecto: "Muchos de los sectores que están impulsándose, sobre todo el automotriz, pero también otros ligados al rubro de consumo de electrónica e incluso la reactivación de la inversión, todo esto genera un fuerte salto en las importaciones", dijo.

"El riesgo que se corre, más pensando en que si el crecimiento de este año es bueno se activa el pago del cupón PBI para 2014, es que a principios del año que viene se empieza a ver que la balanza comercial se estrecha, que el nivel de dólares no es tan holgado por la propia reactivación económica y que se tengan que tomar medidas de volver a restringir ciertas importaciones, ciertos insumos y ralentizarse nuevamente la actividad económica", manifestó.

Evaluó que "el riesgo es quedar en una especie de ciclo de muy corto plazo, estacional, ligado a la evolución casi de la cosecha", es decir, cuando la producción agropecuaria genera dividendos, "la economía crece, se reactiva, pero cuando empieza a estrecharse el balance comercial, la economía se desacelera esperando nuevamente la próxima cosecha".

Sostuvo que "lo que tiene la economía hoy en día es una restricción por el amplio proceso de crecimiento en los últimos 10 años en términos de estrechez de dólares" y advirtió una escasez de divisas de este tipo puede "limitar la expansión" del PBI.

Consideró que la Argentina debería "pasar a una etapa de cambios estructurales" y añadió: "Ya no estamos en la posibilidad de continuar creciendo solo incentivando la demanda y a partir de esto el consumo, la inversión y la producción, sino que tiene que haber políticas estratégicas que apunten básicamente a la sustitución de importaciones, al fomento de las exportaciones y también a pensar sobre qué sectores crecer".

"Con la misma cantidad de dólares se pueden crear 20 puestos de trabajo en la construcción o uno en el sector automotriz", completó Asiain, partidario de las políticas que llegó adelante el gobierno kirchnerista para reanimar la economía nacional después de la crisis de 2001 y 2002. Fuente: NA

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