Gonzalo Álvarez Parma, delegado de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) en Cuyo, aseguró en el noticiero de Edición Central de Canal 6 Telesur que "el sistema sanitario argentino está saturado hace rato".
En la provincia, si bien se ha ampliado el sistema público y privado en lo que se refiere a camas de terapias intensivas, también ésta ampliación ha sido ocupada rápidamente con pacientes que necesitan de cuidados críticos.
Álvarez Parma mencionó que "en nuestra provincia los pacientes esperan en una cama crítica en el servicio de guardia hasta tanto aparezca una cama dentro de la terapia intensiva para darle la atención definitiva".
Otro de los aspectos que preocupa actualmente a los intensivistas, es la escases de medicamentos. En este sentido, mencionó que "no sólo ocurre acá en Mendoza, ocurre en todo el país y en gran parte del mundo, la sobredemanda es un efecto de la pandemia que obliga a cambiar una droga por otra".
Respecto al personal que desempeña funciones en las diferentes terapias mencionó que "la terapia intensiva es una especialidad sacrificada que no muchos médicos optan, la pandemia ha puesto en la mira esta realidad y para apalear la situación muchos médicos que no son intensivista han brindado su servicio en ayuda del área".
Según los datos brindados por el delegado de la SATI en Cuyo, el 80% de las personas que transitan esta enfermedad son asintomáticas, el 15% requiere hospitalización con oxígeno y un 5% necesita de cuidados intensivos para poder sobrellevar la enfermedad, aunque los porcentajes varían a medida que aumentan los casos.
"El porcentaje de mortalidad de los pacientes que requieren terapia y asistencia ventilatoria mecánica, actualmente es del 70%", concluyó.

