Con la pandemia se ha modificado la cotidianeidad de la vida. La gente hoy en día tiene miedo de salir a la calle por el riesgo de contagiarse de Covid-19. En el caso de los colectivos se tiene aún más temor a ello, por el hecho de que estén constantemente subiendo y bajando pasajeros, a veces con excesos de capacidad según las medidas sanitarias.
El transporte público es muchas veces la única vía que tienen las personas para llegar a sus destinos, ya sea trabajo, escuela, entrenamiento y demás. Muchas veces se tiene miedo de contagiarse en estos medios, por ello se ha propuesto que a partir de ahora los colectivos vayan con las ventanillas abiertas obligatoriamente en todas las unidades.
El titular del sindicato de SIPEMOM (Sindicato del Personal de Micros y Ómnibus), Rodolfo Calcagni, habló con Radio Andina (FM 90.1) y remarcó algunas de las inquietudes del sector. "Hemos tenido que agregar frecuencias", destacó sobre el hecho de reducir la capacidad de pasajeros que van por unidad.
¿Piensan solicitar ser incluidos como trabajadores esenciales para tener prioridad a la hora de la vacunación?
"Se lo hemos solicitado por escrito al Ministerio de Salud y al de Transporte, ya que estamos incluidos en las 14 actividades esenciales... si se puede la posibilidad de vacunar al personal", remarcó Calcagni, quien también comentó que de 6000 trabajadores que están inscriptos, solamente 3000 están en actividad.
El titular de SIPEMOM contó que los pedidos que han llevado a los distintos ministerios han sido desde el mismo sindicato. También comentó que el hecho de que hayan iniciado las clases ha producido un gran aumento de capacidad por unidad y que debido a ello quieren aumentar las frecuencias según sus análisis semanales. Para ello deben expedir un pedido al ministerio que debe ser autorizado por el mismo y así hablar con los empresarios.
El tema económico también es complejo. El hecho de que el 50% de los trabajadores no estén en actividad complica, además de que los colectivos de larga distancia no estén en actividad provocó que los choferes de esos trayectos hayan optado por el retiro voluntario en muchos casos. Si bien tuvieron una actualización en diciembre, se hace muy difícil todavía por las razones antes mencionadas.
Calcagni destacó que, según sus informaciones, ningún chofer ha estado trabajando contagiado, ya que cuentan con todas las medidas anti-covid como son barbijo, alcohol en gel, mampara para los choferes, además de la desinfección de las unidades luego de cada recorrido, y que los choferes se han vacunado con la antigripal, por medio del sindicato.
Otro de los temas que se tocaron fueron los hechos de inseguridad que sufren los colectiveros. Repetidos son los casos en los que se cuenta que un chofer es atacado por pasajeros o el hecho de que sufren daños debido a gente que arroja elementos contra los transportes. Por tal motivo se está en conversaciones para que haya un policía por recorrido para evitar este tipo de faltas.