Impacto climático y economía: el Gobierno presentó las bases de su plan de Transición Energética al 2030

Por Sección Economía

En medio de la discusión por el impacto del cambio climático y la propuesta formulada por el presidente Alberto Fernández durante el foro del G-20, el Gobierno, a través de la Secretaría de Energía, el Gobierno nacional presentó los lineamientos de su "Plan de Transición Energética 2030". Un trabajo que apunta a un proceso definido como "un cambio estructural en los sistemas de abastecimiento y utilización de la energía, lo cual trae aparejado consecuencias aún inciertas en la organización de las sociedades".

El plan apunta a la "formulación e implementación de 6 objetivos de política económica para caracterizar una estructura productiva que sea (I) inclusiva, (ii) dinámica, (iii) estable, (iv) federal, (v) soberana y (vi) sostenible". Y plantea el reto de integrarlos "en un programa de transición energética que parta de las restricciones macroeconómicas que tiene nuestro país y logre convertirse en una hoja de ruta frente a los problemas sociales, productivos y energéticos que estructuralmente condicionan la calidad de vida de nuestro pueblo".

El trabajo elaborado por la Subsecretaría de Planeamiento Estratégico, dividido en 7 secciones relacionadas con los compromisos asumidos por Argentina respecto al cambio climático y la agenda global, parte de la matriz energética actual como "vector central del desarrollo económico". Y a partir de la actualidad de la generación por capítulos como Hidrocarburos, Energía hidroeléctrica, Energía nuclear, Biocombustibles y Energías renovables no convencionales, propone constituir "una guía imprescindible en materia de transición energética".

Los 7 lineamientos estratégicos

Con el objetivo de reformar la matriz y una "reducción significativa" de los GEI (Gases Efecto Invernadero), el plan contempla las siguientes líneas de acción:

A. Eficiencia energética: propone reducir en hasta 8,5% el consumo de electricidad y de gas en todos los sectores de la economía al 2030 por medio de usos más eficientes del consumo energético. Y medidas asociadas a "mayor eficiencia en la generación de electricidad y la adopción de tecnologías para la reducción de emisiones fugitivas de metano".

B. Energía limpia en emisiones de gases efecto invernadero (GEI): En base a proyectos de energía renovable, promete que "más del 90% del incremento de la potencia instalada entre 2022 y 2030 provendrá de fuentes energéticas bajas en emisiones", con 1 GW de potencia para el consumo residencial, comercial e industrial y 55% de participación en la generación eléctrica "desplazando las centrales térmicas menos eficientes y más contaminantes" en el llamado "sendero de descarbonización" (reducción cercana al 50% de la intensidad de carbono).

C- Gasificación: Medidas para gasificar consumos energéticos hoy abastecidos por medio de combustibles líquidos derivados del petróleo. "A través del desarrollo de sus cuencas hidrocarburíferas, Argentina buscará transformarse en un proveedor de gas natural a escala regional y global, colaborando con la viabilidad de las transiciones energéticas de otros países", dice.

D. Desarrollo de capacidades tecnológicas nacionales: "Se intentará generar no sólo valor agregado sectorial con el desarrollo de proveedores locales que creen empleo de calidad, sino también procesos de aprendizaje" para los objetivos ambientales y transición energética al 2050. Y al mismo tiempo apunta a reducir "la vulnerabilidad externa del proceso de transición".

E. Resiliencia del sistema energético: Ante la posibilidad de eventos climáticos extremos para las distintas regiones de Argentina "se emprenderán adecuaciones no sólo en la matriz de generación, sino también en el transporte de alta y media tensión y en las redes de distribución, para asegurar las condiciones óptimas de funcionamiento incluso durante períodos extraordinarios", además de la ampliación de la red eléctrica y la promoción de la generación distribuida, que ya rige en Mendoza.

F. Federalización del desarrollo Energético: Propone una "transición energética federal", con la participación activa de las provincias en la planificación y desarrollo de conglomerados productivos de generación energética a partir de energías renovables y limpias en emisiones de GEI. Se buscará también la inclusión de actores locales en proyectos esenciales para la transición energética.

G. Estrategia nacional para el desarrollo del hidrógeno: Considerado la "energía del futuro", contempla una hoja de ruta para "impulsar un complejo productor y exportador de Hidrógeno como nuevo vector energético", con Gas Natural como materia prima y ponderar "otros recursos disponibles para su producción". Incluye potencia renovable para la producción de hidrógeno Verde, así como infraestructura para el almacenamiento y transporte hacia los puntos de consumos finales.


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