El próximo martes 29, desde las 20.00 (se ruega puntualidad) podrá verse el estreno en argentina de la imponente ópera de Georges Enescu. Será en el marco del ciclo El Colón en el Plaza, que forma parte del convenio firmado entre la Municipalidad de Godoy Cruz y el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Será en directo, simultáneo, pantalla gigante y HD.
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La ópera "Edipo" se proyecta en vivo en el Plaza
La versión que estrenará el Teatro Colón, estará a cargo de la compañía La Fura dels Baus, en una coproducción con los teatros La Monnaie, de Bruselas; el Liceu, de Barcelona y la Opéra National, de París. La puesta será dirigida por el cofundador del mítico colectivo catalán de teatro de impacto, Àlex Ollé, la que fuera Estrenada 28 de octubre de 2011, en Bélgica.
La obra de Enescu, a diferencia de las tragedias de Sófocles, aborda a Edipo como personaje en su totalidad, desde su nacimiento hasta su muerte. Vemos su recorrido vital (como individuo, no ya como héroe trágico), desde el momento en que le es revelado su funesto destino y abandona su patria, pasando por su victoria sobre la esfinge y otros eventos que en las tragedias de Sófocles sólo aparecen apenas mencionados. Esto nos permite seguir al personaje en sus dudas, tribulaciones y miedos constantes, que lo convierten más en un ser humano, que en un rol a cumplir dentro de un recorrido predestinado. El Edipo de Enescu nos es más cercano y nos invita a identificarnos con él como persona, aún dentro de las atrocidades que comete, sin atrevernos a juzgarlo. Como él, nos vemos juguetes de un destino que nubla por momentos nuestro entendimiento, pero del cual podemos ser vencedores, no intentando evitarlo, ya que es inútil, sino asumiéndolo plenamente y reconociéndonos dentro de él.
La impronta escénica de La Fura dels Baus
En esta versión, a diferencia del héroe trágico que lucha para evitar su destino y por eso lo termina cumpliendo, Edipo tiene un cariz existencialista por lo que se atribuye a los hombres y no a los dioses el timón de sus vidas. "El mensaje que llega hoy es que hay que asumir el destino y hacer algo con eso", dice Carrasco. La puesta atraviesa la vida y las cavilaciones de Edipo desde el nacimiento hasta la muerte articulada con distintos momentos históricos: desde la antigua Grecia hasta la actualidad, haciendo escala por el auge del psicoanálisis y el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial. Así, se pasa por un ágora griega, un diván freudiano y un avión nazi, todo teñido por un efecto monocromático dado por el barro que, cual peste, unifica la obra: una fatalidad que nos persigue si no enfrentamos nuestro destino. De este modo, La Fura invita a reflexionar sobre la actualidad de lo trágico del destino en esa dualidad entre nuestra posibilidad de enfrentarlo y nuestra impotencia frente a hechos azarosos que escapan de nuestro control.
En palabras de Àlex Ollé la propuesta escénica fue mezclar la idea de tiempo histórico y tiempo mítico. ¿Cómo se consigue esto? Trasladando cada una de las escenas a diferentes momentos históricos. El primer acto es la presentación de la historia con el nacimiento de Edipo. Después viene el encuentro de Edipo y Mérope, su madre, que en realidad no es su madre y trabajamos con la idea del complejo de Edipo. Y después aparece la escena de la esfinge -un ser con alas, garras de león y cuerpo de mujer-, que tiene atemorizado al pueblo tebano; hicimos un traslado y lo llevamos a la Segunda Guerra Mundial. Y así sucesivamente. ( )Yo creo que el hombre contemporáneo cada vez cree menos en el destino. Sin embargo, las catástrofes nos ayudan a potenciar esta idea de que sí hay un destino con el que nosotros no podemos hacer nada. Alfons Flores, el escenógrafo, tuvo esta idea de darle una cosa monocromática a la puesta con el barro a partir de esta catástrofe que hubo en Hungría en 2010 en la que hubo un desborde de químicos tóxicos que se derramaron en campos y pueblos, de un color rojizo. Esto iguala un poco todos esos saltos del tiempo y hace que el espectador no se despegue y pierda empatía con la obra.
En la ópera Edipo dice una frase: "El hombre es más fuerte que el destino". Acá hay una cuestión humana: es un hombre que quiere superar a su destino. Se da cuenta al final de su vida de que el destino no es una cosa a evitar, sino a afrontar. Edipo dice: "Yo no soy culpable de haber matado a mi padre y haberme casado con mi madre, sí de no haber sabido ver que ese era mi destino y tratar de evitarlo". Y ese es el mensaje que llega hoy, siglo XXI, que es que hay que asumir el destino y hacer algo con eso.
Los interesados en ver esta maravillosa puesta deben retirar entradas gratuitas en la boletería del Teatro Plaza, Colón 27. Departamento de Gosoy Cruz.