La firma, que emplea 57.000 personas en el mundo, ha visto sus operaciones afectadas a causa del alza en los precios de la energía, así como un yen fuerte, la ralentización de la demanda interna y la inestabilidad económica mundial.
Sharp planeaba inicialmente suprimir 3.000 empleos solo en Japón, pero decidió ampliar el recorte a sus operaciones en el mundo entero para acelerar su proceso de reestructura, según la agencia de noticias Kyoto.


