El paso del huracán "Sandy" por Nueva York tuvo paralizadas las operaciones del lunes y el martes en Wall Street y pareció ensañarse con las acciones de la petrolera argentina YPF, que cotizan en el mercado norteamericano bajo la forma de ADR (American Depositary Receipt), certificados que representan la propiedad de títulos de una empresa extranjera en los EEUU.
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Por la desconfianza inversora, YPF vale casi igual que en la crisis de 2002
En lo que va de noviembre, las acciones de la petrolera reestatizada cedieron 6,6% en Wall Street y acumulan una pérdida de 73,7% frente a sus máximos de enero.
El ingeniero Jorge Lapeña, que fuera secretario de Energía de la Nación y subsecretario de Planificación Energética durante el gobierno de Raúl Alfonsín, expresó que "no es que hubo una caída hasta la estatización y luego tuvo un repunte porque la gente haya pensado que luego la acción con el nuevo dueño se potencializa. En la medida en que esto no ha ocurrido, con una caída prácticamente diaria, ni los inversores de la Argentina ni los inversores del mundo creen en la seriedad de este proyecto".
"El Estado argentino se quedó con el 51% de las acciones de YPF. Es absolutamente anormal que todavía no lo haya tasado y no lo haya pagado. Lo que ha hecho hasta ahora es una confiscación que está prohibida. Por otro lado, los inversores no creen en esta compañía ni en esta conducción, porque la acción ha venido bajando desde enero de este año para acá y cayó más del 50%, continuó Lapeña.
Horacio Lazarte, economista de abeceb.com, refiere que "lo que está detrás de los precios es un tema de incentivos. Con la expropiación, los incentivos para invertir se deterioran y se profundizan con el Decreto 1.277", que reglamenta la Ley de Soberanía Hidrocarburífera.
Para Lazarte, las grandes petroleras internacionales, que podrían dar un fuerte respaldo financiero y tecnológico para el crecimiento de YPF, "afectó la expropiación de YPF y el marco regulatorio que quita o deroga los decretos para la desregulación del sector de la década del 90, como la libre disponibilidad de los recursos, que disponía un decreto de 1989. Hasta ahora era un híbrido, que establecía un marco concedente, pero con fuertes intervenciones. Ahora es como que se blanquea esta centralización en cuanto a la disponibilidad y la rentabilidad, cuáles van a ser los precios, la imposibilidad de girar dividendos, si se va a poder acceder a la importación de los bienes de capital y de equipos perforatorios, dar acceso a las divisas para pagar a proveedores Hay factores que todavía generan incertidumbre".
Daniel Montamat, ex secretario de Energía en el gobierno de Fernando de la Rúa y ex presidente de la YPF estatal entre 1987 y 1989, asegura que el precio de la compañía "es mucho más elevado que el actual y si se ingresan nuevas inversiones van a empezar a sumar capital a la compañía".
El director de la consultora Montamat & Asociados confía en que el proceso de desarrollo de una petrolera estatal puede ser adecuado para la Argentina y destaca el "potencial" de la producción de hidrocarburos que tiene el país, aunque se mostró muy crítico de las políticas energéticas en la última década. "Si la caja de YPF empieza a mostrar números rojos, se van a complicar las tareas de exploración de hidrocarburos no convencionales. Ni por lejos va a poder invertir u$s7.500 millones por año", consideró.
"YPF representa al 35% del mercado y compromete a los otros actores del mercado, a los que tampoco les gusta la situación del sector. El tema es la política energética y la política económica. Ojo, no nos equivoquemos, no es el precio de YPF el problema", subrayó Montamat.
Miguel Galluccio, presidente de YPF, anunció un ambicioso plan de inversiones a concretar hasta 2017 por u$s37 mil millones, aunque en los últimos meses se anunciaron tres emisiones de Obligaciones Negociables, colocadas en el mercado interno, que no cubrieron las expectativas de fondos para esta iniciativa. En septiembre se obtuvieron $1.500 millones, en octubre, u$s423 millones, mientras que el 9 de noviembre se suscribirán títulos por 750 millones de pesos. Hasta ahora, la mayoría de las emisiones fueron captadas por la ANSeS.
"Cuando YPF se ha ido a endeudar, el único prestamista que tiene es el que tiene que custodiar el dinero de los jubilados. Si la empresa vale de mercado hoy u$s5 mil millones, que es multiplicar el precio por todas las acciones, no es creíble que pueda invertir, como dice el plan del ingeniero Galuccio, u$s7 mil millones por año: sería invertir por año algo más de lo que vale la propia empresa", avanzó Lapeña, hoy presidente del Instituto Argentino de la Energía General Mosconi.
El ex secretario de Energía mostró su disconformidad con las actuales políticas económicas y el efecto negativo sobre el valor de las cotizaciones de la petrolera: "Si el señor (Axel) Kicillof se empeña en destruirle valor con sus acciones, algunas conscientes y otras inconscientes, pasa lo ridículo: que una empresa que vale cinco, seis o siete mil millones de dólares quiere invertir ese monto por año".
"Imagínese que por mucho menos nos embargan una fragata. Una operación de esta magnitud, impaga, no tasada y sin compromiso de pago no es bien vista afuera. Una cosa es el aplauso interno, este mismo aviso que han hecho por YPF, pero la efectividad conducente se mide en litros, en metros cúbicos y en dólares", sintetizó Lapeña.
Fuente: Infobae
