Casi cuatro años pasaron del último toque de La Renga en el país. Muy atrás quedó aquella seguidilla de recitales en el mítico estadio de Huracán de Parque Patricios. Y más lejano aún el último show oficial de la banda, en el 2019, en Playa del Carmen, México -para celebrar los 30 años-.
Luego y en medio del trabajo de la banda para sacar el nuevo disco, Alejado de la Red, llegaría una pandemia de la que nadie tenía ni la más mínima idea a lo que nos enfrentábamos y con el correr de los meses, los banquetes empezaron a desaparecer de nuestras retinas.
Pasaron años y posiblemente más de uno pensó que los viejos y queridos banquetes rengueros no iban a volver, tal y como existían hasta fines del 2018. Esas multitudes, los miles de asados, los pogos, abrazos y la felicidad del rock del país parecían desaparecer de nuestras opciones.
La ciencia comenzó a ganar la batalla contra el coronavirus que dejó miles de fallecidos y de a poco el trío de Mataderos comenzó a acercarse de nuevo a un escenario. "Volveremos cuando haya una normalidad absoluta", dijeron en el verano del 2021. Y así fue.
Ya con los 9 temas del flamante disco presentados aleatoriamente y a través de sus cuentas oficiales en redes sociales, La Renga anunció el inicio de una nueva gira y la felicidad volvió a florecer en miles de fanáticos.
Según se informó oficialmente, 55.000 personas llegaron a Santa María Punilla (para este redactor muchísimas más), ese pueblo cordobés donde dos semanas antes se había realizado otra edición del Cosquín Rock.
Desde días antes de ese sábado, los rengueros comenzaron a copar camping, casas y hasta patios de las viviendas de la zona. Los test positivos de Covid, esos que tantas angustias nos trajeron, comenzaron a cambiarse por test de felicidad y alegría.
Llegó la hora, como reza uno de los temas nuevos del disco. El sábado 26 de febrero del 2022 fue el día en el que la banda volvió a los escenarios y desató la furia de la bestia rock, una vez más.
Pasaron Tismas, Ciclonautas, Las Hijas de Piaf y Vox Dei para dejar bien caliente ese escenario que hizo ver de nuevo las corridas de Tete, la potencia de Tanque, los punteos de Chizzo y Manu junto a Las cucarachas de bronce.
Volvió La Renga y encima con trabajo nuevo. Sonó "Buena Pipa" para cortar con esa sequía de toques que ya desesperaba a más de uno. Lo siguió "Parece un caso perdido" y después explotó "A la carga mi rocanrol".
Durante unas dos horas y media la banda hizo retumbar todo Santa María de Punilla y alrededores (ver video), con pantallas y una puesta en escena admirable. Pero sobre todo dejó en claro algo: La Renga está más viva que nunca.
Vieron ese video donde se escuchan todas nuestras voces cantando El final es en donde partí? Bueno por si no lo vieron se los comparto. Piel de pollo. Aguante La Renga, aguante Los Mismos de Siempre %u2665%uFE0F#larenga en Punilla %uD83D%uDDA4%uD83E%uDD73%uD83C%uDF89%uD83C%uDF7B pic.twitter.com/8Rxnzewp8z
— %u2020 Terca y Torpe %u2605 (@marii_grasso) March 1, 2022
A lo sumo de una larga lista de 29 temas, la banda repasó cada uno de sus temas nuevos y los clásicos de siempre. Sonaron "Bien Alto", "Cuando Vendrán", "El Rito de los corazones sangrando", "Arte infernal" y "La razón que te demora".
Se acercó el final y hubo homenaje para Norberto Napolitano, con ese terrible "Viva Pappo" a 17 años de su muerte.
El cierre fue clásico. Estremeció el predio con "Panic Show", llegó "Oscuro diamante" y siguió "El viento que todo empuja", con ese grito, más fuerte que nunca, de "sólo el hecho de encontrarte le da sentido a mi vida".
Chizzo, evidentemente emocionado, agradeció a los presentes, festejó la vuelta y anunció una gira por todo el país. "Que este bicho no vuelva más", lanzó y pidió a la multitud, "irse en paz".
Fiel a la historia, sonó "Hablando de la Libertad" y la emoción fue el común denominador.
Volvió la banda más convocante del país. Volvió La Renga, pero sobre todo, volvieron los banquetes, esa reunión que hace olvidar a más de uno de sus problemas, lo aleja de la insoportable grieta de este país y lo hace ser feliz como a un niño con juguete nuevo.