Algunos barrios de Mendoza no conocen de aislamiento obligatorio por la pandemia del coronavirus. Lejos de eso, viven una realidad paralela y por momentos la situación es sumamente preocupante.
Algunos barrios de Mendoza no conocen de aislamiento obligatorio por la pandemia del coronavirus. Lejos de eso, viven una realidad paralela y por momentos la situación es sumamente preocupante.
Un ejemplo es el conflictivo barrio El Molino, en San Rafael, donde en los últimos días los enfrentamientos armados y hechos policiales están a la orden del día.
Los investigadores policiales y judiciales explican esto en la existencia de una vieja enemistad entre dos familias que habitan en el lugar, y que en la madrugada de este viernes protagonizaron un enfrentamiento que, de milagro, no terminó con la muerte de una mujer inocente.
Se trata de los Ureta y los Arrigui, con la participación de un sujeto conocido en el barrio como "El Tortita", uno de los principales protagonistas de los últimos incidentes.
Era la 1.10 del viernes cuando al 911 ingresaron varios llamados alertando sobre un tiroteo e incidentes en el barrio.
Los problemas eran en el cruce de los callejones Laureles y Cooperativa, donde presuntamente "El Tortita" atacó brutalmente a un hombre de 30 años, de quien no se informó su identidad.
La víctima estaba en la puerta de su casa tomando vino con un amigo suyo, cuando apareció en acción el supuesto agresor, llamado Franco Cruz (23). Testigos dijeron que este atacó con un arma de fuego al hombre y lo golpeó hasta dejarlo inconsciente.
Esto descontroló, una vez más, el barrio. Varios aliados a los Arrigui salieron a la calle para vengarse y hubo tiroteos.
Cruz, por su parte, habría intentado asaltar a un taxista para huir del lugar y luego se enfrentó con la policía. En ese contexto, ingresó a territorio enemigo, según explicaron policías que trabajan a diario en esa jurisdicción.
"Él -por el Tortita- sabe que si ingresa a algunas cuadras lo matan", resumió una alta fuente policial.
Lo cierto es que el sospechoso fue atacado desde varias casas y uno de esos disparos alcanzó a una mujer, que en ese momento se había detenido con su bicicleta porque se le había salido la cadena.
La víctima, de 38 años, recibió un balazo en la espalda que le salió por el pecho. De milagro no afectó a ningún órgano y fue llevada, en un taxi, a una sala médica ubicada en el barrio.
Hasta allí llegó luego una ambulancia que trasladó a la mujer al hospital Schestakow, donde quedó internada.
Lo cierto es que en medio de la confusión y corridas, todos los protagonistas de la balacera lograron escapar y no hubo detenidos.
Así las cosas, todo el procedimiento policial fue enviado a la fiscalía de San Rafael, donde investiga el hecho. Mientras, la preocupación sigue por el temor a nuevos enfrentamientos en las próximas horas.


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