La División de Búsqueda de Prófugos detuvo a un hombre de 33 años sobre quien se había pedido su captura el viernes pasado tras un robo agravado en Guaymallén.
La División de Búsqueda de Prófugos detuvo a un hombre de 33 años sobre quien se había pedido su captura el viernes pasado tras un robo agravado en Guaymallén.
Se trata de Arturo Oscar Carmona Prados, quien el 7 de julio ya había sido detenido por otro hurto. Horas después de ese hecho recuperó la libertad y ahora volvió a ser acusado de un asalto.
Pero eso no es todo. Carmona Prado ya ha sido detenido tres veces en lo que va de la cuarentena, dos veces por robos y una por violar la cuarentena.
En tanto que en los últimos años ha sido acusado por varios delitos, entre ellos asaltos, encubrimiento y desobediencia, entre otros.
El acusado cayó tras un pedido de captura que ordenó el Juzgado de Ejecución Penal N°1 de nuestra provincia el pasado 17 de julio, luego de que Carmona fuera vinculado con un robo agravado en poblado y en banda.
Al ser identificado, los pesquisas determinaron que el hombre ya había tenido roces con la justicia en los últimos meses.
El pasado 7 de julio fue detenido tras robar un auto que estaba estacionado en la vía pública, en Guaymallén. Ese día, el dueño del rodado lo persiguió en otro coche durante varias cuadras, hasta que la policía concretó su detención en el barrio Corredor Urbano de Godoy Cruz.
El 9 de mayo también había sido apresado por algunas horas, cuando fue sorprendido violando la cuarentena obligatoria. Fue imputado por infracción al artículo 205 del Código Penal y luego recuperó la libertad.
Pero estos no eran sus únicos antecedentes. En el 2007 fue acusado por un robo agravado, en el 2016 fue imputado por encubrimiento y en el 2018 por una desobediencia. A esto se le suman al menos tres causas iniciadas en estas últimas semanas.
Todos estos antecedentes provocaron la decisión del Juzgado, quien pidió su captura y ahora posiblemente ordene su traslado a la cárcel.
