En un encendido discurso, el ex presidente dijo que Barack Obama heredó una economía en ruinas y "le puso un piso al descalabro y lo nominó como candidato a su reelección.
En un encendido discurso, el ex presidente dijo que Barack Obama heredó una economía en ruinas y "le puso un piso al descalabro y lo nominó como candidato a su reelección.
El propio Obama se subió inesperadamente al escenario apenas Clinton terminó su discurso y ambos se fundieron en un abrazo ante miles de entusiasmados asistentes al evento en Charlotte, Carolina del Norte, en la primera aparición del líder demócrata en la convención nacional en la que hoy aceptará su candidatura.
El discurso de Clinton fue lejos el punto más alto en la segunda noche del encuentro partidario, y en su intervención el popular ex mandatario hizo una cerrada defensa de la política económica de Obama en momentos en que muchos estadounidenses sufren las consecuencias del desempleo y la crisis financiera mundial.
Clinton fustigó con fuerza la propuesta individualista que según su visión ofrece la fórmula presidencial republicana de Mitt Romney y Paul Ryan, de una sociedad donde impere el todos estamos solos.
La pregunta más importante es: ¿en qué clase de país quieren vivir? Si quieren una sociedad del tipo `todos estamos solos`, una sociedad en la que el ganador se lo lleva todo, deberían apoyar al candidato republicano", afirmó el político de 66 años, que gobernó los Estados Unidos desde 1993 hasta 2001.
No obstante si quieren un país de prosperidad y responsabilidad compartidas, una sociedad del tipo `todos estamos en esto juntos`, entonces deberían votar por Barack Obama y Joe Biden, agregó ante un estadio Warner Time Cable Arena que bullía de fervor y que interactuó con Clinton en los casi 50 minutos de discurso.
El ex gobernador de Arkansas fue a su vez el encargado de nominar oficialmente a Obama como candidato presidencial, ante un estadio que, completo hasta su máxima capacidad, debió cerrar sus puertas tiempo antes para impedir el ingreso de más espectadores.
Quiero nominar a un hombre frío por fuera pero que arde por Estados Unidos por dentro, aseguró, agregando, entre la ovación de la gente: Las condiciones están mejorando, y si ustedes renuevan el contrato del presidente, lo van a sentir. Creo eso con todo mi corazón.
Clinton, que actualmente goza de un nivel de favoritismo superior al de Obama, recordó que en la convención republicana desarrollada la semana pasada en Tampa, Florida, el argumento de la oposición contra la reelección del presidente (Obama) fue muy sencillo: le dejamos un desastre total y todavía no acabó de limpiarlo, así que echémoslo y volvamos a ocupar el puesto.
A mí me gusta mucho más el argumento a favor de la reelección de Obama: él heredó una economía profundamente dañada y le puso un piso al descalabro, comenzó el largo camino de la recuperación y colocó los pilares para una economía más moderna, más equilibrada que producirá millones de buenos nuevos empleos, vibrantes nuevos negocios y riqueza para los innovadores, añadió.
El mandatario número 42 de los Estados Unidos, que llevó a Charlotte el recuerdo de su administración signada por una economía estable y por un período de paz, sostuvo que el actual líder de la Casa Blanca empezó con una economía mucho más débil que con la que yo empecé.
Pero ningún presidente, ni yo ni ninguno de mis predecesores podrían haber reparado todo este daño en sólo cuatro años, afirmó, ante el grito de cuatro años más, cuatro años más que los cerca de 20 mil presentes repetirían durante toda la noche.
El discurso llegó horas después de que Obama arribara a Charlotte para aceptar su nominación luego de que los cerca de 4.000 delegados votaran, ayer por la tarde, para convertirlo a él en el candidato presidencial y al actual vicepresidente, Joe Biden, en su compañero de fórmula en la búsqueda de la reelección.
Antes del discurso de Clinton, la convención tuvo su momento de tensión cuando el partido decidió enmendar la plataforma aprobada apenas un día antes, para agregar una mención de Dios y declarar a Jerusalén capital de Israel, algo que tuvo que votarse tres veces debido a los abucheos y el disgusto de delegados disconformes.
Medios locales afirmaron que fue el mismo presidente quien intervino para ordenar los cambios, que encima se votaron luego de que Romney y su compañero de fórmula, Paul Ryan, criticaran esos dos puntos del programa.
En otra decisión que abrió un flanco para ataques republicanos, los organizadores de la convención anunciaron que, debido a un pronóstico de tormentas, Obama no dará su discurso en un estadio para 74.000 personas, como se preveía, sino en el mucho más pequeño centro de convenciones donde habló Clinton.
La Casa Blanca dijo que fue una decisión que no se quería tomar y que decepcionó al presidente, pero que se adoptó para garantizar la seguridad. El centro de convenciones tiene capacidad para 20.000 personas.
Tras el anuncio, el locutor de radio ultraconservador Rush Limbaugh sostuvo que el cambio de lugar tuvo que ver con que Obama ya no llena más auditorios de 18 o 20 mil personas y lo adjudicó a que el mandatario se convirtió en un chiste.
Con un poco más de ocho semanas por delante antes de las elecciones del 6 de noviembre, un sondeo de la firma Gallup posicionó ayer a dos candidatos presidenciales con una diferencia de apenas un punto, con Obama logrando el 47% del apoyo y Romney el 46%, en empate técnico que prefigura una elección reñidísima.
