La acusada había sido detenida el sábado luego de permanecer prófuga por algunos días. Al otro día de la captura, declaró ante el fiscal y se desligó del hecho. Allí, su abogada, Susana Aguilera, pidió su liberación, y el magistrado accedió.
La acusada había sido detenida el sábado luego de permanecer prófuga por algunos días. Al otro día de la captura, declaró ante el fiscal y se desligó del hecho. Allí, su abogada, Susana Aguilera, pidió su liberación, y el magistrado accedió.
Ailen Brizuela, la víctima del hecho. |
En ese sentido, trascendió que la sospechosa liberada negó una declaración suya que había en el expediente y hasta descartó que el número de documento plasmado en la testimonial haya sido escrito por ella.
Entonces, en las próximas horas, la defensa hará un planteo formal para que se investigue una posible alteración en algunos testimonios. La letrada cree que algunos uniformados podrían haber cometido este ilícito, explicaron las fuentes.
Lo cierto es que a esta altura, el fiscal que interviene en el caso, Gonzalo Nazar, sabe que tiene por delante una causa sumamente complicada y en la que, sobre todo, escasean las pruebas contundentes.
El expediente tiene dos imputados, ambos, por homicidio simple. Pero los dos fueron liberados por falta de pruebas. Entonces, de no conseguir elementos probatorios, hasta podrían ser sobreseídos, quedando totalmente desvinculados del hecho.
Mientras tanto, los pesquisas siguen buscando al tercer sospechoso, un joven de nombre Sebastián, que quedó sindicado con el crimen por tener los anillos de la víctima horas después el hallazgo.
Poco y nada. Así las cosas, Nazar suma declaraciones, medidas y pericias para esclarecer un crimen que conmocionó a buena parta de la sociedad.
Ailén Brizuela fue atacada en abril de este año. Tras estar cinco días desaparecida, su cuerpo fue hallado sin brazos en un descampado.
La familia de la víctima acusó en primera instancia a Coria, y luego a su pareja. Ambos fueron imputados, pero por ahora poco hay en contra de ellos.

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