El Baqueano es uno de los grandes proyectos hidroeléctricos de Mendoza que está en espera desde hace más de 40 años, por lo que necesita actualizaciones. El potencial proyectado serviría para ampliar la matriz energética de Mendoza, junto a otros proyectos que aún esperan.
Y una de esas actualizaciones que se necesitan es el estudio geológico de la zona para poder ajustar el proyecto de ingeniería. Precisamente, está previsto que este jueves se reciban las ofertas de las empresas que se presentaron en el concurso lanzado por el Fondo Fiduciario del Plan de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión, Zonas Aisladas y Zonas a Desarrollar (Fopiatzad) a través de la Empresa Mendocina de Energía SA (EMESA), con el objetivo de contratar estudios de Línea de Base Ambiental y Social del proyecto "Aprovechamiento Hidroeléctrico El Baqueano", situado en San Rafael.
Fueron seis las empresas que compraron los pliegos para realizar este estudio clave y visitaron la zona, llamada El Imperial.
Así lo comunicó el propio gobernador Rodolfo Suarez a través de su cuenta de Twitter, en donde destacó que "invertir en hidroelectricidad, es una oportunidad para impulsar nuestra economía y generar empleo genuino".
Invertir en hidroelectricidad, es una oportunidad para impulsar nuestra economía y generar empleo genuino. Por eso avanzamos con los proceso en torno al dique El Baqueano, y ya seis empresas visitaron la zona, interesadas en la licitación de estudios geológicos. pic.twitter.com/Ju3sJ0TgIb
El proyecto hidroeléctrico está ubicado sobre el río Diamante, en San Rafael, que se proyectó en la década de 1.980 como una presa de materiales sueltos con cara de hormigón aguas arriba (como Potrerillos). Pero esto fue modificado años atrás y ahora se proyecta como una presa de hormigón de gravedad HCR (hormigón compactado con rodillos) debido al riesgo de desplazamiento de laderas.
Fuente: EMESA
Una de las características de esta obra es que tendrá el túnel más largo de Argentina, de casi 15 kilómetros de extensión y 7 metros de diámetro, que llevará el agua hasta la sala de máquinas. Se trata de una presa de 68 metros de atura, situada aguas arriba de la cola del embalse Los Reyunos, que proveerá al sistema de una potencia instalada de 150 megavatios aproximadamente. En los últimos estudios se calculó un costo de entre 500 y 600 millones de dólares, que podrían ser actualizados.
En esa zona se construyó en 1982 el aprovechamiento hidroeléctrico Agua del Toro, ubicado aguas arriba de donde se instalará la nueva central; y Los Reyunos y El Tigre, situados aguas abajo, que totalizan una potencia instalada de 388 MW anuales y generan 575 GWh.
La represa, que producirá 150 megavatios, concretará el plan original que se tenía para el Río Diamante, que permitirá inyectar energía al Sistema Interconectado Nacional, con una potencia capaz de cubrir los picos de demanda; creación de un polo turístico, y atenuación de crecidas extraordinarias.