3 de diciembre de 2025
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La "ciberguerra" cuesta al gobierno de EE. UU. y a privados un billón de dólares

Los hackers comenzaron a operar en beneficio propio violando cuentas bancarias. Ahora los piratas del ciberespacio ofrecen a empresas y Estados violar la propiedad intelectual de sus competidores y robar información confidencial.

Por Sección Internacionales

En el transcurso del último mes  El Pentágono, Apple, Microsoft, Twitter, The New York Times, The Washington Post y The Wall Street Journal han sido víctimas de "ataques terroristas cibernéticos" de dudosa procedencia.
 
De qué se trata

El cibercrimen es un mal del último milenio que va de la mano con Internet. Existe una "parte oscura" de la red ocupada por estos expertos en software y programas que tienen acceso a distintos servidores y a sus usuarios, en la cual comparten la información que obtienen.

Los hackers pueden actuar de distintas maneras, aunque la forma más conocida es utilizando software 'maligno' que les permita el acceso a las computadoras de los usuarios para apropiarse de sus datos, informaciones bancarias, tener acceso a sus contactos y correo electrónico, entre otras cosas.
 
Qué buscan

En el presente milenio, han afectado a cientos de multinacionales. Las corporaciones que incluyen transacciones financieras en sus actividades se han visto obligadas a invertir varios millones de dólares para reforzar los sistemas de seguridad y proteger tanto a sus empresas como las computadoras de los consumidores para evitar infiltraciones.

 En un principio el objetivo de los hackers era enriquecerse, hacerse de los datos bancarios de los usuarios para obtener dinero mediante transacciones ilegales, o utilizar las botnets (redes de computadoras personales controladas remotamente por un hacker) para lucrar con el negocio de la publicidad online.

Sin embargo, en los últimos años el objetivo parece haber cambiado. Ahora el interés está en robar la propiedad intelectual de las corporaciones y todo tipo de información 'confidencial'.

El gobierno de los EE UU.El mismísimo Barack Obama, al conocer los recientes ciberataques al Pentágono, emitió una orden ejecutiva para promover la protección de la potencia del norte de lo que denominó un posible "Pearl Harbor cibernético".

El vocero de la Casa Blanca Jay Carney informó que "existe la posibilidad de realizar 'ataques preventivos' desconectando temporalmente de Internet a un hacker o destruyendo su computadora, pero ni el hacker ni su conocimiento se pueden destruir así".

Además –comentó Martin Libicki (experto en ciberguerra y profesor de la Academia Naval de EE UU)- "hay hackers en todo el mundo 'usando inocentemente' sitios para distintos fines. El problema es que todos serían blanco de estos y no se sabe quiénes son los que realmente desean hacer un mal".

Buscando al culpable

La empresa de seguridad Mandiant dio a conocer evidencia que incriminaría a una unidad secreta del ejército chino, acusada de robar cientos de terabytes de información de al menos 141 organizaciones alrededor del mundo.

 El mes pasado, el New York Times aseguró que sus sistemas fueron infiltrados durante cuatro meses, luego de publicar un reporte sobre la desconocida fortuna del recién designado Primer Ministro Chino Wen Jiabao. El Wall Street Journal habría denunciado lo mismo.

Por su parte, China negó las acusaciones y cuestionó la validez de la información. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores chino Hong Lei argumentó que "Pekín se opone firmemente al hackeo", y "que los ataques son multinacionales y anónimos". 

Incertimbre

Sean los chinos, los rusos, o una banda organizada de jóvenes rebeldes a favor del 'Occupy Wall Street', el cibercrimen es un fenómeno que realmente preocupa a los directivos de las grandes corporaciones. Hoy todas estas actividades incluyen la utilización de computadoras personales o dispositivos móviles, por lo que se ven obligados a pagar varios billones de dólares para proteger su propiedad intelectual y la información personal de los clientes.

Los ataques más resonantes

En los últimos años se incrementó el número de ciberataques. Algunos de los casos más reconocidos son el fenómeno denominado Night Dragon -Dragón Nocturno- ocurrido en 2009, que consistió en un ataque a industrias petroquímicas y de energía; el Stuxnet Worm (Gusano Stuxnet) que un año más tarde atacó a la industria nuclear y afectó las computadoras de una planta de energía nuclear Iraní; los ataques al Bank of  America, a Visa, MasterCard y PayPal que mediante el bloqueo de sus conexiones a Internet las obligó a quedar inoperantes e incapaces de realizar transacciones online; ataques a Nasdaq OMX, Hong Kong Stock Exchange (HKEx), New York Stock Exchange (NYSE) y London Stock Exchange (LSE), entidades que todos los días mueven varios millones de dólares en transacciones bancarias; y finalmente a Sony y Citigroup, donde los hackers tuvieron acceso a información clave sobre sus clientes.  Como se ha comprobado, el cibercrimen es un fenómeno  que tomó relevancia a nivel mundial. No sólo afecta la privacidad de corporaciones y clientes, sino que se prevé que podría ser el engranaje de una maquinaria mundial basada en una guerra de ciberespionaje y robo de información masiva.

Fuente: Tiempo Argentino

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