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ante la pandemia

Con la mira en el 2021: marcas que se repliegan y "frizan" inversiones en Mendoza

En medio de la incertidumbre sobre cómo y cuándo superaremos la emergencia por el Covid-19, el mundo de los negocios tiene al menos una certeza: que cualquier intento de reactivación económica comenzará por necesidades básicas como la alimentación. Por eso, el sector comercial ya se alista para un horizonte de entre 4 y 6 meses para volver a la carga, lo que implica "frizar" decisiones que hasta febrero eran parte de un plan anual, al menos hasta nuevo aviso.

Como todo lo que involucra la pandemia, no distingue a chicos de grandes. El panorama muestra tanto a algunas firmas locales que proyectaban expandirse y entraron en compás de espera, como el desembarco de algunas cadenas que por ahora también está en veremos.

Un caso es el de Sodimac, el grupo chileno de materiales para la construcción que había avanzado con habilitaciones durante el año pasado para instalarse en Guaymallén y por ahora no da señales. Por su parte, KFC (Kentucky Fried Chicken), el gigante norteamericano de pollo frito, anunció a fines de 2019 la apertura de su primer local en Mendoza este año y la promesa de dar trabajo a unas 70 personas también quedó en el freezer

Esperar "hasta que amaine"

Con la obra de casi 400 metros cuadrados avanzada en un 30%, la meta del grupo era tener todo listo para las vacaciones de invierno. Pero todo se frenó sin fecha de reinicio a la vista. 

"Difícil medir el impacto de la crisis en la industria. Mendoza es uno de nuestros proyectos importantes, pero esto va día a día; entretenimiento y gastronomía no está entre las prioridades y la situación con proveedores es compleja. Aún reanudando la actividad se prevén caídas del 40% y cambios de hábitos en los consumidores" analizó Ignacio Bordón, gerente general de DEGASA, que controla KFC y Wendy's en Argentina, en diálogo con Sitio Andino desde Buenos Aires. 

El gerente del Mendoza Plaza Shopping, Andrés Zavattieri, asegura que la mira está puesta en ayudar a los locatarios del complejo a sostener sus negocios mientras dure la emergencia que paralizó la actividad comercial. Y reconoce con ironía que, con la mira puesta en el día después, "a pesar del aislamiento tengo más trabajo ahora que lo normal".

En general, se sabe que alquileres y condiciones contractuales serán temas álgidos para la etapa que viene. "Todas las empresas están recalculando, no hay definiciones. Estamos analizando caso por caso para ver cómo podemos ayudar", aseveró un prudente Zavattieri, quien se aferra a los contratos firmados antes de la declaración de emergencia con al menos 3 marcas de indumentaria que, según espera, lleguen al shopping cuando la actividad se reencauce.

Otro de los grandes complejos, como Palmares Open Mall, también afina el lápiz de su estrategia de crecimiento a dos puntas: el reinicio de la construcción de su planta superior (iba a terminarse en junio) y el de un nuevo edificio de 7 pisos (4.000 m2) con oficinas modulares para empresas.

Por el lado de nuevos inquilinos, el responsable del mall de Godoy Cruz, Diego Lago, rediseña el escenario para facilitar todo lo posible el ingreso de otras 5 marcas "de rubros diversos" a las más de 100 existentes ."Hay que esperar el desenlace de esta crisis y ver lo que deje el coronavirus. Los planes no están cancelados ni activos; mientras fijamos parámetros firmes para que Palmares siga en pie sin tocar estándares de calidad".

Franquicias: un traje "antiflama" a prueba por 4 meses

"Es un momento critico, incluso para las franquicias que siempre han sido un modelo dinámico. Se trabaja para el día después para un tipo de negocio que ha surfeado muchas situaciones difíciles y ahora también lo siente. La profesionalización es un medio para unificar criterios", señaló Javier Gantuz, titular de la Cámara de Franquicias de Mendoza, que agrupa a 40 marcas, recientemente integrada a la Asociación Nacional de Marcas y Franquicias con Buenos Aires, Córdoba y San Juan.

Es que con casi nulo nivel de ventas y sin certezas a futuro, franquiciantes y franquiciados piensan "barajar y dar de nuevo". Y cada vez más adhieren a la necesidad de créditos a tasa 0. 

Pese a ser de las marcas locales de mayor dinámica y proyección, Chocolezza es un ejemplo del "stop and go" obligado. Su dueño, Marcos Juárez, tuvo que suspender una experiencia piloto de 10 franquicias este año, lo que incluía a Argentina y también Chile, pero piensa en alianzas "porque en momentos como éste hay que saber reinventarse".

Como explica Juárez "por ahora mantenemos sólo el proyecto de Chile. El parate del turismo nos impidió avanzar con la compra de maquinarias y movilidad, y en cuanto a las aperturas estamos expectantes a si los socios quieran seguir adelante con la inversión. Todavía no creo que el año esté perdido, porque también las crisis traen oportunidades".

En el rubro textil, La Tijera también tuvo que dejar en suspenso su plan de abrir 5 locales este año, mientras que Lomoro y La Vene (ex La Veneciana) que mantenían un ritmo de aperturas, arrancaron el 2020 con algunas operaciones en carpeta que ahora son incógnita. "Las ventas bajaron un 70%, y las marcas aplicaron un plan de crisis con previsiones que van de tres a cuatro meses", reseña el asesor Adrián Taboada, de la consultora 384 Group.

Salvataje para hoy y otras alternativas para el día después es lo que se espera para apuntalar proyectos. "Los negocios deben aggiornarse con herramientas que ya estaban y ahora las urgencias apuran. Pero también se necesita financiamiento lo más blando posible, y si es a tasa cero mucho mejor", concluye Gantuz.

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