Santiago Cafiero, Jefe de Gabinete, se reunió con los representantes de los gobiernos de la provincia y la Ciudad de Buenos Aires, Carlos Bianco y Felipe Miguel para poder realizar "una puesta en común de los datos epidemiológicos" del área metropolitana, además se acordó que en las próximas 48 horas se reencontraran.
Hallaron un cierto consenso respecto de la difícil situación acerca de la tensión por la que está atravesando el sistema sanitario, también, de la necesidad de "fiscalizar" la medidas implementadas a la espera de recibir datos de la ocupación de las camas.
El anfitrión de la reunión expresó a sus pares "la preocupación evidenciada ayer por los expertos" que desvelan al Gobierno Nacional y al sistema sanitario por la crisis que ocasiona la escasez de camas de terapia intensiva. Otro punto que se debatió es la falta de controles para hacer cumplir las restricciones impuestas por el gobierno con el fin de evitar que siga siendo mayor el aumento de casos.
Si bien la curva comienza a bajar lentamente, desde Nación aseveran que la curva no ha bajado lo suficiente y que "Una meseta o casos por encima de 3 mil en la Ciudad, es una catástrofe sanitaria"
Esta reunión fue la primera con representantes provinciales desde la realizada por Alberto Fernández y Rodríguez Larreta el día 17 de abril, Un día después de la elevación del Decreto Nacional de Urgencia que marca la reducción de circulación con el ítem de que las clases presenciales también debían ser suspendidas, cosa que el Gobierno de la Ciudad no terminó acatando y mediante una apelación quedó impugnada.
Desde ese hecho se produjo un quiebre entre ambos gobiernos que, aunque son opositores se los había visto trabajar en conjunto durante la pandemia.
Mediante esta reunión, el Gobierno de la Ciudad se comprometió evaluar "las próximas 48 horas la evolución de la situación" para "evaluar la posible adopción de nuevas medidas" debido a que el sistema sanitario sigue en crisis al borde de la saturación.
Siguiendo con esta temática, Diego Santilli vicejefe del Gobierno porteño , indicó que, "si los casos suben", se tomarán "medidas más restrictivas", y señaló que el foco está puesto en controlar "la movilidad y las reuniones sociales en ambientes cerrados".