Vecinos de Guaymallén pidieron la renuncia de la cúpula policial en la marcha por el crimen de la bancaria
Unas 200 personas se movilizaron hasta el lugar donde asesinaron a María Lourdes Gordillo para pedir Justicia y seguridad. Le entregaron un petitorio al subsecretario de Seguridad, Emilio Caram, y exclamaron por la emergencia en esa materia.
Cerca de 200 vecinos se reunieron en el lugar donde anoche asesinaron a María Lourdes Gordillo (52) para pedir Justicia y Seguridad. Ante la presencia del subsecretario de Seguridad, Emilio Caram, exigieron la renuncia de toda la cúpula policial y hasta solicitaron que se declare la emergencia de seguridad en la provincia.
La manifestación se hizo a 24 horas de que la mujer, una empleada del banco Nación, fuera asesinada de un disparo cuando llegaba a su casa. Por el hecho, la Justicia investiga si se trató de un intento de robo o si bien, los agresores asesinaron a la fémina por otro motivo.
Durante una hora y media, los manifestantes se mostraron indignados con las autoridades del Ministerio de Seguridad y exigieron mayor seguridad en la zona. Mañana, a partir de las 21, los vecinos volverán a reunirse con representantes de la cartera de Carlos Aranda en la Iglesia Santa Bernardita.
El objetivo es dialogar y definir algunas medidas a tomar en los próximos días, explicaron los vecinos de la mujer asesinada.
En el petitorio, los manifestantes pidieron, entre otras cosas, que el Ministerio de Seguridad analice la planilla de todos los llamados que recibió el 911 anoche ya que, aseguran, que la policía y la ambulancia tardó más de 25 minutos en llegar.
Desde el primer llamado que hicimos, a las 9.03, pasaron 25 minutos. Quince personas llamaron al 911 y cada uno hizo como seis llamados para que vinieran, explicó Gladys Puche, vecina de la zona, y una de las personas que auxilió a la víctima al momento del ataque.
En la marcha se hizo presente también el padre de la Iglesia Santa Bernardita, Miguel Dámbola, quien se mostró angustiado por lo ocurrido y aseguró que la gente tiene razón en su reclamo. Vivo lo mismo que ellos. Indignación y mucho temor. Hoy hay que vivir encerrado, marcó Dámbola.
Así el reclamo duró más de una hora y media, donde hubo insultos y cánticos contra las autoridades. Para finalizar, todos los vecinos cantaron el himno y luego rezaron por la familia de la mujer asesinada