Una ola de condena e indignación provocó ayer en el mundo la actitud de Corea del Norte de declararse en estado de guerra con su vecina Corea del Sur. La comunidad internacional en su conjunto instó al régimen de Kim Jong Un a tener una posición más cauta y lo instó a no jugar con fuego en un escenario donde hipotéticamente asoman las armas nucleares. Sorprendió que entre las potencias que cuestionaron al gobierno norcoreano figurara en primer lugar China, viejo aliado y socio comercial que ahora insiste en que se baje la tensión al conflicto.
16 de diciembre de 2025


