La civilización del espectáculo, el nuevo libro de Mario Vargas Llosa trata, según su autor, de describir en qué ha consistido la transformación de la cultura y en ver qué efectos ha derivado lo que llamamos cultura en distintos aspectos: lo económico, lo político, lo religioso, lo sexual. El libro no quiere ser pesimista pero si quiere ser preocupante, incitar a reflexionar, dijo el premio Nobel durante una charla que fue transmitida por internet junto a Gilles Lipovetsky, en uno de los auditorios del Instituto Cervantes de Madrid.
- Sitio Andino >
- Cultura >
Mario Vargas Llosa reflexiona sobre la liviandad de la cultura masiva
La civilización del espectáculo, es el título del nuevo libro del Nobel peruano, quien plantea su preocupación por la pérdida de los verdaderos valores del arte que vive el mundo actual.
En su nuevo libro, Vargas Llosa reflexiona, y despotrica, sobre la liviandad de la cultura masiva de hoy y pide por un retorno a los valores inherentes en la alta cultura personificada por autores como Marcel Proust, James Joyce y Franz Kafka. Su tesis podría resumirse en la en la frase: La alta cultura es inseparable de la libertad. La cultura da conciencia, respeto a los derechos. La cultura solo puede ser libre y hacer libres a los demás.
|
El Nobel habla en su nuevo libro sobre la defensa de la alta cultura. |
La presencia de Gilles Lipovetsky fue mucho más que ornamental. El pensador francés, a pesar de estar fundamentalmente de acuerdo con Vargas Llosa, tiene una mirada mucho más amplia frente a la cultura popular. Específicamente piensa que las artes populares, como el cine por ejemplo, han servido para salir de los nacionalismos y el deseo perpetuo de revolución. En las sociedades donde domina el espectáculo suelen ser sociedades consensuadas de un modelo democrático, enfatizó.
Vargas Llosa insistía en defender la alta cultura como una fuente de valores. Alegaba que aun alguien que no lee a Proust es beneficiado por Proust y que Proust mismo hizo al escribir En búsqueda del tiempo perdido- un trabajo a favor de la libertad porque su trabajo sensibiliza a los que lo leen, a la condición humana. Y por lo tanto los sensibiliza en contra los totalitarismos y atropellos varios al bienestar humano.
Vargas Llosa enfatizó además, que la alta cultura puede y debe servir para responder al profundo apetito espiritual del hombre. Además que es el único contrapunto a los aspectos más salvajes del capitalismo que a pesar de ser un sistema que ha mejorado la calidad de vida de los seres humanos, tiene un costado brutal que ha llevado a la soledad y la deshumanización.
Fuente: Revista Ñ / Por: Andrés Hax