San Rafael: policía y cómplices acusados de robar, van a la cárcel
El robo perpetrado por un policía de Cuerpos Especiales, en San Rafael, generó notable malestar social que se reflejó en las redes sociales, mientras el fiscal ya ordenó que él, su padre, (ex policía, también) y un tercer detenido, sean traslados hoy a la cárcel bajo la imputación de los siguientes delitos: Robo agravado por ser cometido en lugares poblados y en banda, y por el uso de arma, en concurso ideal; privación ilegítima de la libertad agravada por la violencia, en concurso real; y encubrimiento agravado para el progenitor.
Para entender las acusaciones, hay que remitirse a los hechos que el fiscal Javier Giaroli ha podido acreditar en esta instancia procesal.
Hasta ahora la Justicia entiende que el viernes a las 22.15 el policía Jonathan Darío Osorio González, junto a César Noel Sosa Flores (alias Timón) y un tercer sujeto no identificado hasta el momento, se introdujeron en una casa ubicada en calle Ortubia al 900.
Iban con los rostros cubiertos por pañuelos, rompieron el cerco perimetral para poder ingresar, y tomaron un cuchillo de la cocina de las víctimas.
Estas eran una mujer su hija. La niña de 9 años junto a su madre estaban viendo televisión, cuando fueron sorprendidas y amenazadas con los elementos contundentes que llevaban los asaltantes, quienes exigieron entrega de dinero y pertenencias de valor.
A las víctimas las ataron con precintos plásticos que colocaron en sus manos, mientras juntaban los elementos del botín: dos televisores, un celular, una Play, una guitarra y algo de dinero.
El fiscal entiende, a partir de pruebas agregadas a la causa, que lo sustraído fue escondido por los progenitores. Por lo que ordenó imputar por encubrimiento al ex policía Oscar Alberto Osorio y Claudia Francisca González, en la convicción de que habrían ocultado el botín en su casa, sabiendo que eran producto de un acto ilícito.
La detención en sede penitenciaria, Giaroli la fundó en el hecho de que las penas previstas para las acusaciones más graves, generan un riesgo de eventual intento de fuga; pero también debe haber pesado en la medida el hecho de que uno de los acusados ejerce funciones en Cuerpos Especiales de la Policía de Mendoza, zona sur, con lo que claramente existe peligro procesal para la consecución de la investigación, aún cuando la misma fuerza de seguridad fue la que permitió en pocas horas esclarecer el hecho, allanar y detener a gran parte de los sospechados.
Por otra parte, el fiscal Giaroli consideró particularmente el hecho de que las víctimas son una mujer y una menor, con el grado de vulnerabilidad que ello implica, por lo que su seguridad podría verse en ciernes si los acusados continuaran el proceso judicial en libertad ambulatoria; con el dato no menor que dos de los detenidos viven a menos de un km del domicilio atacado. Además, hay un testigo reservado que también debe ser resguardado.
Cabe acotar, finalmente, que en la cárcel de San Rafael, hay un espacio reservado exclusivamente para integrantes de las fuerzas de seguridad que fueren alojados en carácter de detenidos.