Con Lionel Messi como bandera, la Selección se entrenó en el estadio del Athletic Bilbao a puertas abiertas y el público colmó las tribunas para ver en vivo a Leo y a la Scaloneta, que tienen la mente puesta en la Finalissima ante Italia, del 1° de junio, en Wembley.
Fueron casi 15.000 personas las que tuvieron el privilegio de decir presente en San Mamés para tener cerquita la práctica de la Argentina del mejor del mundo, de Angel Di María, Rodrigo de Paul, Paulo Dybala, el Dibu Martínez y otras grandes figuras del equipo de Lionel Scaloni.
El club vasco había anunciado que se podría acceder al estadio comprando los tickets que se pusieron a la venta a 12 euros para el público general y a 10 euros para los socios y socias del Athletic.
Fue un entrenamiento distendido, que arrancó con dos rondas en las que los jugadores iban tomados de la mano y debían trasladarse de un lado de campo al otro manteniendo la pelota siempre en el aire. Después hubo ejercicios de definición y los hinchas se divertían gritando los goles cuando los definidores convertían. "Uuuhhh", se escuchó fuerte cuando Messi estalló el travesaño.