Lejos de conformar, los padres de Matías Quiroga y Micaela Tatti, dos jóvenes asesinados en hechos delictivos, cuestionaron las medidas de seguridad implementadas por Carlos Aranda y cargaron contra el gobernador a quien le pidieron que salga del frasco donde vive. En tanto que también cuestionaron al Presidente de la Suprema Corte de Justicia, Pedro Llorente.
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Los padres del dolor cuestionaron las medidas de Seguridad
Los padres del dolor, aseguraron que las propuestas son desalentadoras y preocupantes y volvieron a exigir medidas concretas para encontrar una solución inmediata.
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Esto es negar la realidad. Es curar la fiebre rompiendo el termómetro. Le pedimos al gobernador que salga del frasco donde vive. Esto no es Suiza. Meta presos a estos tipos y que no salgan nunca más, lanzó Osvaldo Quiroga.
A su lado, Tatti sostuvo que Mendoza sigue siendo una provincia insegura y mostró su preocupación dado de que todos los días continúa viendo noticias de hechos delictivos.
Los últimos casos demostraron que la delincuencia llega a todos lados. No hay sectores seguros. Moja a todos, indicó Tatti, para luego exigir, una vez más, una reformulación en el Código Procesal Penal y en las salidas transitorias de los presos.
Pero las medidas de Aranda y la gestión de Pérez no fueron el único blanco de las críticas. Quiroga le pidió a Llorente que baje línea a sus jueces para que los delincuentes no salgan más de la cárcel.
En tanto que también pidió dignificar a la Policía de Mendoza. Hay que darles el apoyo moral, jurídico. A él y su familia. Para que ante un hecho, él sienta que tiene que actuar y no se sienta prohibido, soltó.
Los muertos somos nosotros. Le pido al Gobernador que se ponga al mando de esto. Nosotros estamos condenados a muerte, concluyó Quiroga.
Ambos presenciaron la reunión de la Bicameral como lo vienen haciendo con la Comisión de Seguridad Ciudadana, la cual se reúne cada quince días. En estos cónclaves, legisladores y los padres del dolor acordaron solicitar varias medidas, entre las cuales se destacó, entre otras, la inhibición de las antenas para que los presos no puedan manejar celulares.