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Gustavo Martínez, el referente del básquet de Luján de Cuyo

Por Sección Andino Sports

El básquet de la municipalidad de Luján de Cuyo, es uno de los faros importantes en la formación de deportistas y equipos a la hora de pensar en grandes resultados. Esos frutos son producto de una ardua labor, que está coordinada por el apasionado Gustavo "El Chingolo" Martínez.

¿Cómo se encuentran en la actualidad?

Estamos bastante bien y ordenados. Arrancamos allá por el 1 de febrero con la pretemporada de todas las categorías de u13 a primera. Una semana después empezó mini básquet masculino y femenino. Dimos comienzo con dos escuelitas deportivas, una de 5 a 8 años y otra de 9 a 12. Tenemos un total de 350 niños, entre ambas ramas y las escuelitas.

¿Cuál es el objetivo de las escuelitas que abrieron este año?

Se formaron porque como es un polideportivo de la municipalidad de Luján, los chicos llegan en cualquier momento del año. Entonces estás armando equipos federados para competir, y se incorporan chicos nuevos.

Como nuestra idea es que jueguen todos los que practican, abrimos escuelas para no dejar afuera a nadie. Este año decidimos arrancar desde bien chiquitos, para entrenarlos, y a medida que mejoren insertarlos en el deporte federado.

Los profes que trabajan en el básquet federado tienen conexión directa con los que lo hacen en las escuelitas. Cada 15 días observamos entrenamientos, charlamos con los padres de los niños y niñas que mejoran, y si están de acuerdo los empezamos a inscribir para federarlos.

Ustedes deben compartir espacios con otros deportes que forman parte de las actividades municipales: ¿Cómo trabajan con coordinan el tema espacios?

Es muy complicado ese tema. Los espacios son bastantes reducidos y entrenamos una hora por categoría. Antes teníamos un colegio a cinco o seis cuadras, la escuela jofré, con una cancha bastante linda de baldosas techada que nos venía de diez.

Desde las 18 horas podíamos ocupar ese espacio y era una rueda de auxilio. También ocupábamos el colegio Güemes que es un secundario con cancha al aire libre.

Después se construyó un playón deportivo afuera del polideportivo, de asfalto compactado. Ahí pusimos una jirafa que hicimos hecho con la comisión de padres y armamos un hermoso lugar para entrenar.

Vino la pandemia y no pudimos ocupar más las escuelas. Entonces hablamos con el club Unión Juvenil Luján, y pagamos alquiler para ocupar tres días a la semana durante tres o cuatro horas para entrenar.

Entre eso, el playón y el estadio todavía no logramos cubrir la cantidad de chicos que tenemos.

A la mayoría le gusta entrenar en el horario central, y la idea es que todas las categorías, incluyendo las escuelitas, tengan tres estímulos semanales y dos de ellos después de las 18.

Por eso es engorroso armar un cronograma de horarios. Lo voy modificando para que sea equitativo, pero no alcanza la carga horaria con las canchas que tenemos y los horarios de los profesores.

Imaginamos la dificultad para lograr que todo funcione

La organización es bastante compleja pero todos los años mejoramos. Cada vez tenemos más chicos, más categorías y mejor nivel.

Somos el municipio que compite en copa de Oro con formativas masculinas, las chicas también tienen un gran nivel de juego, salieron campeonas en algunas categorías.

Jugamos el federal con las chicas, en su momento también Liga C con la primera de varones. Es un trabajo bastante difícil, como coordinador, pero nos damos una mano entre todos.

Los entrenadores y la dirección de deportes colaboran para sacarlo adelante.

¿Cómo empezó el proyecto del básquet en Luján?

Jorge y Gustavo arrancaron a mediados del 2004. Ellos me fueron a buscar, pero yo estaba con un proyecto de cuatro años de antigüedad en Talleres.

Me hablaron para sumarme a trabajar de nuevo en enero del 2005, y ahí me vine porque soy de Luján. Me crié y jugué acá al básquet. De a poco empezamos de cero prácticamente, con seis U13, y ocho o diez minis.

Cuando arranqué éramos dos entrenadores y hoy somos diez. Teníamos dos categorías y hoy hay diecisiete.

Había solo rama masculina hasta 2012, y en 2013 sumamos rama femenina. Hoy en mujeres tenemos mini, preminis, U13, U15, u17 y U21, y tuvimos primera en 2018.

En masculino hoy contamos con mosquito, preminis, minis, U13, U15, U17 a y b, U21, y Primera, más las dos escuelitas.

¿Cuál es específicamente tu trabajo, y cómo llegaste?

Yo coordino todo el básquet y aparte dirijo categorías U15 y U17. Siempre dirigí una formativas, más primera, pero cuando llegaban entrenadores, ofrecía que tomen la primera. Así yo me quedaba con juveniles.

German Andreone, el Negro Ramos, Santiago Méndez, Lucas López y ahora Israel Alvaro forman parte del equipo de trabajo.

Empecé como un entrenador apasionado, que le gustaba mejorar y tener la cancha linda, las redes arregladas y los relojes en funcionamiento. Son detalles que muchas veces no se les presta atención, y realmente son más que importantes.

Imagino que me habrán visto el perfil, y así uno de los directores de la municipalidad me propuso coordinar. Armé comisión de padres, busqué delegado para la federación (que antes no teníamos), y personal que atiende la parte electrónica de los relojes.

Hoy estamos más ordenados y eso nos facilita la tarea. Más allá de eso, siempre hay algún inconveniente y hay que estar a diario para dar soluciones a lo que surja para que este todo bien.

Desde lo deportivo, ¿Qué proyectos a futuro tienen?

Cada año sumamos un poquito más. En junio estamos pensando en presentar U19 b y si encontramos espacio nivel 2. Lo íbamos a hacer en enero y no lo logramos por ese tema. Estamos en el trabajo diario para ver si podemos armar esas categorías.

Empezamos a desarrollar una escuelita en Las Compuertas y contamos con dos más, una en Carrodilla y otra en Ugarteche. Nunca pudieron formarse para competir, pero están entrenando.

Nosotros somos la parte central donde se compite, y en los otros lugares tenemos chicos que entrenan y buscan mejorar. Si hay alguno que se destaca, tratamos de traerlo al poli principal.

¿Cuáles son los objetivos para este año?

Se armó un lindo equipo y un buen grupo. Volvieron algunos chicos que son de acá y se sumaron algunos nuevos. Nos planteamos estar arriba, después pasará lo que tenga que pasar.

El año pasado el 100% de los jugadores de la primera eran del club, hoy sumamos algunos chicos más y nos mantenemos en eso, apostando fuerte en formativas para que de a poco nuestros juveniles vayan llegando a la categoría superior y así lograr tener una genuina.

Queremos que las formativas estén siempre arriba, compitiendo en el mejor nivel en copas de oro.

Si sale algún torneo nacional, tratar de estar ahí ganando el lugar, y en la Primera apoyamos.

Estamos unidos para que nos vaya lo mejor posible, si se puede ascender buenísimo pero no nos volvemos locos para jugar en Superliga, porque entendemos que no podemos competir con algunos presupuestos que se manejan en otras instituciones. Si ascendemos, estaremos en el grupo de los más humildes, sin tanto presupuesto.

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