En una cena que compartieron anoche un puñado de dirigentes del PRO y de la UCR se cristalizó la nueva mesa política con la que Cambiemos busca fortalecerse de cara a las próximas elecciones presidenciales y en la que a priori un Macri ausente se muestra como debilitado. La reunión transcurrió en un conocido restaurante ubicado detrás del Museo Nacional de Bellas Artes y frente a la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, en el barrio porteño de Recoleta, informa hoy Infobae.
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Cumbre secreta entre la UCR y el PRO con Vidal, Larreta, Frigerio y Cornejo
De la cena, que se inició cerca de las 21 y se extendió hasta minutos antes de la medianoche, participaron la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; el jefe de Gabinete Marcos Peña; el ministro del Interior Rogelio Frigerio; el gobernador de Mendoza y presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, y el mandatario de Jujuy Gerardo Morales.
Cenaron los cinco gobernadores de Cambiemos (cuatro más el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires) con Marcos Peña y Rogelio Frigerio. En la comida, se decidió que los mandatarios realizarán proyectos para mejorar la economía y se los presentarán a los Ministros. "No se habló de candidaturas ni nada electoral, ya que no es el momento", aseguran fuentes cercanas a los mandatarios reunidos.
La reunión de Macri y los radicales y la operación de la vicepresidencia
Con una charla cargada de temas económicos y propuestas para mejorar y visibilizar la gestión de Cambiemos de cara a las elecciones de octubre, anoche se celebró una reunión entre las principales espadas del presidente Mauricio Macri y los gobernadores del radicalismo, informa hoy Télam.
"Fue un muy buen encuentro de trabajo, una excelente reunión", dijo hoy a Télam uno de los presentes, que además reseñó el contenido de la charla.
"Se habló de la campaña nacional, la estrategia electoral, algunas medidas a impulsar para reactivar la economía, de la próxima Convención Nacional de la UCR y de la situación de algunas provincias en donde se vota ahora", explicó el vocero a Télam.
Fuentes del PRO y de la UCR presentes en la cena coincidieron en apuntar que "no se habló" de la posibilidad de que un radical integre la fórmula presidencial junto a Mauricio Macri, porque todavía es muy temprano para discutir nombres.
Pero el radicalismo ya expresó públicamente su ambición en ese sentido y el Gobierno avisó que no habrá "temas tabú" con sus socios y está dispuesto a discutir eso también.
La reunión comenzó pasadas las 21 y concluyó cerca de la medianoche. Y la principal conclusión fue abrir esa nueva mesa de diálogo y consenso entre el Ejecutivo, los dirigentes del PRO y los radicales, para coordinar entre todos la campaña que se avecina, y tener más injerencia en la gestión cotidiana.
No es la primera vez que el radicalismo pide mayor participación en la gestión.
Además de varios cargos de tercera línea, hace casi dos años consiguió que sus jefes parlamentarios en el Senado y en Diputados, Luis Naidenoff y Mario Nergri, respectivamente, participen en las reuniones del gabinete nacional, lo que permite que el partido y sus máximos referentes sepan cómo marcha la gestión y las políticas que se implementarán en el corto plazo.
Esa incorporación descomprimió bastante la tensión entre los socios. pero para estas elecciones los radicales reclaman mayor participación y cercanía.
Un reclamo similar había hecho varias veces la jefa de la Coalición Cívica (el tercer socio de Cambiemos), Elisa Carrió, hasta que en 2017 el ex diputado Fernando Sánchez se incorporó a la Jefatura de Gabinete, con el cargo de secretario de Fortalecimiento Institucional, y se convirtió en los ojos y la voz de Carrió dentro de la Casa Rosada.
El eventual otorgamiento de la vicepresidencia a los radicales es apenas uno de los temas a analizar en el nuevo espacio que se construyó con la anuencia del presidente Mauricio Macri. La idea es que, en adelante, la toma de este tipo decisiones se comparta con referentes de la UCR y la Coalición Cívica, los dos partidos que junto al PRO integran la alianza gobernante.
Esta mesa ampliada significa en los hechos que Macri no está tan fortalecido políticamente como en otro momento por lo que necesita contar con el respaldo pleno de sus socios de Cambiemos para tomar decisiones relevantes y, por otra parte, es una muestra cabal de la necesidad de mantener la unidad de la alianza oficialista de a cara a una dura batalla electoral.
En la práctica implicará que los gobernadores radicales sean informados de las decisiones presidenciales, no se enteren por los diarios y, eventualmente, sean consultados en el caso de que haya temas a definir en el Poder Ejecutivo que afecten directamente a la gente como puede ser un aumento de tarifas. La UCR fue uno de los socios de Cambiemos más críticos del Gobierno a la hora de hablar de los últimos aumentos tarifarios. También lo fue Elisa Carrió, quien no formará parte de esta mesa nacional de Cambiemos en el ámbito del Gobierno.
