Cómo pagar en cuotas con tarjeta de débito: claves del sistema que ya funciona en Mendoza
Somos usuarios más o menos frecuentes de tarjetas de crédito, con todo lo que eso implica a la hora de pagar el resúmen de cuenta. Pero ¿hay otra forma de eludir los costos de los plásticos, entre el interés y los recargos, sin dejar de financiar las compras?. Aparentemente sí, gracias a un nuevo sistema que ya desembarcó en Mendoza propone usar el débito como alternativa para cuotificar los montos transados en los comercios sin encarecerlos.
Se trata de usar el plástico que comúnmente empleamos para pagos electrónicos inmediatos para diferirlos hasta en 90 días. Esto es, en vez de cancelar la compra de una vez, se debitará una suma parcial, otra idéntica al mes siguiente y a los 60 días, para finalmente liquidar el monto restante al cuarto mes, sin cargos de mantenimiento para el usuario siempre que evite entrar en mora.
El formato está inspirado en el la australiana After Pay, que impuso el BNPL (Buy Now Pay Late, o "Comprá Ahora, Pagá Después") en el mercado oceánico. "Lo adaptamos al mercado argentino, al convertir a la tarjeta de débito en una de crédito para pagar en hasta cuatro cuotas con la ventaja de ser más barata: no tiene seguro de vida sobre saldo, impuesto de sellos ni gastos de renovación. Es el concepto de microcompras", señaló Emiliano Cánova, impulsor de Go Cuotas, el nombre de la plataforma que administra junto a sus socios Cristian Rennella y Facundo Toraño.
Cómo funciona
Al permitir al consumidor pagar mensualmente el valor de las cuotas, la firma asume el riesgo del crédito de las operaciones, que pueden realizarse por diferentes canales. Para eso, el usuario debe descargar la app en su celular que le permite adherir su tarjeta de débito.
En realidad, comprende tres modalidades o canales de compra, dos de los cuales son electrónicos. Si la compra se realiza por e-commerce existe la posibilidad de una transferencia bancaria (la cuenta de la razón social, Go Servicios Digitales, está radicada en Banco BIND), la venta por redes sociales (Facebook) o televenta (con link o botón de pago).
Si bien los responsables de Go firmaron un acuerdo con la plataforma TiendaNube, reconocen que el canal más elegido es la tienda física: allí el vendedor ofrece la opción al momento de cerrar la transacción.
Tampoco hay restricciones a la hora de elegir la tarjeta. Es que si bien Go Cuotas no es emisor de plásticos, se puede emplear cualquiera de las conocidas: las tradicionales como Visa, MasterCard o Cabal, y no tradicionales como Ualá, Brubank, Mercado Pago o Naranja X.
Scoring y requisitos
Mucho se critica al sistema financiero en general, que históricamente mantiene al márgen a muchos potenciales clientes de la posibilidad de ser sujetos de crédito. Algo que subsiste más allá de los intentos de impulsar la bancarización con apertura de cuentas por distintas vías.
A eso se aferra Cánova al definir al concepto como "inclusivo" hasta con aquéllos cuyo legajo crediticio y de cumplimiento no es impecable ni mucho menos. Es que el scoring que califica al solicitante es bastante flexible: con celular, DNI y cualquier plástico se puede acceder gratis.
Al respecto, su responsable remarca que el modelo "tiene en cuenta el score crediticio para saber su capacidad de pago y situación socioeconómica y hasta con qué celular cuenta, y determinar el monto a gastar. Pero no compite, sino se complementa con las tarjetas de créditos, ante la gran cantidad de gente en el país que no puede acceder a una de ellas pero sí tiene una de débito y básicamente financia sus consumos".
Así es que si el caso es de un solicitante que permanece en el clearing (Veraz o Codeme en Mendoza) también puede acceder: tendrá un márgen inicial de compra acotado (hasta $4000), a diferencia del máximo permitido de $70.000. Normalmente no se aplica ningún costo de mantenimiento, a excepción que no pueda debitarse la cuota por falta de fondos en la cuenta: en esa situación el usuario deberá pagar $480 + IVA a modo de recargo.
Actualmente, una decena de comercios, como La Pirámide, Azabache y Cell Center entre otros, ya trabajan con el sistema en Mendoza, donde el ticket promedio de compras financiadas con débito ronda los $8000 (supera al promedio del país) de la mano de calzado, indumentaria, marroquinería y celulares. ¿Cuáles son las condiciones para adherir? El local afronta una comisión del 7,5%, que incluye arancel (costo de procesar el pago) y coeficiente (costo de financiarlo), y es equiparable a un plan Ahora 3,considerado el más "barato" del mercado por el impacto del subsidio a la tasa de interés corriente.
Pero además hay un incentivo extra, que es la liquidez de fondos. El comerciante no debe esperar los 10 días hábiles de plazo habitual para cobrar, sino que en este caso en 24 horas puede hacerlo a través de un cheque electrónico endosable.
Un segmento creciente
"Mientras no se capten depósitos de ahorristas, una financiera que ofrece créditos y se garantiza recobrarlos vía débito no necesita tener autorización", señalaron ante la consulta de Sitio Andino desde el Banco Central respecto al perfil y las condiciones en las que opera Go Cuotas, categorizada como uno de los 55.285 OPNFC (Otros Proveedores No Financieros de Crédito) que integran el registro del organismo monetario.
La cifra de OPFNC creció significativamente en los últimos dos años, lo que habla de una demanda persistente fuera del circuito tradicional. Según datos del Banco Central hasta enero del 2021 (último registro) figuraban 323 empresas, contra 235 proveedores a fines de 2018, con un repunte semestral importante.
Entre junio de 2020 y enero de 2021, mientras 9 se dieron de baja, se registraron 50 nuevos proveedores. Es el mayor registro desde el segundo semestre de 2018 y más que duplica el promedio de los tres semestres anteriores.
Al mismo tiempo, creció la masa de morosos en relación al total de tomadores de crédito. Y en particular entre quienes le adeudan al sistema financiero y a los OPNFC.
En números, durante el 2020 las entidades financieras dieron créditos a 13,4 millones de personas humanas, mientras que otros 6,1 millones lo hicieron a través de los no financieros. De este total, casi la mitad contrajeron deudas con ellos, lo que equivale a un 20% de los morosos del sistema.