- Sitio Andino >
- Economía >
Europa está más cerca de gravar las operaciones financieras
La CE aprobó la Tasa a las Transacciones Financieras en diez países con el objetivo de "engrosar en miles de millones de euros" las arcas públicas de los países europeos.
Francia y Alemania, amparados por la Comisión Europea, unieron sus fuerzas para poner en marcha el impuesto en un grupo reducido ante la falta de unanimidad por este tema, que generó adhesiones y rechazos casi inquebrantables entre los países de la UE. En ese caso se tratará de una "cooperación reforzada" entre algunos países europeos.
El punto de partida para la futura tasa es una propuesta de la Comisión de septiembre de 2011 que prevé gravar todas las transacciones entre instituciones financieras (bancos, bolsas, fondos de inversión, compañías de seguros, fondos especulativos, etc). Con esta propuesta, Bruselas pretende gravar con el 0,1% a los intercambios de acciones y títulos y del 0,01% a los productos derivados. El ejecutivo comunitario señaló que si esta tasa fuera utilizada en el conjunto de la UE se podría alcanzar una recaudación de hasta 57.000 millones de euros. Pero al ser aplicada en diez, la recaudación "superará los 10.000 millones de euros", según estimó el presidente francés Francois Hollande.
Sin embargo, el Reino Unido ha rechazado la idea. Su plaza financiera es la principal de Europa y en ella se realizan las tres cuarta partes de las transacciones bursátiles del continente. La medida generó tanto adhesión como rechazo: unos la ven como una solución para frenar el apetito de los tiburones financieros y otros creen que sólo una aplicación global garantizaría su éxito.
La medida recibió el beneplácito de varias ONG. "Esta es la oportunidad en décadas para aminorar la carga de la crisis que pesa sobre los ciudadanos" europeos, escribió Nicolas Mombrial de Oxfam, al estimar los beneficios de la tasa en 37.000 millones de euros, citando un estudio del Instituto Alemán de Economía (DIW). Las organizaciones argumentan que es injusto que los consumidores que compran bienes y servicios paguen impuestos indirectos (IVA y otros tributos) mientras que en los mercados, los agentes pueden realizar transacciones de cualquier tipo sin estar sometidos a ninguna tributación.
Fuente:Ámbito Financiero
