COVID-19

La voz de los protagonistas: esto viven alumnos y padres de la escuela Seizo Hoshi de San Rafael

Por Sección Sociedad

Las noticias son historias de personas. Y esta vez contamos la de los estudiantes de la escuela Agrotécnica Seizo Hoshi, de Real del Padre, uno de los cuatro distritos sanrafaelinos que quedaron aislados junto a General Alvear por la compleja situación que se vive allí debido a la pandemia de Covid-19. Los chicos eligieron, a pesar de todo, no asistir a clases presenciales por temor, por ellos y sus familias. En esta nota, la voz de los protagonistas, en primera persona.

La situación que atraviesa a esta zona del sur provincial es compleja. Desde hace dos semanas viven aislados del resto de la provincia porque la cantidad de contagios es abrumadora. Pueblos chicos, donde todos se conocen, llevan a que esta situación sanitaria los atraviese de forma personal. "Todos tenemos un amigo o un familiar que se contagió y muchos la pasan mal", relata con crudeza una de las estudiantes que protagonizó el acto de "rebeldía" para algunos, de "compromiso" para otros y de "cuidado" para ella. 

Delfina Ramírez es alumna de la Seizo Hoshi y una de las que firmó la carta en la que se le avisó a los directivos del colegio y a la Supervisión que no asistirían a las clases presenciales debido a la cantidad de contagiados y de estudiantes y docentes aislados. La medida no fue bien recibida -relató- pero ellos se mantienen en la decisión. 

Delfina cursa el sexto año en esta escuela agrotécnica y, como todo estudiante que termina una etapa, desearía estar disfrutando junto a sus compañeros el último año. Pero la pandemia cambió los planes de todo el mundo. "El Covid no es una pavada, hay que cuidarse. Todos nosotros decidimos cuidarnos antes que ir a la escuela y arriesgarnos y poner en riesgo a los demás", explicó en diálogo con el programa NADA SIMPLE (RADIO ANDINA 90.1) sobre la nota que ella y otros cerca de 200 estudiantes firmaron (de manera virtual).

"Tomamos la decisión de faltar y en un principio las faltas estaban justificadas, cuando no íbamos las clases virtuales las teníamos. Pero como vimos que después las faltas ya no estaban justificadas decidimos hacer una nota. La mayoría de los profesores nos apoyó", relató. Esta decisión tiene una razón de ser firme: "La situación nos asusta mucho, nos da bronca. Nos golpeó muy fuerte cuando fallecieron el padre y el hermano de uno de nuestros amigos. Eso te tira para atrás", comentó y le puso rostro a la pandemia. 

Los chicos contaron con el apoyo de los padres, quienes entendieron que si no se podía salir del pueblo, las clases presenciales debían suspenderse también. "Esto no es una guerra ni hay intenciones de culpar a nadie. Tenemos miedo", relató Patricia Miranda, mamá de un estudiante de esta escuela. "El año pasado pasamos la pandemia muy tranquilos, pero este año estamos en la boca del lobo", contó sobre lo que se vive en este distrito.

"Hay mucha gente contagiada. No estamos pidiendo que se suspendan las clases por tiempo indeterminado, es por unos días hasta que se asiente, pedimos pasar a la virtualidad y que todos los docentes se comprometan a dar clases virtuales", explicó a NADA SIMPLE. "Es un pedido de humanidad", dijo. 

"Si no se tomaba la decisión en conjunto yo había decidido no iba a mandar a mi hija a la escuela. Había muchos papás en la misma situación", advirtió, quien también es maestra de primaria y en en el colegio que da clases se vive una situación similar, de muy baja asistencia a la presencialidad. 

"Hay chicos que vienen en colectivo con las burbujas mezcladas, dentro de la escuela hay alumnos y profesores contagiados", comentó y reflexionó: "Vivir esta situación asusta".

Escuchá a Patricia y a Delfina:





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