La reunión a última hora del jueves de la Mesa de Enlace agropecuaria con el ministro Julián Domínguez para tratar sobre la continuidad o no del llamado "cepo" a las exportaciones de carne derivó en una decisión: mantenerlo parcialmente para los 7 "cortes populares" como asado y matambre, además de créditos a tasa subsidiada para incentivar la producción de hacienda.
Pero la incógnita subsiste acerca de cuál será el comportamiento de los precios para los consumidores, la gran preocupación de cara a las Fiestas de fin de año. Al respecto el titular de Coninagro, Carlos Iannizzotto, hizo un análisis crítico de la situación, no sin señalar la responsabilidad del Gobierno.
El dirigente ruralista mendocino, uno de los 2 que integran la Mesa de Enlace, evidenció las dificultades en los encuentros con Domínguez para "ponernos de acuerdo", en cómo coordinar oferta y demanda de carne.
"Existe una concentración en el sector de los frigoríficos. Desde el sector cooperativo hay una autocrítica en cuanto a que también ha sido utilizado para legitimar una actividad que tiene alta informalidad", señaló Iannizzotto, en diálogo con radio Andina.
En concreto, Domínguez anunció el jueves créditos para impulsar la producción a tasa subsidiada del 7% por $100.000 millones, la liberación de la exportación de carne de las vacas categoría D, E y F (vacas de conserva y manufactura por un total de casi 1,3 millones de cabezas) así como el envío de carne de toro. Como contrapartida, seguirán impedidos los envíos de los cortes populares.
Más allá de cierta retracción en los precios al público hasta octubre (en noviembre volvieron a repuntar hasta 10% por semana), Iannizzotto también opinó respecto a los faltantes que vienen observándose en puntos de venta frente a los acuerdos de precios para los 7 "cortes populares" impuestos por la administración de Alberto Fernández (asado, tapa, vacío, matambre, falta, paleta y nalga) en cadenas de supermercados. Y la falta de controles eficientes.
A su criterio "hay una total falta de control de stocks en circuitos productivos, como con frutas y verduras, donde no hay una organización integral. Al Estado le conviene "arreglar" con 4 o 5 que trabajar en toda la cadena para que haya un control general; eso deriva en una concentración. Entonces se controla a un grupo y cuando se llega a ese eslabón ya no queda stock".
Carne versus inflación
La mirada del presidente de Coninagro apuntó en tal sentido a la "mesa de la carne" conformada por los feed lots, pequeñas carnicerías e incluso el sector sindical, "que puede ayudar mucho a organizar algo tan crucial".
Pero la realidad marca que mientras el IPC (Índice de Precios al Consumidor) interanual ronda el 50%, el incremento acumulado de la carne desde 2020 superó el 70%. En tal contexto ¿puede lograrse una baja generalizada y no parcial de algunos cortes para la mesa de todos los argentinos?
Para Iannizzotto "se puede, si se trabaja ordenadamente como se propuso anoche, entre técnicos de Gobierno y entidades. No es para nada difícil: que haya aumentos lógicos en un país inflacionario, pero no por encima debido a un mal manejo de un sector. Incluso se pueden recuperar los 20 puntos de diferencia, para que al menos siga a la inflación y no el disparate que es, porque se trata de algo de conveniencia política".