La defensa del policía acusado de homicidio pidió la inconstitucionalidad de la prisión perpetua
Carlos Reig y Guillermo Nievas afirmaron que con esa pena no hay manera de re socializar al individuo. Por el crimen del adolescente, pidieron la absolución y como subsidio una pena por homicidio culposo.
Luego de seis jornadas de debate, ya todo está dicho. Las partes dieron sus puntos de vista en torno al crimen de Franco Díaz, el joven asesinado durante una fiesta en Godoy Cruz, y ahora la palabra final la tiene el tribunal de la Primera Cámara del Crimen.
Pero como para poner un poco más de incertidumbre a un proceso que despierta distintas opiniones, la defensa del imputado solicitó la inconstitucionalidad de la prisión perpetua, sumando más suspenso al fallo que se dará a conocer el próximo viernes.
Tras los alegatos de la fiscal de Cámara Claudia Ríos y de la querella (ver aparte), los defensores Carlos Reig y Guillermo Nievas pidieron al tribunal que el acusado, el auxiliar Walter García, no sea sancionado con la pena máxima, entendiendo que de esa forma no hay manera de re socializar al individuo. Ante esto, el fallo del tribunal será una verdadera sorpresa.
Walter García, el policía acusado.
Los defensores ofrecieron un alegato sencillo, pero contundente. Reig solicitó que su defendido sea absuelto por el crimen de Franco Díaz, aunque admitió su culpabilidad en las lesiones a Johana Flores.
No obstante, pidió que se lo condene por lesiones culposas, entendiendo que el efectivo no actuó con intención, sino con negligencia.
Es un caso típico de una conducta imprudente. Es imposible que García se haya representado la intención de disparar para matar a alguien, explicó el letrado.
Los fundamentos
Para sostener el pedido de absolución por el crimen, Reig hizo hincapié en las pruebas científicas que dieron los peritos.
Resaltó el testimonio de los expertos en balística, quienes aseguraron que la bala que se extrajo de la cabeza de Flores era la misma que se disparó del arma del imputado, aunque no se podía determinar si era la misma que había atravesado el cuerpo de Díaz.
La prueba científica es inobjetable. Los peritos Vega, Martínez y Miche, dijeron que no se puede acreditar que sea la misma bala la que hirió a ambos. Además que no se podía apreciar distancia ni calibre, exclamó el abogado.
Ante esto, se pidió la absolución lisa y llana para el acusado, y como subsidio, la absolución por la duda.
La fiscal parece haber olvidado que no tiene que ser una acusadora a ultranza y acá, por el homicidio de Franco Díaz, no tiene nada, continuó Reig.
A esto le siguió el pedido de que en caso de que García sea condenado, continúe con el régimen de prisión domiciliaria, pedido que fue aceptado tanto por la fiscalía por la querella.
Entonces, las cartas están sobre la mesa. Ahora todo está en manos del tribunal presidido por Julio Vila, y formado por Víctor Comeglio y Lilia Vila. El viernes, en la mañana, el final de esta historia.