Columna del domingo
Sabía que ibas a venir: la confianza y el liderazgo
Domingo, 13 de marzo de 2022Escribe: Eduardo Press.

Había terminado la guerra. La patrulla en retirada. Un soldado pide permiso a su capitán para volver al campo de batalla en busca de un amigo. Se le niega el permiso. "Es inútil que vayas, está muerto". El soldado desobedece la orden y va por su amigo. Regresa con él en brazos...muerto. "Te lo djie, era inútil que fueras", "No mi capitán..., no fue inútil..., cuando llegué aún estaba con vida, y solamente dijo....sabía que ibas a venir".

René Lavand fue un ilusionista argentino, de los antiguos, de los que hacían magia con naipes, de los que creían que la técnica era una parte de la magia pero lo más rico era el relato que la envolvía. Lavand era un maestro en ambas cosas.

Parte de su magia era que sus maravillas las hacía solo con su mano izquierda ya que un accidente cuando era chico le hizo perder su mano derecha. La otra parte eran sus cuentos, uno de los cuales es el que encabeza esta nota.

Relataba sus cuentos mientras desarrollaba su arte con las cartas, deslumbrando los ojos y los oídos de los espectadores.

La confianza se construye

"Sabía que ibas a venir" prueba de que trata la confianza.

Sabemos que los mejores resultados de un equipo se consiguen cuando existe una relación empática entre sus integrantes, cuando existe la confianza y la cooperación. Confianza es la seguridad de que los otros y cada uno están trabajando por el interés general y no el suyo propio.

Pero confianza y cooperación son sentimientos, no son instrucciones.

No se puede decir simplemente, "Confía en mí", y el otro lo hace. No se puede instruir a dos personas a cooperar, y lo harán. Funciona en un entorno que lo permita y el líder lo actúe, no lo enuncie.

Entonces ¿cómo se consigue esa confianza? Se construye estableciendo vínculos de unos con otros, en los que se valore el respeto, el cuidado, la protección y la cooperación. El poder de esos vínculos es intangible pero tienen la fuerza del acero.

Es la sensación y la seguridad de que el otro siempre está.

Cuando la gente se siente segura y protegida por el liderazgo en la organización, la reacción natural es la de confiar y cooperar.

Los líderes de verdad se interesan más por las personas que por los números. Si creemos que la ganancia se expresa solo en una planilla de Excel cada vez los números van a ser más pequeños.

La función del líder

El líder de un equipo es responsable de practicar y transmitir estos valores al conjunto, no solo a través de enunciados sino haciéndolo, no hay otra manera. El ejemplo enseña más que las palabras. El líder siempre será el referente de su gente lo quiera o no.

El mundo empresario está lleno de peligros, los altibajos de la economía, la incertidumbre del mercado, la aparición de una nueva tecnología, la competencia. No tenemos ningún control sobre estas variables. Son una constante, y no van a desaparecer.

Sobre lo único que tenemos control es sobre las condiciones de nuestra organización, y ahí es donde importa el liderazgo, porque es el líder quien marca las pautas.

Aquellos que creen que el liderazgo se ejerce en base al temor están destinados al fracaso, perderán a los más capaces y a sus mejores inteligencias y sus resultados serán malos a corto o mediano plazo.

A las autoridades se les teme y obedece, nunca se los sigue.

¿Cómo se genera confianza?

Estando al lado de la gente

Escuchando (quizás sea la función más importante del líder)

Generando espacios de conversación y colaboración,

Dando motivos y esperanzas hacia los planes de futuro,

Ofreciendo a la gente las herramientas para que confíen en sí mismos y ofrecer la oportunidad de intentar y fallar.

Ejerciendo transparencia en la circulación de la información,

Líder como ejemplo.

Trabajan siendo conscientes de que las personas son lo primero y los resultados vienen a través de ellos.

Se sacrifican para que su gente pueda estar segura y protegida, al hacerlo naturalmente su equipo se sacrificará por su líder.

Los líderes son los que siempre van, son aquellos que los otros esperan porque "saben que iban a venir".

Amigo lector: ¿en la mente y en el corazón de los miembros de tu equipo saben que estás con ellos? ¿saben que estarás a su lado cuando haga falta y contarán con tu apoyo y reconocimiento? ¿podrán decir en silencio "Sabía que ibas a venir"?

*En colaboración con la Lic. Sofía Florín. Especialistas en Psicología Organizacional, Empresas Familiares y Emprendedores

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