Un error garrafal, una filtración explosiva, un comentario malintencionado, inclusive un dato viejo que se hace público, pueden en cuestión de segundos hacer añicos su reputación.
Un error garrafal, una filtración explosiva, un comentario malintencionado, inclusive un dato viejo que se hace público, pueden en cuestión de segundos hacer añicos su reputación.
Desde hace cinco años los conocedores de la web han desarrollado técnicas para minimizar los daños cuando algo así sucede: son una especie de aseadores que retiran el material digital pestilente lo más lejos posible y lavan la imagen de la víctima. Su oficio hoy está en alza y cada vez tiene más demanda.
Famosos, políticos, gente de dinero, empresas e industrias con mala prensa son los más expuestos a una crisis de reputación online.
Uno de los casos más recientes es el de Olvido Hormigos, concejal de la municipalidad española de Los Yébenes, en la comunidad de Castilla-La Mancha. Alguien obtuvo un video erótico privado en el que aparecía semidesnuda y lo colgó en YouTube. El primer día hubo más de un millón de clics al enlace. En Google su referencia aparece en 1.670.000 resultados. Probablemente Olvido desearía que la web olvide su nombre.
El problema es que borrar de la red este tipo de información es prácticamente imposible, según le explica a BBC Mundo Oscar del Santo, profesor y consultor web, autor del libro "Reputación Online para Tod@s".
"Si alguien recibe una crítica no se puede eliminar, pero sí moverla de los primeros diez resultados de la búsqueda de Google; 93% de los cibernautas no pasa de esa primera página".
Algunos trasladan los "links basura" hasta más allá de la segunda página de la búsqueda. Es lo que hace la empresa venezolana Clean Perception, que opera en Caracas, Buenos Aires y Miami y codirige el hacker ético Rafael Núñez. "Más allá de limpiar hay que optimizar la buena imagen del afectado generando contenido de calidad, positivo y neutro", le dice a BBC Mundo.
La demanda de este tipo de servicios "se ha multiplicado por diez en los últimos cinco años", según Germán Piñeiro, consultor de márketing y CEO del Grupo Iniciativas Virtuales. Las crisis de reputación han aumentado y los departamentos de marketing se han percatado de la necesidad.
Fuente: BBC Mundo

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