Más allá de los cortes "populares"

¿Qué pasó con la oferta y demanda de carne para Navidad?

Por Miguel Ángel Flores

Las cadenas de supermercados receptaron los primeros envíos del cupo correspondiente a Mendoza en el estreno del programa de "cortes populares" de carne con 40% de rebaja lanzado por el Gobierno nacional para las fiestas. Pero, como ya se había anticipado, no todos los mendocinos pudieron acceder en un mercado local que se achicó en demanda por la suba de precios de los últimos años y la crisis ganadera que recortó la oferta de hacienda en pie.

Así y todo, hay un "núcleo duro" de consumo que sostiene al negocio. Y desnuda un contraste: si bien ingresan menos animales para la faena, la distribución de medias reses en las carnicerías no cede, en parte gracias a la demanda estacional como la que disparan las Fiestas de fin de año.

El responsable comercial de una cadena local reconoce que el consumo explotó ya el mismo miércoles 22, día de entrada en vigencia del programa. Mientras tanto, abasteros y puntos de venta barriales que quedaron afuera siguieron su propia estrategia para aprovechar la demanda estacional.   

Oferta y demanda en Mendoza

La crisis de la ganadería, acentuada por la suba de precios, hizo caer la curva de consumo de carne en Mendoza. Los números lo confirman: hasta la irrupción de la pandemia ingresaban y se faenaban 46 jaulas semanales en Mendoza, animales en pie equivalentes a unos 460 mil kilos de carne para abastecer a los puntos de venta. Pero esa cifra se redujo hasta perforar los 410 mil en la actualidad.

Eduardo Vargas, responsable por parte de la Dirección de Ganadería de controlar el ingreso de hacienda en pie en distintos puntos de acceso a la Provincia, estima que desde el 2020 "entre la pandemia y los aumentos de precio, el consumo ha bajado alrededor del 15% y subió la demanda de pollo y cerdo. Hay dificultades para conseguir hacienda. Para estas fechas puede repuntar pero vuelve a caer en enero, también por las vacaciones". 

Aún con la merma del último tiempo, según datos del sector abastero los mendocinos consumen más de 200 mil kilos por semana, una cantidad que crece para estas fechas. Por eso, quienes están en el negocio resaltan que los cupos asignados en cada programa oficial siempre se quedan cortos. 

¿Es otra realidad la de la carne faenada? Justamente el eslabón que el Gobierno intenta sostener con la cuota de cortes rebajados para las Fiestas de fin de año.

"Algunas de las empresas que adhirieron al programa tienen faena propia y no traen carne de afuera. Pero desde el 1 de diciembre hasta ahora los ingresos de carne en general han disminuido y en esta última semana no hubo aumento", describe por su parte Lázaro Albarracín, a cargo de monitorear el flujo de las medias reses que ingresan según la Ley Federal de Carnes. 

El mercado de fin de año: unos cortes suben ¿otros bajan?

Lo dicho: tal como ocurrió con Precios Cuidados, el programa de Cortes Populares no asegura cobertura geográfica. De hecho, los mendocinos pudieron encontrarlo en algunos híper, como Tadicor, y en bocas de la cadena de frigoríficos Friar.

¿Qué pasó con la demanda y los precios del resto del mercado, sobre todo luego de que los precios treparan un 25% en noviembre? Pese a la volatilidad del mesa pasado, las carnicerías tampoco titubearon en "retocar" un poco las pizarras en la semana previa a Nochebuena.

Edgardo Fretes, secretario de la Cámara de Industrias de la Carne de Mendoza intenta suavizar esa coyuntura con una explicación peculiar. Para el empresario "la carne no está cara sino que la gente perdió 2/3 del poder adquisitivo en dos años. Y desde el mes pasado se "acomodaron" los rindes para equilibrar el costo de la media res, dado que para las Fiestas se venden más unos cortes que otros".

Habitualmente, la media res que suele salir a la distribución aporta 30 cortes distintos. Pero como la demanda para la mesa familiar se concentró en la mitad de ellos (matambre, cuadril, punta de espalda, costilla, peceto y vacío, entre otros), la estrategia fue "tocar" algunos hacia arriba y otros para abajo.

Es el caso de tortuguita, cuadrada, bola de lomo u osobuco. Al mismo tiempo que la blanda de 1era se podía a encontrar en poco más de $720, el asado sumó un 5% como mínimo. Así y todo, los comerciantes admiten que se vendió un 10% más que en noviembre (previo a la semana del 25% de ajuste) aunque sin superar el nivel de las Fiestas 2020.

Respecto a lo que se puede esperar para comienzos del 2022, Fretes coincide con el pronóstico de Vargas. "Un poco por lo que está pasando y también por una cuestión estacional, es esperable que el consumo se caiga en enero".

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