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Saldo de la pandemia: en Mendoza al menos 10 hoteles están en venta y otros 13 cerrados
Algunos cerraron, otros se reinventaron y unos tantos cambiarán de manos. Son las huellas tras casi 16 meses de pandemia en el sector hotelero de Mendoza, para el cual la apertura parcial de la actividad turística, sin chance todavía de ingreso de visitantes extranjeros y más allá del oxígeno que traen las vacaciones de invierno, no alcanza para que los números del negocio vuelvan a cerrar.
Respecto a los establecimientos que buscan nuevos dueños, no menos de 12 ya se pusieron en venta en lo que va del año, de acuerdo a un relevamiento de AEHGA (Asociación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos). Esto, independientemente del "veranito" que pueda significar el nivel de ocupación generado por el receso invernal.
"Algunos han optado por vender, y otros están esperando que vuelva el turismo. Las expectativas para adelante son mejores que lo que hemos vivido: ayudaron los Repro, pero los hoteles afrontan grandes gastos fijos. El que apueste a invertir en ellos tendrá por delante nuevas posibilidades y otra forma para llevar el negocio", analizó Beatriz Barbera, presidenta de AEHGA.
Como antecedente es el del céntrico Gran Hotel Mendoza, que después de años en manos de capitales chilenos cambió de dueño. En el listado 2021 de los puestos en venta, que se redujo a 10 en el último mes, hay dispersión de categorías: aparece el San Francisco, un 3 estrellas superior de 84 plazas con piscina olímpica, que ocupa 10.000 m2 en Chacras de Coria.
También se ofrecen de una y dos estrellas ubicados en 5ta sección de Ciudad, como Ideal y el Nuevo Castillo. Las cotizaciones varían, pero hay un piso claro. Un ejemplo es el de un establecimiento 2 estrellas y 20 habitaciones ubicado en calle Gutiérrez de Ciudad: con 45 años de antigüedad su propietario espera poder cerrar la operación en u$s 650.000. Por su parte, el Ideal busca algún interesado capaz de desembolsar unos u$s 700.000.
Entre cierres y ajustes, una megapromoción de ventas
Entre los que ya están inactivos tampoco se distinguen trayectorias. El Villagio, un boutique 3 estrellas a metros de Plaza Independencia que había empezado a trabajar entrado el nuevo milenio, es uno de los que está cerrado, y suena fuerte una decisión al respecto del histórico 4 estrellas Aconcagua. Situación similar atraviesan el Fuentemayor y el Gran Hotel Balbi, que lleva décadas en avenida Las Heras, además del Windsor, el Apart Hotel Malbec, un hostel homónimo, y también el Confluencia.
Fuera del Gran Mendoza, lidera en cierres la zona Sur: en San Rafael, cerraron el hotel Río Diamante y dos apart: el Andesol y Hussu, mientras que la oferta de alojamiento de Malargüe se redujo tras la salida del circuito del complejo de cabañas Maranatha. Por su parte, en San Martín hizo lo propio el hotel San Pedro, y Las Heras se quedó sin la operación de Pórtico del Valle.
Para quienes no resulta viable vender, la estrategia se divide entre bajar persianas (definitiva o transitoriamente) obligados por la larga inactividad y achicarse para sobrevivir. Medidas que en medio de la crisis son monitoreadas de cerca por la filial Mendoza del Sindicato de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos, según comentó su secretaria administrativa, Carolina Montivero.
Para Alejandro Scherbosky, gerente del hotel Alcor y directivo de la Cámara de Hotelería, "varios de los que están cerrados seguirán así hasta el 2022. En este momento hay mucha oferta, aunque son pocos los que pueden disponer del capital necesario para quedarse con un hotel, y a conciencia de que podrá empezar a ganar recién en 2023 y 2024 en el mejor de los casos".
Supervivencia es el concepto que se menciona entre los establecimientos consultados, con más o menos deudas y el ojo puesto en mantener fuentes de trabajo. Advierten que, en el contexto actual y aún con la ayuda de las vacaciones invernales, "sin transporte de turismo, llegar al 40% de ocupación es tocar el cielo con las manos".
En tanto, entre los de categoría superior los jugadores principales se aferran al ajuste: por ejemplo, desde hace tiempo, el Sheraton mantiene abierto su programa de retiros voluntarios.
Como si fuera un tentempié, las cámaras y el Ministerio de Turismo provincial preparan para agosto un Hot-Sale, que promete "fuertes descuentos" para estimular el turismo interno, a nivel regional más Córdoba y La Pampa. Y así darle un desahogo a las firmas que ansían una reactivación de los vuelos para setiembre, alentados por un pronóstico alentador en cuanto a contagios y mayor porcentaje de población vacunada que por fin ayude a revertir la situación.
El diagnóstico de Barbera es claro. "Los más que sufrieron el cierre son los hoteles urbanos, sobre todo los que están en Ciudad y viven del flujo de otras provincias y del extranjero. Los habitantes de Gran Mendoza se mueven hacia Valle de Uco y el Sur, pero desde esos lugares la cantidad que llega es mucho menor".