Empresas familiares
¿Por qué los consultores recomendamos realizar protocolos?
Domingo, 17 de octubre de 2021Por Eduardo Press.
Por: Eduardo Press

 El Protocolo Familia-Empresa es un acuerdo de los miembros de la familia con la mirada puesta en el futuro. Este proceso tiene cuatro objetivos básicos: mantener la armonía de la familia, conservar el patrimonio familiar, promover la rentabilidad de la empresa y facilitar la gestión del negocio.

¿Quiénes lo hacen?

Principalmente la familia. Los consultores ayudamos, proponemos, asesoramos, pero los que deciden son ellos.

¿Quiénes participan?

Todos los miembros de la familia, trabajen o no en la empresa, sean o no accionistas. No siempre todos aceptan participar, eso genera desafíos para los cuales no hay reglas generales. A veces es un error comenzar un trabajo sin que participen todos y a veces es un error dejar de hacerlo porque se pierde la oportunidad de avanzar en algo.

Nuestra experiencia nos demuestra que más tarde o más temprano el interés por participar hace que todos formen parte del proceso.

¿Cuándo hacerlo?

Es importante en el proceso de construcción del protocolo explorar cuestiones no resueltas entre los miembros de la familia. Si esto no se tiene en consideración pueden interferir con los objetivos planteados anteriormente.

En una de mis primeras experiencias con protocolos familiares pasó exactamente eso, a poco de empezar el proceso aparece en escena un conflicto importante entre hermanos y cuñados, conflicto del cual nadie había comentado nada hasta ese momento. El error fue un aprendizaje enriquecedor, incluso más que haberlo leído de un manual.

¿Qué temas se tratan?

Todos los que se pueda y conciernan a la familia, por ejemplo: el patrimonio y la gestión. Los temas dependen de cada caso en particular y de la decisión de los involucrados.

Así como dice el viejo axioma "cada casa es un mundo" del mismo modo cada protocolo es único y singular. Lleva el sello de cada familia.

Debemos estar atentos al momento evolutivo de la empresa y la familia. ¿Por qué decimos esto? Porque no es lo mismo una familia con una primera generación relativamente joven y una empresa de pocos años de desarrollo que una familia con tres generaciones activas y con décadas de desarrollo.

En diferentes casos el hincapié está puesto en diferentes temas. Las generaciones más longevas están muy atentos a todo lo pertinente a las relaciones familiares, que no haya conflictos en las generaciones siguientes y cómo asegurar su propio buen pasar. Las generaciones más jóvenes están más atentos a las cuestiones patrimoniales, a cómo se va a producir la transición de la dirección, cómo se tratará el tema accionario, etc.

Beneficios

Parece sencillo escribirlo pero en la vida cotidiana lograr acuerdos en empresas familiares es una verdadera hazaña. Cuando trabajamos con el protocolo comenzamos con los puntos menos conflictivos para facilitar acuerdos que estimulan a la familia a trabajar para buscar nuevos. La sensación de satisfacción que vemos en aquellos que llegan a los acuerdos es enorme.

Otros de los beneficios es que todos son al mismo tiempo testigos y protagonistas, nadie queda afuera ni nada se dice o se hace a espaldas de otros. Se juega con las cartas arriba de la mesa.

Alguno se preguntará si no habrá mentiras y falsedades. Seguramente las puede haber, en nuestra experiencia si las hubo fue en un volumen insignificante. También depende de la habilidad del consultor para detectar esas cuestiones y desarticularlas oportunamente.

Los acuerdos los buscamos por consenso y cuando no se consigue generamos herramientas para lograr los objetivos del protocolo. En algunas familias ya cuentan con herramienta que le son funcionales frente a estas situaciones, en ese caso recomendamos respetarlas y hacerlas facilitadoras del proceso.

Una empresa familiar del norte del país, empresa grande con familia grande ya en su tercera generación tenía tres ramas diferentes del tronco familiar. Votar para resolver desacuerdos no es una de nuestras favoritas. Pero para esta familia su metodología era votar, en el 2 a 1, ese uno acataba lo decidido, así les funcionó bien a través de muchos años, lo respetamos y lo incluimos como una de las herramientas en el protocolo.

¿Por qué recomendamos hacerlo?

Tan importante como el documento final es todo el proceso de conversación en la familia. Hemos escuchado muchas veces "hace muchísimo tiempo que no nos juntábamos todos y mucho menos para hablar de estas cosas",

Para algunos es la primera oportunidad de decir lo que nunca se pudo hablar, para los demás es el momento donde pueden ver los problemas desde una nueva perspectiva. Muchas veces se sorprenden porque no sabían que tal o cual tenía ideas interesantes para aportar.

Además de las cuestiones puntuales que se tratan en cada tema la experiencia vivencial de juntarse y conversar entre todos es invalorable para los miembros de la familia.

¿Qué profesionales intervienen?

Como son muy variados los temas los consultores no somos especialistas en cada uno de ellos. Los temas más importantes dependen de dónde le duele más a la familia, por ejemplo pueden ser: relacionales, legales, financieros, patrimoniales, de gestión, etc.

En general la mayoría de los consultores que nos dedicamos a empresas familiares contamos con una red de colegas de otras disciplinas que nos asesoran o colaboran directamente interviniendo desde su saber. Otras veces la misma empresa cuenta con profesionales de confianza (abogados, contadores) que colaboran y participan con el consultor con el valor agregado que conocen en detalle el funcionamiento de la empresa y de la familia. También son una invalorable fuente de información para los consultores.

Finalmente

El broche final es un documento escrito firmado por todos los miembros de la familia. Recomendamos que aquellos que por diferentes razones no participaron firmen simplemente que tomaron conocimiento. Algunos incluimos a los familiares políticos.

El Protocolo tiene cláusulas de revisión pautada cada equis cantidad de años.

Siempre es letra viva.

Amigo lector: si pertenece a una empresa familiar ¿comenzaron a trabajar sobre un protocolo? Recuerde... nunca es tarde... siempre es momento para empezar.

En colaboración con Lic. Sofía Florín, especialistas en Psicología Organizacional y Empresas Familiares.


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